Impracticable durante días

Sin cole, movilidad, comercio... la nieve lleva al caos al Ayuntamiento de Madrid

El temporal Filomena desborda las previsiones del gobierno municipal, que afronta una semana perdida para la vida habitual de los ciudadanos. Aflora descoordinación entre PP y Ciudadanos.

Almeida y Sanz en la Base = del Samur para interesarse por sus actuaciones en la vía pública AYUNTAMIENTO DE MADRID 11/1/2021
Sin cole, movilidad o comercio: la nieve lleva al caos al Ayuntamiento de Madrid
AYUNTAMIENTO DE MADRID

El impacto de Filomena ha sorprendido a todos. Las previsiones de las autoridades se vieron superadas pocas horas después de que comenzaran las nevadas y cayeran las temperaturas. Pero la borrasca también ha mostrado que las administraciones han contado con una capacidad de respuesta limitada, como se puede ver en las calles días después. Una de las ciudades que sufre esta situación es Madrid, donde se afronta una "semana perdida" dado que apenas habrá actividad normal. El cierre de colegios durante toda la semana, los comercios con pérdidas millonarias -que no pueden abrir por las heladas o porque los clientes no pueden acceder a ellos- o la gran mayoría de calles repletas de hielo y nieve son algunos de los motivos. Unos problemas definidos como "caos" por fuentes municipales consultadas por La Información. Y que han mostrado que la ciudad más poderosa también puede tener numerosas debilidades ante una crisis. 

Desde que el viernes comenzaron las 30 horas consecutivas de caída de nieve sobre toda la Comunidad de Madrid, el consistorio madrileño comenzó a ser consciente de que sus planes no iban a ser suficientes para superar la borrasca. Varias fuentes consultadas por La Información señalan que en el gobierno municipal se prepararon para un espesor de hasta 20 centímetros que pronosticaron instituciones como la Agencia Estatal de Meteorología. Pero que el empeoramiento del temporal conforme pasaban las horas puso en jaque los operativos que se habían organizado. La sal que se esparció por las calles para impedir que la nieve cuajara fue insuficiente y las reservas salinas se acabaron pocas horas después. "Se esperaba menos de la mitad de espesor. Y todo se vino abajo", apunta estas fuentes.

Que los recursos de sal se quedaran cortos o que las 66 quitanieves apenas se notaran desde el principio de la nevada son otros ejemplos que demuestran cómo Filomena desbarató la estrategia del consistorio, insisten estas fuentes. Lo mismo ocurre con la movilidad en las calles y carreteras, con vehículos privados y autobuses que se quedaron 'tirados' en medio del temporal dado que no podían continuar sus trayectos. Algo que no solo afectó a vías como la autopista M-30, sino que también a calles de barrios alejados de la almendra central de Madrid. Unas circunstancias de las que por competencias debió encargarse el área de Movilidad del consistorio, controlado por Borja Carabante (PP). Departamento que, según las fuentes consultadas, acabó por "gestionar a posteriori". Con ejemplos como que los conductores de la Empresa Municipal de Transportes tuvieran que improvisar sus rutas para esquivar el colapso.

El mayor problema es que ese embotellamiento por tener las calles llenas de hielo y de nieve continúa días después. Aunque el Ayuntamiento está reflejando en un mapa las calles aptas para la circulación, ese mismo plano señala que la actividad de limpieza se ha centrado en las arterias y avenidas más grandes. Lo que deja aún a la mayoría de zonas impracticables, salvo en aquellos casos donde los vecinos se hayan organizado para adecentarlas con el comienzo de la semana. Numerosos ciudadanos se han encontrado con este embrollo. La respuesta del consistorio fue situar 21 puntos de distribución gratuita de sal para impedir que se formaran placas de hielo. Pero a muchos vecinos les quedaba muy lejos en un momento en el que solo funciona el Metro. De hecho, no habrá autobuses de la Empresa Municipal de Transportes antes del miércoles. Algo que se ha intentado mitigar doblando ese número de oficinas de reparto de sal, lo que continúa siendo "insuficiente", según denuncia la oposición de Más Madrid y PSOE.

La orografía de Madrid, llena de cuestas y continuos cambios de trazado, también dificulta que las tareas habituales como la recogida de basuras pueda llevarse a cabo. La oposición ya ha reclamado que se suspenda durante 48 horas más este servicio, que también depende del área de Movilidad y Medio Ambiente. Algo que reclaman debido a las dificultades que afrontan los camiones encargados de esta labor en algunas de esas vías, en las que hay varios centímetros de hielo acumulado. El Ayuntamiento aún no se ha pronunciado al respecto, ya que a preguntas de este medio se remiten a la previsión del alcalde de que la normalidad aún tardará en llegar. Por el momento, se continúa con la recomendación de no salir de casa. Y si se sale, se pide no circular por debajo de árboles, ya que más de 150.000 podrían estar afectados por la nevada. 

Ese 'atasco' de las calles es precisamente el motivo por el que no se esperaba que haya clases presenciales durante esta semana. La suspensión de lunes y martes se quedaba corta, dado que el propio alcalde, José Luis Martínez-Almeida, prevé que no haya normalidad total hasta dentro de más de una semana. Por lo que él mismo planteó que los menores y los universitarios siguieran sin ir a sus centros en la capital. Guante que ha recogido su compañera y presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ha suspendido la actividad presencial hasta el lunes 18. Situación que pone en un brete a los padres o tutores. Sobre todo, a aquellos que no puedan teletrabajar y debido a la mala situación de las vías no puedan encontrarse con familiares o 'canguros' que se encarguen de los más pequeños.

Todas estas vicisitudes han motivado un nuevo golpe económico. Según fuentes del gobierno municipal de Almeida, el mayor impacto se concentrará entre el pasado sábado y el próximo miércoles. Por lo que estiman que haya un 24% de pérdidas correspondientes a lo que se podría haber vendido el fin de semana, lo que eleva la factura a los 170 millones diarios en sábado y domingo. El resto de días, la caída sería del 13%, por lo que el golpe llegaría a los 94 millones a la jornada. Algo que se explica con que en estos días "se va a ir produciendo una progresiva normalización hasta llegar a una casi total restablecimiento de la 'normalidad' el jueves", apuntan estas fuentes.

Poca coordinación entre PP y Cs

La crisis, también ha dado tiempo a que hubiera cierta descoordinación política en el gobierno que conforman PP y Ciudadanos. Aunque Almeida ha estado presente en todo momento y ha liderado en primera persona el operativo de emergencia, no ha habido un alineamiento desde el principio en la gestión con la parte naranja del Ejecutivo que lidera su vicealcaldesa, Begoña Villacís. Así lo señalan fuentes municipales, que apuntan a que mientras Villacís contactaba con ministras como Margarita Robles para reclamar que la Unidad Militar de Emergencias (UME) despejara carreteras clave para el abastecimiento, el alcalde contactaba con otros miembros del Consejo de Ministros sin saber lo que hacía su 'número 2', y viceversa. "Ha habido poca comunicación", destacan.

Las fuentes consultadas por esta redacción admiten que "la imagen como capital del país, como ciudad más potente, no ha sido buena". Una valoración que unen al recordatorio de que "todas las previsiones se quedaron inservibles la misma tarde del viernes". Además, señalan que hubo áreas en las que sí se actuó con celeridad y eficacia, como las que dependen de Seguridad y Emergencias, también controlada por el PP. Desde el gabinete de Almeida son más optimistas, ya que aseguran que en 24 horas "ha habido un avance histórico" para desatascar la ciudad. Aunque el consistorio admite que "aún no se han limpiado la mayoría de vías secundarias". Por lo que el colapso continúa. Y puede que siga toda la semana. 

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