Un ultimátum para un parón histórico

Los tambores de huelga entre los MIR ponen en jaque la desescalada de Ayuso

Los residentes aseguran que hace casi dos semanas enviaron un borrador de su primer convenio laboral a la consejería, pero esta aún no ha respondido.

Protestas Sanitarios
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Europa Press

"La huelga cada vez es más segura". Diego es uno de los 5.115 médicos en formación que la Sanidad madrileña tiene entre sus filas. Con la llegada de la pandemia, esa idea de los MIR como personal 'en prácticas' quedó patas arriba. Los profesionales bajaron a las trincheras antes de lo previsto, pero no se aceleró en consecuencia para regularizar su situación. "Este viernes hará dos semanas que presentamos un borrador de convenio a la consejería... aún no ha habido respuesta", expone Diego. Si la precariedad fue la antesala de la protesta, esto ha sido el punto de inflexión. Suenan tambores de huelga y el tiempo juega en contra. Si no hay reconciliación, el frenazo de miles de pijamas blancos podría desbaratar la estrategia de desescalada del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

Cada año, salen cerca de 1.500 plazas MIR en la región que se distribuyen por los hospitales de la comunidad. En medio del caos, tuvieron que tomar decisiones de las que uno no aprende en la falcultad. "Los españoles tienen la imagen del residente de EEUU: un pollito detrás de un adjunto", explica Adolfo, MIR de tercer año (R3) en el Gregorio Marañón, "Aquí nosotros también decidimos y actuamos. En Urgencias, por ejemplo, gran parte del tiempo no hay supervisión  y en el día a día estamos solos". Los MIR son profesionales ya graduados que ejercen una labor por la que reciben una remuneración, pero nunca han contado con un convenio específico que marque los límites.Sus reivindicaciones no vienen de ahora, pero ha sido en estas semanas cuando los agravios se han vuelto más evidentes para unos profesionales que han trabajado como especialistas. .  

Borrador del convenio para los MIR en Madrid
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El documento en cuestión lleva fraguándose tres años. Las complejidad del huracán Covid ha sido un aliciente más para zanjar el marco normativo de estos profesionales cuanto antes. El Comité de Empresa MIR, que articula la representación sindical de estos trabajadores de la sanidad madrileña, fue quien envió el texto a la consejería que encabeza Enrique Ruiz Escudero. El sindicato AMYTS, que abarca el 75% de los puestos de dicho comité, lo describe como "el primer convenio que se ha elaborado en la historia de los MIR tanto a nivel autonómico como nacional". Según el sindicato, el texto fue enviado el viernes 22 de mayo. La Información ha tratado de comprobar estos hechos con la consejería de Sanidad, sin éxito. 

"El mayor problema es que ya partíamos de una mala base", afirma Adolfo. La retribución mensual neta de los residentes madrileños parte de los 1003 euros en su primer año (R1). Esta va creciendo progresivamente hasta los 1279 del quinto. Las nóminas cambian en función de las CCAA y se sostienen gracias a las guardias de 24 horas que, en la región de Díaz Ayuso, se cobran a un promedio de 10,36 euros la hora. "El valor de las guardias también depende del año de residencia, crecen alrededor de un euro por ciclo", explica Adolfo, "La cuestión es que de un R1 a un R2 la responsabilidad que asumes no llega a compensar esa subida"

En octubre de 2006, cuando la cartera que ahora encabeza Salvador Illa también englobaba Consumo, se aprobó una subida salarial media del 18%, para los MIR. El texto del departamento aseguraba que los profesionales pasarían de recibir "unos 870 euros al mes que cobraban hasta ahora a 1.112 euros, una subida que entrará en vigor el 1 de enero de 2008". Con la vista en el presente, más de una década después, la retribución sigue por debajo de este baremo.

Los residentes insisten en que, ni el Gobierno central ni los regionales se han hecho cargo del problema. "No cobramos 14 pagas, sino 12 y las extras las tenemos recortadas al 40%", denuncia Adolfo. El borrador aborda esta cuestión y apunta que los residentes percibirán dos pagas extraordinarias que se devengarán por semestre: "El importe de cada una de ellas será, como mínimo, de la suma de una mensualidad del sueldo y de todos los complementos que perciban, con excepción del complemento de atención continuada". Además, el texto apunta a la unificación: "El modelo de nómina será el mismo para todos los empleados y será el que se defina por la Orden del ministerio competente en materia laboral".

Tabla de los sueldos ordinarios de los residentes MIR.
Tabla de los sueldos ordinarios de los residentes MIR.
Sindicato Médico de Andalucía.

"He llegado a trabajar 30 horas seguidas"

"Los residentes llevamos años estando muy desprotegidos", lamenta Alberto, MIR del Gregorio Marañón, en conversaciones con este medio. Los residentes aseguran que no es solo una cuestión de salario. La falta de un marco normativo al que 'agarrarse', ha dejado a este colectivo de sanitarios, a expensas de la buena o mala voluntad de sus superiores. "No hay opción de negociación", apuntan varios residentes. Los facultativos afirman que, aunque sí se les reconoce el derecho a libranza el día después de una guardia de 24 horas, esto no siempre se cumple. "Hay jefes de servicio que te amenazan con, por ejemplo, no dejarte operar si te coges ese día de descanso", apuntan. El resultado son profesionales agotados que tienen que tomar decisiones que atañen a la vida de los pacientes. 

"He llegado a trabajar 30 horas seguidas durante la pandemia", apunta otro MIR del 12 de Octubre. La falta de material o la práctica de las 'camas calientes' -habitaciones con varios catres donde varios residentes duermen bajo las mismas sábanas-, han convertido los hospitales en una olla a presión. El malestar de los MIR ha ido creciendo en paralelo a los planes de desescalada del Gobierno autonómico. La consejería del ramo ha presentado esta semana el informe por el que ha solicitado el pase de toda la comunidad, en bloque, a la fase 2 desde el lunes. El parón simultáneo de miles de sus 'héroes' daría un giro al guión, además de un agujero en los hospitales que, como poco, atrasarían los planes de reapertura de Díaz Ayuso .

Un ultimátum para un parón histórico

No hay nada escrito. "Hemos designado un grupo de representantes en cada hospital público", confirman a este diario, "Tenemos pendiente de tomar una decisión sobre la huelga en la reunión que mantendremos este viernes, cuando fijaremos una fecha límite". Los residentes están en pie de guerra y la pelota está ahora en el tejado del Ejecutivo madrileño: "Marcaremos un plazo, a partir de la cual, si el Gobierno de Madrid no contesta, iremos a la huelga los MIR en todos los hospitales de la región". El parón sería histórico.

"Nos preocupa mucho que la gente no entienda la protesta", coinciden, "No es cuestión de aprovechar la coyuntura... hemos intentado hablar y, pese a todo el trabajo, no nos han querido escuchar". "Tienes la sensación de ser un becario, en el sentido más peyorativo de la palabra, o el tapahuecos de plantillas insuficientes", lamenta un profesional del Ramón y Cajal. La realidad es cruda. Los residentes suponen más del 30% de los efectivos de la región, pero no forman parte de la plantilla estructural de ningún hospital. Sobre el papel, los centros del SERMAS tendrían que ser capaces de seguir funcionando con normalidad aunque ellos no estén. Más allá del propio convenio, la huelga podría ser la piedra de toque que demuestre si el trabajo de los MIR, está librando a los hospitales del colapso. Con el ojo del Ministerio midiendo los movimientos de Madrid, desoír la voz de miles de sanitarios puede ser el primer paso hacia el descalabro de la desescalada.

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