Miércoles, 19.12.2018 - 05:15 h
Nuevo Gobierno de Sánchez

La mayor enemiga de Cristóbal Montoro llega a Madrid para tomar las riendas

María Jesús Montero, licenciada en Medicina, ocupa desde 2004 la Consejería de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía.

María Jesús Montero, la más veterana en el Gobierno andaluz, llega a Hacienda tras nueve años seguidos en Salud
María Jesús Montero, nueva ministra de Hacienda de Sánchez.

María Jesús Montero llega a Madrid tras más de una década de pelas y batallas de todo tipo con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al que siempre ha considerado su mayor enemigo. Era la consejera más beligerante en los consejos de política fiscal y financiera y siempre ha querido llegar a la capital a coger las riendas del feudo de su paisano de Jaén, con cuyas iniciativas y planteamientos de financiación autonómica siempre ha estado enfrentada. Viene con el marchamo de haber salvado las cuentas de Susana Díaz en los últimos años y tras recomponer las finanzas de una comunidad azotada por el escándalo de los ERE, pero cumple con ello una especie de pequeña venganza frente al que ha sido su mayor oponente, a quien seguro que no ha gustado mucho el nombramiento.

La consejera andaluza (Sevilla, 1966) será la responsable de una cartera de Hacienda que el nuevo Gobierno de Sánchez mantiene separada de la de Economía, siguiendo los pasos de los últimos gabinetes del Partido Popular, frente a la estructura de otros gobiernos socialistas anteriores, en los que Economía y Hacienda iban en el mismo ministerio.

Desde 2008, Montero es diputada socialista en el Parlamento de Andalucía por la circunscripción electoral de Sevilla y con la toma de posesión de Susana Díaz el 7 de septiembre de 2013, la sevillana comenzó los primeros pasos que le llevarían a convertirse en la futura ministra de Hacienda de la mano de Sánchez. Cinco años atrás, y hasta la fecha, Montero ha estado al mando de la consejería de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía.

Durante este período, la falta de mayoría absoluta no le impidió sacar adelante cinco presupuestos que han convertido a la comunidad andaluza en una de las pocas regiones que cumplen las reglas de estabilidad presupuestaria, logrando el objetivo de déficit y deuda. En los que a la administración pública se refiere, durante esta etapa se han aprobado acuerdos sindicales para devolver progresivamente los derechos a los empleados públicos, centrados en la conciliación laboral, personal y familiar.

Las cuentas de las autonomías no parecían ser el camino que que Montero recorrería a lo largo de su carrera profesional ya que la sevillana se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad de Sevilla y cuenta con un máster en Gestión Hospitalaria por la Escuela de Negocios EADA, lo cual le llevó a ocupar diversos puestos de responsabilidad a lo largo de su trayectoria profesional ligados a la especialización de la gestión sanitaria. 

Así, durante los años de gobierno en Andalucía de Chaves y Griñán, y tras dos años como viceconsejera, Montero asumió la cartera de Salud (2004-2012) y de Salud y Bienestar de la Junta de Andalucía (2012-2013). Durante su gestión al frente de dicha Consejería, se regularon nuevos derechos sanitarios como la muerte digna, la segunda opinión médica o el acceso al diagnóstico genético preimplantatorio. En estos años, la Consejería impulsó la investigación médica a través de una red de centros especializados.

Antes incluso de su trayectoria en el ámbito sanitario, Montero fue presidenta de la Comisión de Marginación del Consejo de la Juventud de Andalucía desde 1986 hasta 1988. Tras esto, pasó a ser la secretaria general del mismo hasta 1990. 

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