Mas: "Se respeta el marco legal en la forma, pero el 27-S será diferente en el fondo"

    • Mas firmó a las 21.00 el decreto de convocatoria de elecciones, que serán el 27-S, y cuya campaña comenzará el día 11 de septiembre, coincidiendo con la Diada.
    • Aseguró que el Gobierno de Rajoy se negó a dialogar y "cuando una mayoría quiere ejercer el derecho a decidir y se le niega, estamos delante de una situación excepcional".
Mas convoca elecciones el 27S con reproches al Gobierno central por no permitir la consulta
Mas convoca elecciones el 27S con reproches al Gobierno central por no permitir la consulta

El presidente catalán, Artur Mas, firmó hoy a las 21 horas en el Palau de la Generalitat el decreto de convocatoria de las elecciones catalanas del 27 de septiembre y de disolución del Parlamento catalán, que entrará en vigor mañana con su publicación en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC).

En el acto de lectura del decreto, que señala que la campaña electoral del 27S comenzará el 11 de septiembre y finalizará el 25 de septiembre, estuvieron presentesde forma solemne y en pie la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, la vicepresidenta del Govern y consellera de Benestar Social i Família, Neus Munté, el conseller de la Presidència, Francesc Homs, y la consellera de Governació i Relacions Institucionals, Meritxell Borràs.

Tras la firma, Mas hizo una declaración institucional en la que dejó claro que el Gobierno de Mariano Rajoy había precipitado su decisión por la falta de diálogo y eludió cualquier mención al sentido plebiscitario que las fuerzas soberanistas otorgan a las elecciones, con el objetivo de evitar que el Gobierno pueda impugnar los comicios como se comprometió a hacer.

Aseguró que la "convocatoria que sigue el marco legal por lo que hace la forma, pero estas elecciones serán muy diferente de fondo. Pero Catalunya no vive un momento normal".

"En las próximas semanas todo el mundo nos observará, seamos conscientes de ello", aseguró, para apuntar que "estas elecciones serán muy diferentes para todos. Estas elecciones responden a un deseo de democracia".

Mas continuó culpando al Gobierno de Mariano Rajoy de no querer dialogar y apuntó que su negativa "ha hecho que haga falta adelantar las elecciones. Cuando una mayoría quiere ejercer el derecho a decidir y se le niega este derecho, estamos delante de una situación excepcional".

Advirtió Mas que en las próximas semanas todo el mundo nos observará y "debemos ser conscientes de ello".Cronología de la secesión

El 14 de octubre de 2014, el día después de una cumbre que había hecho tambalear la consulta del 9 de noviembre, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, sorprendió planteando lo que se bautizó como el nuevo 9N, una votación que debía ser un paso previo hacia una "consulta definitiva" en forma de elecciones plebiscitarias.

Este lunes, casi diez meses después de aquella comparecencia, Mas ha firmado el decreto que oficializa la convocatoria de estas elecciones, y por el camino han quedado -además del proceso participativo del 9N- un sinfín de debates sobre listas unitarias o listas separadas, programas en común, reuniones maratonianas y giros de guión.

Según informa Europa Press, el 25 de noviembre -después de que más de 2,3 millones de catalanes votarán el 9N y que más de 1,8 lo hicieran a favor de la independencia- Mas remachó el plan que ya había esbozado, y planteó la creación de una lista unitaria de partidos y sociedad civil capaz de ganar las elecciones e iniciar un proceso para lograr la independencia en 18 meses.

La propuesta chocó de entrada con el rechazo del líder de ERC, Oriol Junqueras, que una semana después pronunció otra conferencia --que Mas interpretó como una "enmienda a la totalidad"-- en la que defendía que la mejor opción de cara a esas elecciones era que los independentistas concurrieran en listas separadas con un punto programático en común.

Por el camino, ANC y Òmnium presionaron también al presidente catalán para que convocase elecciones cuanto antes y que estas sirvieran como referéndum, llegando a organizar un acto en la plaza Cataluña de Barcelonapara exigir comicios antes de tres meses, unas declaraciones que no sentaron nada bien en el seno del Govern.El pacto de 14 de enero

Las diferencias fueron en aumento hasta que el 14 de enero en una reunión en el Palau de la Generalitat, Mas, CiU, ERC y las entidades soberanistas se pusieron de acuerdo para que las elecciones fuesen el 27 de septiembre -no de forma inmediata como quería las entidades y los republicanos- y que los partidos fueran por separado y no unidos como quería Mas.

Se abrían nueve meses por delante en los que desde la oposición se puso en cuestión en varias ocasiones la celebración de las elecciones y su carácter plebiscitario, e incluso el propio Mas amagó alguna vez con no convocarlas si veía que los partidos no las convertían en un plebiscito.

También en ese período, se celebraron las elecciones municipales en las que, pese a que el independentismo se hizo con la mayoría de los ayuntamientos, CiU, ERC y CUP no lograron ser la fuerza más votada en las ciudades más pobladas como Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat, Badalona, Terrassa, Sabadell, Lleida y Tarragona.

Tras las municipales el proceso aceleró, y el 'no' de UDC a defender la independencia en su programa desembocó la ruptura de CiU tras más de 30 años, un hecho que Mas aprovechó para asegurar que iba "en serio" en una conferencia el 20 de junio en la que reabrió por sorpresa el melón de la lista unitaria.

Escudado en el éxito que habían cosechado en las municipales las confluencias de izquierda, el presidente catalán llamó a las entidades a impulsar junto a él una candidatura independentista, una lista que se ofreció a no liderar y que debía reanimar a un soberanismo alicaído y poner el "turbo" al proceso.

La propuesta precipitó un debate en el que ERC llegó a plantear una lista sin políticos pero que acabó con una reunión en la Generalitat el 13 de julio en la que Mas, el líder de ERC, Oriol Junqueras, y las entidades soberanistas pactaron una lista unitaria liderada por independientes pero que haría a Mas presidente si gana el 27S.

De esta forma, nueve meses más tarde los partidos y entidades soberanistas llegaban a un acuerdo que se parecía bastante a la primera propuesta que lanzó Mas el 25 de noviembre, una lista unitaria con independientes que tendría como hoja de ruta proclamar la independencia en 18 meses.Cuenta atrás de 54 días

La firma del decreto este lunes ha abierto la cuenta atrás para unas elecciones cuya campaña empezará el 11 de septiembre coincidiendo con la Diada de Cataluña, y que llegan tras una sacudida al tablero político que ha provocado que muchos partidos se presenten con fórmulas nuevas y que ningún cabeza de lista repita respecto al 2012.

En el caso de victoria de Junts pel Sí, la cronología que proponen los soberanistas para declarar la independencia si tienen la mayoría es la siguiente: primero el Parlament recién constituido aprobará una "declaración solemne" en el que se proclama el inicio del proceso de secesión.

Después se abrirá un proceso de elaboración de una constitución catalana con dos fases: una primera de "participación ciudadana", y una segunda en la que se procederá a la proclamación de la independencia que supondrá "la desconexión respecto al ordenamiento jurídico español vigente".

Inmediatamente después de la proclamación, el Parlament aprobará una ley de transitoriedad jurídica que tiene que regular de manera provisional los elementos estructurales del nuevo Estado y garantizará "la aplicación del derecho autonómico catalán, el derecho español, del derecho de la UE y del derecho internacional".

La fase final del proceso serán las elecciones constituyentes en un período máximo de 18 meses desde el 27S, y "el proceso de creación del nuevo Estado independiente culminará con la aprobación de la Constitución por referéndum".

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