Jueves, 20.09.2018 - 03:17 h
Los centros de menores están desbordados

Melilla defiende repatriar menores: "Sus familias les dejan en la frontera y se van"

Con más de mil menas, el presidente de la ciudad autónoma dice que están "totalmente desbordados" y critica la inmigración "económica" marroquí. 

Tiendas de campaña habilitadas para más de 100 menas en un centro de menores de Melilla
Tiendas de campaña habilitadas para más de 100 menas en un centro de menores de Melilla / EFE

"Muchas familias marroquíes ponen a los menores en la frontera y después los terminaremos reagrupando", argumenta el presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, para justificar la medida que ya había esbozado su consejero para solucionar el problema de los menores en Melilla: repatriarles. Imbroda habla de pura "inmigración económica" y cuenta que muchas veces, para las fiestas islámicas, los menores desaparecen de los centros donde les atienden para ir a pasarlas con su familia al otro lado de la frontera.

Los llamados menas, menores extranjeros no acompañados, son más de mil en Melilla. Lejos de los 3.000 a los que acoge Andalucía, en el foco de la polémica por el reparto de estos niños y adolescentes, Imbroda definde que Melilla tiene, sin embargo, una situación más grave por el menor tamaño de la ciudad. "Estamos totalmente desbordados", decía en una entrevista en Radio Nacional, "ayer pusimos tiendas de campaña porque no cabemos".

Se refiere a las cuatro tiendas que ayer tuvieron que ser desplegadas en el centro de menores 'El Fuerte de la Purísima' para que 100 menas pudieran "dormir con mayor calidad y mayores garantías para su desarrollo social", explicaba el consejero de Bienestar Social de Melilla, Daniel Ventura Rizo. Una alarma que no quieren callar ampliando la capacidad del centro para evitar el temido "efecto llamada", como declaró Ventura, pero que sí esperan abordar en la próxima reunión en septiembre de la Conferencia Sectorial de Inmigración y Emigración, aplazada el pasado 6 de agosto sin acuerdos concretos en cuanto al reparto de menores.

Por eso el Gobierno conservador de Melilla se plantea la repatriación de menores como una medida viable, para poner fin a la "inmigración económica" africana. Además, al margen de la gestión de los menas, Imbroda advierte de otro tipo de inmigración "de la que se habla poco", y es que el porcentaje del 15 o 16 por ciento de la población de la ciudad es marroquí, y eso constituye un "problema desde el punto de vista de los servicios que hay que prestarles".

Que Marruecos sea una nueva Turquía

"A Marruecos hay que apoyarlo en inmigración, no puede ser que esté parándola a cambio de casi nada", decía el lunes Imbroda tras el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la canciller alemana, Angela Merkel, en Doñana de que era necesaria una estrategia coordinada en materia de inmigración que dotase de mayores recursos a Marruecos. El presidente de Melilla comparte la urgencia de una política común europea y compara el país magrebí con Turquía, al que Europa destina "cientos de millones de euros" para frenar los flujos de inmigrantes.

La "mala decisión" de Rabat de cerrar "unilateralmente" la frontera

Imbroda también se ha mostrado firme ante lo que considera "un palo" para la economía de Melilla y "una mala decisión" de las autoridades marroquíes que, sin previo aviso ni consenso con España, cerró el 1 de agosto la frontera comercial entre la ciudad autónoma y Marruecos. Esta paralización supondrá pérdidas de hasta 100.000 millones de euros y dará pie, según el presidente, al comercio sumergido y sin control aduanero. 

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