Sábado, 15.06.2019 - 23:18 h
Actual ministra del Gobierno socialista

Meritxell Batet, una catalana 'sanchista' y rebelde para presidir el Congreso

Ha tenido un papel clave en las relaciones con la Generalitat y ha liderado el cambio de rumbo que hizo el Ejecutivo de Sánchez en busca de diálogo.

Ministra Meritxell Batet en el Congreso (Archivo)
Meritxell Batet, una federalista del PSC para presidir el Congreso / Ep

Meritxell Batet, actual ministra de Política Territorial y Función Pública y miembro destacado del PSC, podría ser la nueva presidenta del Congreso. El presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha apostado por ella para convertirse en la tercera autoridad del Estado.

Con la designación de Batet, Sánchez lanza un órdago después de que el Parlament desbaratase la 'operación Iceta', que será sustituido la frente del Senado por el filósofo Manuel Cruz. El perfil de Batet va más allá de su papel en el conflicto catalán, ya que es miembro del equipo de Sánchez desde hace años, fue su número dos por Madrid en las elecciones de 2015 y en 2016 lideró en nombre del PSOE la negociación en el acuerdo que Sánchez suscribió con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. 

Cuando Batet fue elegida ministra en el recién estrenado Ejecutivo de Sánchez tenía una misión clara: calmar las tensiones entre el Gobierno y la Generalitat, rotas desde hacía tiempo. La todavía ministra es defensora de la vía federalista, como Manuel Cruz. De hecho, en estos últimos meses Batet ha tenido un papel clave en las relaciones entre el Gobierno y la Generalitat y ha liderado el cambio de rumbo que hizo el Ejecutivo de Sánchez, que defendía el diálogo.

Meritxell Batet nació en Barcelona en 1973, donde se licenció en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y obtuvo el diploma universitario de Postgrado en Derecho Inmobiliario y Urbanístico en el IDEC-UPF. También ha sido profesora de Derecho Constitucional en la Pompeu Fabra y dirigió la Fundación Carles Pi i Sunyer de Estudios Autonómicos y Locales. En el PSOE ha sido secretaria de Estudios y Programas de la Comisión Ejecutiva federal del PSOE (2014-2016) y actualmente es secretaria de Impulso Federal de la Ejecutiva del Partido de los Socialistas de Cataluña/PSC).

Pese a que su carrera política ha adquirido mayor relevancia en los últimos años de la mano de Sánchez, comenzó en política pronto, cuando estudiaba el doctorado. Desde el primer momento formó parte del PSC, aunque los primeros años lo hizo como independiente, llegando a ser diputada por Barcelona.

En 2008, finalmente se afilió al PSC, para repetir como diputada. Desde entonces ha revalidado su escaño sucesivamente, yendo siempre en la lista de Barcelona, a excepción de en 2015, cuando fue número dos de Pedro Sánchez por Madrid. Ahora sucederá a Ana Pastor en la Cámara Alta y deberá lidiar con un Congreso muy fragmentado, con hasta siete partidos diferentes, independentistas y Vox entre ellos.

Quizás su perfil de inicio independiente, le haya  hecho apostar varias veces por sus ideas, antes que por la disciplina de partido, asumiendo por ello riesgos. En 2013, junto a otros compañeros del PSC, decidió romper la disciplina de voto de su partido y votó a favor de una propuesta de referéndum pactado para Cataluña. Además, en las primarias socialistas de 2014 apostó por Eduardo Madina, contrincante de Pedro Sánchez. Pese a ello, ese año asumió su primer cargo, como secretaria de Estudios y Programas en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. Y en 2015, el líder socialista la eligió como su número dos por Madrid.

La confianza de Sánchez en Batet parece clara y en 2016 asumió en nombre del PSOE las negociaciones con Ciudadanos en el acuerdo que suscribieron ambos partidos para intentar una alternativa al gobierno de Mariano Rajoy. Finalmente este acuerdo no llegó ponerse en práctica. Tras esto, Sánchez se vio obligada a dimitir como miembro de la ejecutiva socialista tras una operación de su propio partido en su contra. Batet permaneció, aunque muchos exigieron también su dimisión, y mantuvo su lealtad a Sánchez, volviendo a romper la disciplina de voto tras votar no a la investidura de Rajoy.

Ahora, tras su paso como ministra de Política Territorial y Función Pública y con su imagen relanzada, sobre todo en el PSC, donde, de la mano de Miquel Iceta, ha conseguido volver a levantar el partido, aspira a suceder a Ana Pastor. Presidirá el Congreso de los Diputados en una de las legislaturas que se prevén más duras. 

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