Misión de CIDH viaja a la zona de frontera entre Venezuela y Colombia

  • Un equipo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitará la región de frontera entre Venezuela y Colombia esta semana para observar de cerca la situación humanitaria en la zona, informó este miércoles la propia entidad en Washington.

La delegación estará encabezada por el chileno Felipe González, relator especial de la CIDH sobre los derechos de los migrantes y relator para Venezuela, y por José de Jesús Orozco, relator para Colombia, además de otros comisionados, señaló el organismo en una nota oficial.

Este equipo deberá visitar la zona fronteriza del jueves al sábado para "verificar en el terreno las condiciones de las personas de nacionalidad colombiana que han sido expulsadas del territorio venezolano o han decidido retornar a su país".

De acuerdo con la CIDH, se solicitó la "correspondiente anuencia a cada uno de los gobiernos" y "recibió la respuesta afirmativa de la república de Colombia, por lo que la visita dará inicio en dicho país. Hasta el momento no se ha recibido respuesta" de Venezuela.

De esa forma, la delegación de la CIDH se trasladará a Bogotá, posteriormente a Cúcuta y seguidamente a Villa del Rosario para reuniones con "autoridades colombianas, organizaciones de la sociedad civil, representantes de organizaciones internacionales y personas afectadas por la situación".

Este viaje de la CIDH a la tensa zona fronteriza había sido anunciado anteriormente en la jornada por el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, durante un panel ante la Corporación Andina de Fomento (CAF), en Washington.

"La CIDH está viajando hoy mismo. Tenemos una capacidad rápida de acción", dijo Almagro, sin dar más detalles sobre la misión del órgano autónomo de la OEA en Colombia

Almagro reconoció la decisión "positiva" de Caracas de permitir abrir un sector de la frontera con Colombia el viernes para el cruce de niños que interrumpieron sus clases por la crisis bilateral, pero pidió al gobierno venezolano políticas migratorias amparadas en el derecho humanitario.

Almagro, quien visitó el fin de semana la frontera de Colombia, reconoció que la deportación de colombianos "se ha desacelerado" y que la situación está más tranquila.

La OEA había pedido al presidente venezolano, Nicolás Maduro, enviar un mensaje para tranquilizar a los colombianos que viven en Venezuela, luego que miles fueran expulsados o debieran huir forzosamente del país.

"La respuesta (de Maduro) por ahora es la desaceleración" de las deportaciones, dijo Almagro. El clima en la frontera "está más tranquilo", añadió.

A pesar del permiso a los menores, Maduro amplió este lunes el cierre fronterizo, que ya se extiende al extremo norte de la frontera con Colombia, y ordenó un mayor despliegue de efectivos militares.

Caracas tomó la decisión de cerrar la frontera a finales de agosto tras un ataque a militares venezolanos durante una operación anticontrabando, que el mandatario atribuyó a "paramilitares colombianos".

No obstante, el conflicto bilateral escaló cuando ambas cancillerías llamaron a consultas a sus embajadores en medio de acusaciones de violaciones de los derechos humanos de los afectados.

Según la ONU, la crisis ya afecta a unos 20.000 colombianos, entre ellos 1.467 deportados y más de 18.000 que han huido por temor a ser expulsados.

rsr/ahg/cd

Mostrar comentarios