Sábado, 04.04.2020 - 11:20 h
Artadi descarta la desobediencia porque llevaría a otro 155

El Gobierno enfría las expectativas de poder llegar a acuerdos claros con Torra

Moncloa y Generalitat confían, eso sí, en abordar cuestiones como las inversiones, transferencias y poder limar las relaciones bilaterales

Felipe VI, junto a Pedro Sánchez y Quim Torra
Felipe VI, junto a Pedro Sánchez y Quim Torra / EFE

Sánchez se la juega en su reunión con Torra. Por eso desde el Gobierno se enfrían las expectativas. Una foto, un mensaje de normalidad, reiniciar las relaciones bilaterales en cuestiones como transferencias, financiación e inversiones. No se espera mucho más desde ninguna de las partes de la reunión entre Sánchez y Torra. La CUP ya se ha mostrado en contra de la misma, considerándola mero márketing. Torra no comparecerá en la Moncloa sino que hablará desde la Generalitat, en un gesto claro de independencia.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, se reunirán mañana en el Palacio de la Moncloa con la intención de normalizar unas relaciones muy deterioradas entre ambas administraciones, aunque no hay grandes expectativas de que puedan llegar a acuerdos de calado.

Torra acudirá por vez primera a la Moncloa en un encuentro que ha suscitado una gran expectación y ante el que no hay vetos para hablar de cualquier tema. De hecho, el presidente de la Generalitat ya ha avanzado que expondrá como pretende culminar el ejercicio del derecho de autodeterminación.

Sánchez lo escuchará, pero, según han venido asegurando en los últimos días diversos miembros del Gobierno, no hay ninguna posibilidad de que avale esas intenciones porque no es un derecho que esté recogido en la Constitución y, por tanto, no tiene recorrido. Pese a esa diferencia, el Ejecutivo espera que la reunión abra una vía de diálogo y dé continuidad al proceso de distensión que desea que haya con Cataluña.

Sin embargo, el encuentro llega tres días después de que el Consejo de Ministros iniciara los trámites para impugnar ante el Tribunal Constitucional la moción aprobada esta semana en el Parlament en la que se reafirman los objetivos políticos del 9N para avanzar hacia la independencia.

Según explicó el viernes la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, esa decisión no tendría por qué influir en el desarrollo de la reunión ya que hay que separar la vía judicial de la política. Pero la consejera de Presidencia de la Generalitat, Elsa Artadi, consideró poco después que se trataba de una actuación "extremadamente imprudente" y aseguró que sería un asunto que se abordará en la reunión de mañana. El propio Torra ha manifestado que la decisión de acudir al Tribunal Constitucional es una "mala noticia" y se preguntó si se encontrará con un presidente con voluntad de hablar de todo o prevalecerá su faceta en la que avaló la aplicación del artículo 155 de la Constitución. No hay una agenda cerrada del encuentro de mañana y el Gobierno no ha vetado ningún tema.

La vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, en su comparecencia ante el Congreso esta semana, recalcó que Torra es libre de hablar con Sánchez de lo que considere oportuno, incluido un referéndum, aunque advirtiendo de antemano que el derecho de autodeterminación no está recogido en la Constitución. En esa línea incidió también esta semana en la Cámara Baja la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, así como la portavoz del Gobierno tras la reunión del Consejo de Ministros.

Es decir, según fuentes del Gobierno, que el jefe del Ejecutivo escuchará los planteamientos de Torra pero le trasladará que hay cuestiones que no puede permitir porque están fuera del texto constitucional. Con esos planteamientos, el propio Torra, que ha agradecido al Gobierno que mañana se pueda hablar de todo, ha dicho que no prevé acuerdos pero confía en que la reunión sirva para "deshelar" la situación. Él también espera escuchar de boca del presidente del Gobierno cuál es su propuesta para Cataluña y ha apuntado ya la posibilidad de una segunda reunión entre ambos el próximo mes de septiembre en Barcelona.

Aunque no haya acuerdos concretos, tanto en el Gobierno central como en el catalán se confía en avanzar en la convocatoria de la comisión bilateral entre el Estado y la Generalitat y que no se reúne desde hace siete años. Con ese objetivo, el Govern designó el 3 de julio a sus representantes en esa comisión Estado-Generalitat y en otras tres bilaterales y mixtas: la comisión de Asuntos Económicos y Fiscales, la comisión de Infraestructuras y la de transferencias entre ambas administraciones. La Generalitat desea que en ellas se aborden los 45 puntos que en su momento trasladó el expresidente, Carles Puigdemont, al exjefe del Gobierno Mariano Rajoy.

De momento, el Gobierno ya ha avanzado que, además de la necesidad de normalizar el diálogo político, se hablará también de inversiones en Cataluña y de transferencias. La reunión de mañana llega días después de que los dirigentes independentistas que permanecían encarcelados fueran trasladados a prisiones catalanas, un gesto que tanto el Gobierno de Sánchez como el de Torra desvinculan de la cita en Moncloa pero que facilita la distensión en la relación entre las dos administraciones. Al término del encuentro, Torra ya ha anunciado una comparecencia ante los periodistas pero no en Moncloa, sino en la sede de la Generalitat en Madrid.

NOS PODRÍAN LLEVAR A OTRO 155

Artadi descarta la desobediencia por ahora

La consellera de Presidència de la Generalitat, Elsa Artadi, ha advertido hoy de que no se puede descartar la desobediencia como estrategia del movimiento independentista catalán, aunque cree que no se dará esta vía "en un futuro muy próximo". Así lo sostiene Artadi en una entrevista en el periódico Ara, la víspera de la reunión que mantendrán mañana en La Moncloa el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Quim Torra, de la que destaca que lo "más importante" es que se retomará el diálogo entre ambos ejecutivos.

"No tiene sentido ir desobedeciendo con microcosas que no tengan un impacto definitivo y que puedan llevar a un 155. No hemos descartado nunca -pero sin acabar de concretar qué haremos, porque ya no estamos con las hojas de ruta- que en algún momento pueda volver a haber una desobediencia. Creo que, en un futuro muy próximo, no se dará, pero pienso que como estrategia del movimiento no la podemos abandonar", indica Artadi.

La consellera de Presidència espera que la reunión de este lunes entre Sánchez y Torra sirva para abrir una vía para encontrar una "solución dialogada, negociada, pactada y auditada por terceros a la situación política" de Cataluña, donde una eventual "mediación internacional" podría ser "útil" para los dos gobiernos. Para Artadi, lo "más importante" de la reunión en La Moncloa es "retomar el diálogo entre los dos gobiernos y trasladarlo a una segunda y tercera reunión". "Que haya un marco en el que se pueda hablar de todo de manera bilateral", señala.

Además, advierte de que es "incomprensible" que el Gobierno haya impugnado ante el Tribunal Constitucional la resolución aprobada esta semana por el Parlament en la que se reafirman "los objetivos políticos" de la resolución del 9 de noviembre de 2015, que expresaba la voluntad de avanzar hacia la independencia de Cataluña. "Alcanzar de manera democrática la independencia es un objetivo legítimo y, por lo tanto, la impugnación es incomprensible. La decisión del Gobierno es seguir en el camino marcado por el PP de judicializar la política en Cataluña, y ya sabemos dónde ha conducido. Les pido que reflexionen", indica Artadi, que reconoce que esta decisión "no condiciona" la reunión aunque "no ayuda".

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