Obama alaba a la "nueva"África pese a viejas lacras de pobreza y corrupción

  • El presidente de EE.UU., Barack Obama, alabó hoy las promesas de una "nueva"África al final de una cumbre con 42 líderes del continente en la que la Casa Blanca quiso ir más allá de la imagen de pobreza, corrupción y epidemias con la que generalmente se asocia a la región.

Teresa Bouza

Washington, 6 ago.- El presidente de EE.UU., Barack Obama, alabó hoy las promesas de una "nueva"África al final de una cumbre con 42 líderes del continente en la que la Casa Blanca quiso ir más allá de la imagen de pobreza, corrupción y epidemias con la que generalmente se asocia a la región.

"África todavía afronta grandes desafíos", dijo este miércoles Obama, quien se presentó la pasada noche ante sus homólogos africanos durante una cena en la Casa Blanca como el "hijo de un hombre de África", el economista keniano fallecido en noviembre de 1982, Barack Hussein Obama.

Pese a reconocer los retos pendientes, el presidente habló hoy de una "nueva y más próspera África", con un enorme potencial humano.

El mandatario celebró, por lo demás, el que "la mayor reunión" de líderes africanos celebrada nunca en Estados Unidos concluya con nuevos compromisos de inversión y financiación por un total de 37.000 millones de dólares, de los que 14.000 millones corresponden a nuevos acuerdos empresariales.

El total incluye también 12.000 millones en compromisos del Banco Mundial (BM) y otros organismos para respaldar la iniciativa de la Casa Blanca para la electrificación de África y 4.000 millones para mejorar la salud maternal.

La insistencia de la Casa Blanca en las promesas del continente, que alberga a seis de las diez economías de más rápido crecimiento del mundo y es hogar de una población mayoritariamente joven, no logró ocultar el rostro menos amable de una región asolada por el peor azote del virus de ébola de la historia.

La epidemia, que se ha cobrado ya la vida de más de 900 personas en África Occidental, no formó parte de la agenda oficial de la cumbre de tres días pero aun así estuvo muy presente.

Hoy mismo Obama tuvo que responder a preguntas sobre el tratamiento experimental contra la enfermedad que se aplica a dos estadounidenses repatriados de África.

"Tenemos que dejar que la ciencia nos guíe", afirmó Obama en respuesta a una pregunta sobre si estaría dispuesto a respaldar que el tratamiento experimental se aplicara en los países africanos azotados por el virus.

"Es prematuro para mí decir eso. No tenemos suficientes datos", dijo el presidente, quien señaló que el virus es "controlable" si se siguen los protocolos adecuados.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado hasta hoy 1.711 contagios, 932 de ellos mortales, en Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Guinea Conakry, país en el que comenzó el brote el pasado 22 de marzo.

El presidente de Senegal, Macky Sall, se refirió esta semana al virus como "una amenaza para la humanidad" e insistió en que lo único que se necesita para tener una crisis en Estados Unidos es un vuelo con pasajeros infectados.

La lacra de la corrupción, que cuesta al continente miles de millones de dólares al año, según reconoció hoy Obama, estuvo también muy presente.

"Os diría que luchar contra la corrupción es una parte definitiva, crítica" para impulsar el crecimiento económico, dijo el secretario de Estado John Kerry el lunes en un encuentro con los ministros de Comercio de la región.

Ese mismo día el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, se refería al problema como "el cáncer de la democracia".

Miembros de la numerosa comunidad etíope en Washington aprovecharon también la ocasión para manifestarse frente a edificios oficiales de la capital en señal de protesta por la violación de los derechos humanos en su país.

Y, aunque sin mencionar nombres concretos, Kerry criticó a los líderes del continente que se perpetúan en el poder, y entre los que se encuentran el líder de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, el de Ruanda, Paul Kagame, el de Uganda, Yoweri Museveni y el de Camerún, Paul Biya.

El angoleño Jose Eduardo dos Santos, que lleva 35 años en el poder, decidió no acudir pese a haber recibido invitación y envió en lugar de ello a su vicepresidente.

Pese a todo, EE.UU. no quiso cargar las tintas sobre esos problemas e insistió en que el objetivo de la cumbre en Washington era destacar la "significativa oportunidad que existe en África".

El encuentro de tres días acogió también hoy una reunión con las primeras damas del continente auspiciada por la actual inquilina de la Casa Blanca, Michelle Obama, y su antecesora Laura Bush, quienes pidieron a sus homólogas africanas apostar por las niñas.

"Hasta que no demos prioridad a nuestras niñas y entendamos que son tan importantes y su educación es tan importante como la de nuestros hijos nos quedará mucho trabajo por delante", dijo hoy Michelle Obama.

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