Martes, 26.05.2020 - 19:25 h
Evitan el juicio por su despido

Pago de 1,7 millones y no competencia: las claves del acuerdo entre BBVA y Béjar

El pacto implica que el exdirectivo tendría que devolver 900.000 euros si resultase condenado por el caso Villarejo.

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El banco se ha apoyado en los mismos abogados que le defienden en el caso Villarejo / EP

El acuerdo alcanzado entre el empresario Antonio Béjar y el BBVA tras su despido el pasado mes de septiembre incluye el pago por parte del banco de una indemnización de 1,7 millones de euros así como el compromiso por parte del que fuera responsable del departamento de Riesgos de no competir en un plazo de dos años contra el banco ni contra la empresa Distrito Castellana Norte que presidió hasta su destitución el pasado verano por su implicación en el caso Villarejo. Precisamente, el acuerdo también se hace eco de esta investigación penal y determina que Béjar debería devolver 910.000 euros del total del pago recibido en caso de resultar condenado a más de un año de cárcel en este procedimiento. 

Las intensas negociaciones entre los equipos de las partes han evitado un juicio que estaba señalado para este mismo viernes en el Juzgado de lo Social número 12 de Madrid. Aunque en un principio todo apuntaba a que no iba a haber conciliación, finalmente y tras varias ofertas por parte de la entidad al exdirectivo, se ha llegado a un acuerdo que ha evitado 'in extremis' la celebración de la vista. La artífice del pacto ha sido en gran medida la magistrada Fátima Beardo Olivares, tal y como se recoge en el acta de conciliación, la cual precisa que les ha "exhortado" a buscar una salida en ara a evitar el pleito.

Las condiciones implican que Béjar desiste de esta forma de la demanda que presentó tras su despido en pleno escándalo por el caso Villarejo y que, además, se compromete a no competir por el plazo de 24 meses ni contra el banco ni contra su filial DCN. A cambio, la entidad que preside Carlos Torres se compromete a abonarle 70.833,33 euros cada mes los próximos dos años a contar desde el próximo 25 de marzo. De este modo, Béjar se garantiza el cobro seguro de 890.000 euros puesto que el acta incluye que, si fuera condenado en el marco del caso Tándem a más de un año de prisión, tendría que devolver los 910.000 euros restantes. 

Tres horas de negociaciones

Las fuentes consultadas explican que la primera toma de contacto entre las partes se ha producido a las 9.30 horas en el interior de la sala del juzgado. Aunque todo parecía que este encuentro iba a ser breve dando paso al juicio, nada más lejos de la realidad. La magistrada les ha emplazado a negociar dando pie a continuas entradas y salidas de los equipos legales de las partes que han tenido lugar hasta mediodía. En ese tiempo se ha fraguado el acuerdo de la salida de Béjar gracias, en parte, a la mejora de las condiciones que ha ido poniendo encima de la mesa el banco para el que ha trabajado en las últimas dos décadas. 

Con todo, tanto el banco como Béjar habían acudido a la vista dispuestos a demostrar su cuota de verdad. De este modo, la defensa legal del banco -que capitanea el abogado Jaime Alonso Gallo como ocurre en el caso penal- mantiene que el despido es procedente en tanto se destruyeron papeles en la sede de Distrito Castellana Norte que tendrían relación directa con el caso Villarejo. Así lo plasmó la entidad en la carta de despido del que fuera director del departamento de Riesgos en el que, además, expuso que la otra razón por la cual dejaban de contar con él era por sus relaciones directas con el entramado empresarial de José Manuel Villarejo. 

Béjar, por su parte, planteó que la salida se produjo como consecuencia directa de su intención de colaborar con la investigación que sigue la Audiencia Nacional. De hecho, amplió su demanda contra el banco al considerar que lo ocurrido venía condicionado por su estrategia de defensa en el caso Tándem, en el cual ha declarado hasta en cuatro ocasiones entre los meses de julio y octubre. Precisamente fue en esas fechas en las que se produjo su salida del BBVA coincidiendo además con la entrega de abundante documentación que implicaría a la excúpula del banco. 

Las escuchas de Villarejo

El levantamiento del secreto de sumario en el caso Tándem ha permitido conocer el contenido de las declaraciones prestadas por algunos de los acusados en esta pieza relativa a los trabajos del BBVA. Así, mientras Béjar aseguró que las órdenes de contratar con Cenyt vinieron directamente del entonces presidente Francisco González, el banco negó en su comparecencia judicial que hubieran fallado los sistemas de control. Al respecto, el representante legal de la entidad, Adolfo Fraguas, derivó la responsabilidad de esta relación laboral a personas concretas tales como el exjefe de seguridad Julio Corrochano o el propio Béjar. 

En esta causa penal también va a ser relevante las conclusiones que aporte el 'forensic' encargado por el banco a Uría, Garrigues y PwC. Esta investigación, que todavía sigue abierta, pone el foco en los acuerdos con Villarejo firmados por la entidad desde el año 2010, cuando Béjar era responsable de riesgos y recuperaciones inmobiliarias y ello pese a que la causa se retrotrae al principio de la contratación que se remonta al año 2004 con la bautizada como 'operación Trampa'. El departamento que dirigió Béjar fue el encargado de girar las facturas del banco por los servicios de Cenyt relacionados con investigaciones patrimoniales e identificación de clientes morosos, entre otros asuntos.

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