Lunes, 16.12.2019 - 04:37 h
Entrevista en 'Salvados'

El Papa asume que la Iglesia de España pague impuestos por parte de sus bienes

Francisco critica duramente las concertinas de las vallas de Ceuta y Melilla: "Es inhumano y es tal la inconsciencia que nos parece lo más natural".

Francisco durante la entrevista con Évole (La Sexta)
Francisco durante la entrevista con Évole (La Sexta)

El Papa Francisco se ha mostrado partidario de que la Iglesia española pague impuestos por parte de sus bienes dentro del régimen fiscal especial que regula las relaciones de la Iglesia Católica con la Hacienda Pública en España y que data del Acuerdo para Asuntos Económicos del Estado español con la Santa Sede firmado en 1979 y que después ha experimentado algunas modificaciones puntuales según se han ido incluyendo nuevos impuestos en el sistema.

En una entrevista con Jordi Evole, en el programa 'Salvados' de La Sexta, Francisco se ha mostrado partidario del principio general de que la Iglesia cumpla con sus obligaciones fiscales como cualquier otro actor de la sociedad, si bien ha identificado algunas excepciones. "Creo que la propiedades dedicadas al culto religioso, otras dedicadas al bien común, como los espacios de Cáritas que hacen un servicio social y realizan una función supletoria a la del Estado, o los centros que se dedican a la educación es comprensible que estén exentos. Pero por todo lo que no sean espacios orientados al culto o a bienes sociales hay que pagar impuestos", ha concedido, después de que Evolé le recordara que la Iglesia sí paga impuestos en Italia por sus bienes.

Las palabras del Papa Francisco vienen a definir el perímetro fiscal que la Iglesia considera razonable dentro del debate abierto hace varios años en España ya sobre los supuestos privilegios fiscales de la Iglesia Católica y que el Gobierno de Pedro Sánchez ha alentado con la amenaza de hacer pagar impuestos por todos los inmuebles no dedicados al culto. El Acuerdo con la Santa Sede que regula la contribución fiscal de la Iglesia en España establece una lista cerrada de bienes exentos en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el impuesto en el que se ha centrado la ofensiva política para hacer pagar más impuestos a la Iglesia.

Esos bienes son las parroquias, sus locales y la curia Diocesana, Seminarios y Universidades de disciplinas eclesiásticas, las casas parroquiales, la residencia del Obispo y los edificios destinados a residencia de Órdenes y Congregaciones religiosas, un listado que mezcla lugares destinados de forma directa al culto y otros en el que esa valoración es controvertida. En el otro lado de la balanza, las viviendas particulares de los sacerdotes no están exentas.

La esperada entrevista del audaz periodista catalán con el Papá Francisco en 'Salvados' ha dejado un buen puñado de reflexiones sobre diferentes temas de actualidad y algún que otro titular, más allá de revelar la pasión del Pontífice por el fútbol - ya célebre -, las conversaciones sobre política en sus cenas y las siestas verspertinas, y algún que otro dato llamativo: el Papa que más éxito ha obtenido con su comunicación en redes sociales no tiene teléfono móvil.

El Pontífice entró de refilón en el debate sobre el sistema económico. Atribuyó ciertas distorsiones al "capitalismo salvaje", aunque también precisó que una economía social de mercado, si es social, "puede andar". "No soy anticapitalista ni antisocialista, soy de la doctrina social de la Iglesia", recalcó.

En otro momento de la conversación con el periodista, el Papa Francisco ha criticado que el Gobierno de Pedro Sánchez mantenga retenido en el Puerto de Barcelona el buque de rescate 'Open Arms', que hasta hace unos meses navegaba el Mediterráneo a la busca de embarcaciones de migrantes a la deriva. "Me parece una injusticia muy grande. ¿Para qué se hace? ¿Para que se ahoguen? Es simplista, pero si no los puedes rescatar... Viven en una desesperación, unida a una ilusión tan grande, que se lanzan. No miden las consecuencias. Y nosotros no medimos el dolor de esa gente", ha asegurado el Pontífice, que no ha ocultado su profundo dolor por la política migratoria de los países avanzados a los que ha instado a recibir, acompañar e integrar a los inmigrantes

En este sentido, y tras mostrarle Jordi Ébole una concertina, ha criticado duramente el empleo de este tipo de elementos disuasorios en las vallas de Ceuta y Melilla para impedir la entrada de migrantes en el territorio de un país: "Es inhumano y es tal la inconsciencia que lo hemos convertido en lo más natural".

"El miedo es el material sobre el cual se edifican las dictaduras", ha advertido el pontífice en relación a los movimientos políticos populistas en toda Europa que alientan el rechazo a la inmigración. "El problema de Europa es que se olvidó de cuando sus hijos después de la guerra llamaron a las puertas de América", ha subrayado.

Muros insalvables

Francisco ha opinado sobre otros grandes debates globales como la propuesta del presidente de EEUU, Donald Trump, de elevar un muro para 'proteger' la frontera sur del país de la entrada de inmigrantes sin papeles desde México, que ha tenido su versión española con la propuesta de Vox de hacer lo mismo en Ceuta y Melilla. "El que levanta un muro termina prisionero del muro que levantó", ha reflexionado. "Y eso es ley universal y se da en el orden social y en el personal. Sí, defiendo mi autonomía, sí; pero te quedas solo como un hongo, prisionero. La alternativa son los puentes, levantar puentes".

A preguntas de Jordi Evolé, Francisco ha dado su opinión sobre un puñado de temas de actualidad nacional e internacional. Sobre la venta de armas de España a Arabia Saudí, el Papa ha asegurado que le da pena y que este tipo de cuestiones acaban cobrándose su factura. "No tienen derecho a hablar de la paz. ¿Están fomentando la guerra en otro país y después quieren la paz en el propio? Es la teoría del bumerán. La vida se las cobra, por uno u otro camino. Si armas la guerra allá, la vas a tener en tu casa, quieras o no quieras".

Sobre la controversia en torno a la memoria histórica en España y la realidad de que haya todavía miles de víctimas del conflicto cuyos cuerpos no se han recuperado,  el Pontífice se refirió a una experiencia que le resulta cercana, el caso de Argentina y sus 30.000 desaparecidos.  En su opinión, una sociedad "no puede sonreír al futuro teniendo sus muertos escondidos. Los muertos son para ser enterrados, son para ser individualizados en los cementerios, pero no para ser escondidos. Nunca vas a tener paz con un muerto escondido. Nunca".

El espinoso asunto de los abusos sexuales en la Iglesia

La conversación se produjo antes de conocerse que el Papa Francisco ha dictado para el Estado del Vaticano una norma que obliga a todo su personal a denunciar inmediatamente los casos de abusos a menores de los que tenga noticia bajo pena de multa o cárcel. En todo caso, preguntado por si recomendaría a las víctimas que acudiesen a la policía, el Papa responde que "por supuesto" y asegura que esta es la conclusión que salió de la cumbre.

Francisco ha asegurado comprender a las víctimas insatisfechas con las conclusiones extraídas de ese cónclave y recalca que al menos ha servido para iniciar un proceso. "Y eso lleva su tiempo. De todas maneras, comprendo a la gente que haya quedado insatisfecha, porque cuando hay dolor de por medio, tienes que callar, rezar, llorar, acompañar, y punto. Pero iniciar procesos es la manera para que sea irreversible la cura".

¿Discriminación de la mujer?

Sobre la discriminación de la mujer, el Papa ha admitido que lo que no se ha logrado todavía es caer en la cuenta de que la figura de la mujer va más allá de la funcionalidad. "La Iglesia no puede ser Iglesia sin la mujer, porque la Iglesia es mujer, es femenina. Es La Iglesia, no El Iglesia. Una dimensión que no tenga feminidad en la Iglesia hace que la Iglesia no sea Iglesia", apunta.

El Papa también ha hablado sobre el aborto al ser preguntado por si entendería que una víctima de trata embarazada tras una violación quisiera abortar. "Yo la entendería a ella en su desesperación, pero también sé que no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema", ha reflexionado.

Sobre el Vaticano, el Papa ha admitido que no se salva de los límites y de los pecados y las vergüenzas de otras sociedades. "Acá somos hombres y tenemos los mismos límites y caemos a veces en las mismas cosas. Hay que ir limpiando. El trabajo es ir limpiando, limpiando, limpiando", ha asegurado tras admitir que en la Santa Sede también hay mercaderes como los que Jesús echó del templo por hipócritas.

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