Pedro Sánchez, acorralado por Susana Díaz, los barones, la vieja guardia y el PSM

    • Diversas facciones del socialismo coinciden en aupar a la presidenta andaluza a lo más alto del partido.
    • Felipe González y Rubalcaba concluyen que el liderazgo de Sánchez tiene los pies de barro.
Pedro Sánchez en una comparecencia en Ferraz.
Pedro Sánchez en una comparecencia en Ferraz.

Pedro Sánchez podría tener los días contados al frente del Partido Socialista. En las últimas horas se están produciendo movimientos y declaraciones que indican que se está buscando recambio para el líder de los socialistas. Todos coinciden en que ha sido el peor resultado de la historia democrática para el partido y que tiene que haber cambios.El liderazgo de Sánchez es precario. Apenas tiene apoyos a nivel interno para continuar al frente del PSOE ante cualquier situación: la formación de un Gobierno con él como candidato o la convocatoria de nuevas elecciones (se da por seguro que no va a facilitar un Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy). Su continuidad al frente del partido tiene los pies de barro en este momento.Estos son los enemigos internos que tienen acorralado a Pedro Sánchez después del 20D:Los barones divididosUn buen número de baronías son partidarias de acabar con la era Sánchez y dar paso a un nuevo líder. O lideresa. Existe mucho malestar a nivel interna y algunos dirigentes, incluso, consideran que los socialistas están "haciendo el ridículo" con el fuego cruzado que están manteniendo en los últimos días.No se ponen de acuerdo en cuál debe ser la estrategia a seguir a nivel nacional. Emiliano García-Page defiende un pacto con Podemos, como el que le aupó a él a la presidencia de Castilla-La Mancha, Guillermo Fernández Vara opina lo contrario y afirma que pactar con el partido de Pablo Iglesias ha perjudicado al PSOE. De la misma opinión es Javier Fernández, el asturiano que ya ha dicho la línea roja para negociar con Podemos es el referéndum en Cataluña.Los barones también están divididos sobre la convocatoria del próximo congreso. ¿Hacerlo en plazo (en febrero) o retrasarlo? Tampoco se ponen de acuerdo, pero coinciden en que Sánchez no debe seguir al frente del partido después de los resultados del 20D.Susana Díaz como sustitutaEl nombre de la baronesa andaluza ronda por la cabeza de Sánchez y su equipo de fieles en los últimos días. Un buen número de dirigentes y federaciones son partidarios de un relevo como candidato en el caso de que se convoquen nuevas elecciones. Consideran que Susana Díaz es, en este momento, la mejor opción para afrontar con garantías una nueva cita con las urnas. El diario El Mundo ha publicado este sábado que "un buen número de referentes del socialismo, los barones y las federaciones más potentes, incluida Andalucía", son partidarios de aupar a Susana Díaz a lo más alto del partido.Ella, de momento, no se ha pronunciado sobre sus intenciones. El último mensaje en clave nacional lo lanzó en su mensaje de fin de año, cuando arremetió contra los que quieren dividir España. Pero Díaz no acapara la sintonía de la totalidad del partido. Algunos cuadros medios no la ven dirigiendo el partido porque, dicen, "no da para más".La relevante postura de la vieja guardiaLos veteranos del PSOE son una de las facciones más importantes del partido. Ellos han movido los hilos durante los últimos años. Internamente se apunta a dos nombres: Felipe González y Alfredo Pérez Rubalcaba. Lo que ellos digan, a pesar de su distancia aparente, es tenido muy en cuenta en el socialismo. Fuentes socialistas consultadas por lainformacion.com indican que los 'viejos rockeros' son partidarios de dar paso a un nuevo líder en el PSOE. Lo tienen decidido, apuntan, y buscan la mejor solución para el partido. Estos veteranos ven como inevitable la celebración de nuevas elecciones y consideran que Sánchez no debe ser el candidato.El tomasismo ha dado un paso al frenteOtro frente crítico con Pedro Sánchez es el tomasismo, la corriente de los socialistas madrileños fieles a Tomás Gómez, que prepara la 'vendetta' contra el líder del partido. Llevan meses agazapados, en segunda línea, esperando al batacazo del secretario general. Ahora, después del resultado de las generales, consideran que ha llegado su momento y se organizan para el ataque contra el aparato.La rebelión del tomasismo contra Sánchez se evidenció en la 'cena de los cuchillos largos' a la que acudieron el propio Tomás Gómez o Antonio Miguel Carmona, entre otros. Se celebró la noche del pasado martes y asistieron 500 comensales contrarios a la continuidad del secretario general al frente del partido.Varios testigos presenciales confirman que fue una cena tremendamente crítica con Sánchez por los malos resultados electorales que ha conseguido el PSOE: 90 diputados, el peor registro de la historia democrática para los socialistas.

La conclusión final a la que llegaron los partidarios de Gómez y Carmona es que van a hacer todo lo posible por acabar políticamente con Pedro Sánchez. Se escucharon expresiones muy duras, como, "decapitar", "cortarle la cabeza", "vamos a por él" o "no vamos a emplear medias tintas", todas ellas en términos políticos.

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