Portugal espera empezar a crecer en 2014 y bajar el déficit al 0,5 % en 2016

  • Portugal, que vive su peor crisis de las últimas décadas y un duro programa de ajustes, espera empezar a crecer en 2014 y llegar al 2,5 % en 2016, cuando confía también en bajar el déficit fiscal, hoy del 7,5 %, hasta un 0,5 %.

Lisboa, 30 abr.- Portugal, que vive su peor crisis de las últimas décadas y un duro programa de ajustes, espera empezar a crecer en 2014 y llegar al 2,5 % en 2016, cuando confía también en bajar el déficit fiscal, hoy del 7,5 %, hasta un 0,5 %.

El ministro de Finanzas luso, Vítor Gaspar, ha hecho hoy estos pronósticos en la presentación de la estrategia presupuestaria del país para el periodo 2013-2016, en la que se mostró optimista sobre el regreso de Portugal a la financiación en los mercados a finales de 2013.

Gaspar ha informado también de que los recortes salariales a los funcionarios lusos, que han perdido total o parcialmente las pagas extras de julio y diciembre, se mantendrán así dos años más.

Las pagas volverán a recuperarse en la Administración a partir de 2015 a razón de un 25 % anual siempre que exista "espacio presupuestario", ha señalado Gaspar, que confía en que la normalidad salarial de los trabajadores públicos se restaure por completo en 2018.

En relación a las perspectivas de financiación de Portugal, ahora dependiente de los fondos de su rescate internacional, Gaspar ha asegurado que "nunca las perspectivas de regreso a los mercados dentro de la fecha prevista (finales de 2013), fueron más positivas que hoy".

El ministro estima además que el gasto de las administraciones públicas, que en 2010 supuso el 50 % de los presupuestos nacionales, bajará paulatinamente hasta representar el 43 % en 2016.

La deuda pública tocará techo en 2013, cuando se cree que puede llegar al 115 % del PIB, y después comenzará a bajar progresivamente, según el ministro.

Los objetivos presupuestarios lusos para el próximo trienio mantienen la previsión de una caída del 3 % del PIB en 2012.

El documento que recoge estas estimaciones como líneas generales de actuación del Ejecutivo para los próximos años se someterá a debate en el Parlamento, donde la coalición conservadora que Gobierna Portugal tiene mayoría absoluta, y se enviará después a Bruselas.

Portugal recibe un programa de asistencia financiera de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI), de 78.000 millones de euros, y está obligado a sanear sus cuentas y aplicar estrictas medidas de ahorro público.

La presión de los mercados sobre Portugal que le obligó a pedir el rescate financiero el año pasado, ha remitido de forma notable durante los últimos tres meses y los intereses que penalizan su deuda han caído en más de un tercio desde enero, cuando alcanzaron un máximo histórico.

Los bonos a 10 años, que llegaron a tocar el 15 %, cotizaban hoy en torno al 10,5 %.

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