Sábado, 21.10.2017 - 03:39 h

¿Por qué un referéndum como el de Escocia no sería posible en Cataluña?

La Constitución española proclama la indivisibilidad de la nación y atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de referendos.

El Acta de la Unión firmada en 1707 contempla la secesión escocesa si esa es la voluntad mayoritaria de sus ciudadanos.

¿Por qué un referéndum como el de Escocia no sería posible en Cataluña?

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, han propuesto al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, un "referéndum acordado" sobre la independencia de Cataluña como el que pactaron Reino Unido y Escocia.

La cuestión tiene más calado del que a simple vista parece ya que es precisamente el acuerdo entre los gobiernos británicos y escocés lo que habría legitimado un hipotético proceso de independencia.

Así, en 2012 firmaron un acuerdo en Edimburgo para fijar la fecha del primer referéndum. Un año después, Alex Salmond y David Cameron elaboraron el borrador para la consulta que aprobó el Parlamento británico.

En España, por el contrario, no sería posible un referéndum consensuado porque la Constitución proclama la indivisibilidad de la nación y atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de referendos.

Reino Unido no tiene una Constitución como tal, sino una serie de documentos que comenzaron con la Carta Magna de Juan Sin Tierra (1215), y que se completaron con una serie convenciones y acuerdos. Es decir, que el Parlamento británico no está constreñido a una ley superior que limite su capacidad para decidir sobre si autoriza o no una consulta sobre la independencia.Cataluña nunca ha sido independiente

Pero además de la propia legalidad, otra de las diferencias sustanciales entre Escocia y Cataluña es que la segunda nunca ha sido independiente.

En siglo XI, este territorio formaba parte del Imperio Carolingio. En 1137 Cataluña se unió definitivamente a Aragón y en 1479 tras el matrimonio de los Reyes Católicos y el ascenso de Fernando al trono, Aragón se integró con Castilla.

Por su parte, Escocia fue un reino independiente durante siglos y se unió a Inglaterra y a Gales en 1707. Además, el Acta de la Unión firmada ese año contempla la secesión escocesa si esa es la voluntad mayoritaria de sus ciudadanos.¿Económicamente viable?

A pesar de que económicamente, tanto Cataluña como Escocia son regiones ricas, el futuro de esta riqueza no está igualmente condicionado en el caso de que se produjera una independencia.

Así, Escocia creció gracias a la revolución industrial, pero nunca ha dependido de la prosperidad de Reino Unido, en parte gracias a los importantes yacimientos petrolíferos con los que cuenta.

Cataluña, por su parte, siempre ha dependido de la política económica española. Es más, el Centro de Predicción Económica (Ceprede), vinculado a la Universidad Autónoma de Madrid con el apoyo de la Cámara de Comercio de Madrid sostiene que, de independizarse, Cataluña podría perder de entrada hasta el 14% de su PIB, lo que en términos nominales equivale a casi 28.000 millones de euros.Jefatura de Estado e Unión Europea

Escocia siempre ha apostado por conservar una institución muy británica: la monarquía. Trasladado al escenario catalán, no hay una postura clara. La vía regia sería imposible de aplicar dada la fuerza actual de ERC.

Por otro lado, a Escocia, al igual que a Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, se le reconoce el estatus de país dentro del Reino Unido, algo que no ocurre en el caso de España, que se limita a ser una autonomía.

Por último, aunque las aspiraciones europeas son uno de los pocos puntos comunes en ambos casos, el procedimiento de acceso a la Unión Europea no sería el mismo. Westminster ha mantenido silencio sobre un hipotético veto a una entrada de Escocia en la UE, aunque se cree que garantizaría su apoyo. En el caso de Cataluña no cabe duda: España ejercería su derecho a veto.

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