Mensaje de Navidad

El Rey reclama que el golpe económico de la Covid no se torne en "crisis social"

La Covid "ha afectado gravemente a nuestra economía". "Muchos ciudadanos y familias vivís la angustia del desempleo o la precariedad; la angustia de apenas llegar a cubrir las necesidades básicas", ha dicho.

El Rey Felipe VI, durante su discurso de Nochebuena en 2020
El Rey Felipe VI, durante su discurso de Nochebuena en 2020
Agencia EFE

Referencias a la pandemia del coronavirus que ha devastado la sociedad, recuerdo a los profesionales de la Sanidad, palabras en defensa de la Constitución, convicción en los principios morales y éticos... pero, sobre todo, mucha proyección hacia la economía, el desempleo, las empresas y los vientos de crisis que azotan al país. El Mensaje de Navidad del Rey Felipe VI ha sido, sin duda alguna, el más marcado por los aspectos económicos y sociales de su reinado hasta el extremo de asegurar que la temida Covid "ha afectado gravemente a nuestra economía, incluso paralizando o destruyendo muchas empresas".

"Muchos ciudadanos y familias vivís la angustia del desempleo o la precariedad; la angustia de apenas llegar a cubrir las necesidades básicas; o sentís la tristeza de tener que abandonar un negocio al que habéis dedicado vuestra vida", ha dicho con gesto serio Don Felipe. "Por todo ello es lógico y comprensible que el desánimo o la desconfianza estén muy presentes en tantos hogares", ha sentenciado el Monarca en el arranque de su tradicional mensaje navideño desde el madrileño Palacio de La Zarzuela.

"El desempleo de nuestros jóvenes es altísimo y no pueden ser los perdedores de esta situación (...) España no puede permitirse una generación perdida"

El Rey ha afirmado que la crisis "es grave" pero que las recetas para salir de la misma "no pueden venir de la mano de más desánimo o de más desconfianza". Muy al contrario, Don Felipe ha asegurado que el camino para superar las dificultades socio-económicas por las que atravesamos se ha de afrontar con "determinación y seguridad en nosotros mismos", recordando cómo España ha sabido superar en el pasado retos difíciles: "Ni el virus ni la crisis económica nos van a doblegar".

Don Felipe ha mostrado su preocupación, no obstante, por la extrema dureza de la crisis haciendo un llamamiento a "evitar, sobre todo, que derive en una crisis social". "Cada persona importa y mucho", ha dicho. "Por tanto, las personas y las familias deben ser nuestra preocupación fundamental. Especialmente nuestros jóvenes; su nivel de desempleo es altísimo y no pueden ser los perdedores de esta situación (...) España no puede permitirse una generación perdida".

"No somos un pueblo que se rinda o que se resigne en los malos tiempos. No va a ser fácil superar esta situación. Pero estoy seguro de que vamos a salir adelante"

El mundo de la empresa ha tenido espacio bien definido en el discurso real. Don Felipe ha mostrado especial sensibilidad con el tejido empresarial e industrial, tremendamente afectado por la crisis derivada del coronavirus, que, en su opinión, ha de ser respaldado con firmeza para permitir de nuevo su correcto desarrollo. "Es decisivo fortalecer el tejido empresarial y productivo, industrial y de servicios. El reconocimiento y el apoyo a nuestras empresas, la protección a nuestros autónomos y comerciantes, tan golpeados estos meses, será imprescindible para crear empleo, ese empleo que tanto necesita nuestro país", objetivo que solo será posible realizar desde el "esfuerzo colectivo" de todos los españoles.

Don Felipe de Borbón ha dado un espaldarazo a la política europea en lucha contra la crisis que va a permitir la llegada a España de fondos con los que volver a poner en marcha los motores de la actividad social y económica que la Covid ha parado casi en seco. El Rey ha asegurado que la Unión Europea "ha asumido un compromiso firme con la sostenibilidad y recuperación económica frente a esta pandemia. La Unión nos ofrece una oportunidad histórica para progresar y avanzar; abre una nueva época para que España se una en un proyecto común para modernizar nuestra economía; adaptar nuestras estructuras productivas a la nueva revolución industrial, tecnológica y medioambiental que vivimos".

Pese a la dureza con la que el Rey ha presentado la situación que se vive en nuestro país, ha mostrado esperanza en la recuperación: "No somos un pueblo que se rinda o que se resigne en los malos tiempos. No va a ser nada fácil superar esta situación, y en cada casa lo sabéis bien. Pero yo estoy seguro de que vamos a salir adelante. Con esfuerzo, unión y solidaridad, España saldrá adelante".

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