Domingo, 15.09.2019 - 05:16 h
Las empresas quieren intervenir ante Competencia 

Ribera y Marín preparan el pulso que fijará los límites en el poder de la CNMC

Transición Ecológica y Competencia reunirán en las próximas semanas la Comisión de Cooperación para analizar los recortes a las energéticas.

Los tres negociadores de la CNMC (izda) Marín Quemada, Joaquim Hortalá y Fernando Hernández; a la derecha, Domínguez Abascal y Maria Jesús Martín por el Ministerio de Transición. la silueta corresponde a un abogado del estado por determinar.
Arriba, Marín (CNMC) y Domínguez (Ministerio). Abajo, Hortalá, Hernández y Martín. La silueta corresponde a un abogado del Estado por determinar.

En la recta final de su mandato, el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), José María Marín, se prepara para defender lo que puede ser su gran legado: lograr el mayor grado de independencia y de autonomía posible para el organismo a la hora de intervenir en el estratégico sector de la energía. En las próximas semanas, la CNMC y el Ministerio de Transición Ecológica convocarán la Comisión de Cooperación prevista en el decreto de enero que devolvió competencias a la CNMC. El telón de fondo de la reunión es cuando menos denso: Ministerio y CNMC tienen que debatir las propuestas de recortes a la retribución de las redes de gas y de electricidad y el endurecimiento de las condiciones de conexión a la red de los promotores de proyectos renovables.

La activación de la Comisión de Cooperación es algo nuevo. Si funciona y las partes llegan a un acuerdo en sus discrepancias, la CNMC tendrá claro hasta dónde llegan sus competencias a la hora de intervenir en el mercado energético. No será fácil. De la negociación entre Domínguez y Marín Quemada tiene que salir una guía de acción para futuras actuaciones de la CNMC en el sector de la energía. Según fuentes del organismo, se trata de arreglar los desajustes que pueden afectar a derechos de terceros.

Todo en un momento clave. La Comisión tiene que renovar a la mitad de sus consejeros. El proceso afecta tanto a la Sala de Competencia que preside el propio Marín Quemada, como a la Sala de Regulación que preside la vicepresidenta María Fernández. Ambos culminan los seis años de mandato junto a los consejeros Josep María Guinart, Clotilde de la Higuera y Benigno Valdés.

Una situación delicada

La situación es delicada. Por ello, tanto la CNMC como el Ministerio de Ribera han procurado destacar las coincidencias más que las discrepancias desde que saltaron las primeras chispas entre instituciones, allá por el mes de junio. Pero las diferencias existen. El Ministerio de Transición Ecológica no ve con malos ojos que se aplique la tijera en determinadas retribuciones de las actividades reguladas de las empresas, lo que permitiría sujetar los recibos de la luz  y del gas. Pero es muy susceptible con sus competencias.

El equipo de Ribera lo dejó muy claro en el informe que elaboró sobre la propuesta de la CNMC para endurecer las condiciones de acceso a la red. En su opinión "corresponde regular al Gobierno, mediante Real Decreto (...) el marco general del procedimiento de otorgamiento de los permisos de acceso y conexión, el principio general de otorgamiento del acceso (cronológico u otros), la posibilidad de establecer otros mecanismos de asignación de capacidad (p.ej, subastas) y la posibilidad de realizar hibridaciones entre diversas tecnologías". Todos ellos aspectos en los que, según su punto de vista, se habría inmiscuido Competencia.

El problema está en que el decreto que devolvió las funciones arrebatadas a la CNMC por el exministro Álvaro Nadal (PP) dejó libre demasiado campo de juego. Y la CNMC de Marín lo ha aprovechado en la primera oportunidad. Ha ocupado el campo en un área, la energía, donde no había trabajado como regulador.

La guinda empresarial

En el pastel que cocinan CNMC y Gobierno no falta la guinda empresarial. Las compañías afectadas por las circulares de recorte de la CNMC han presentado alegaciones a las propuestas, en algunos casos aderezadas con presiones. Pero quieren ir más allá. En el sector gasista, algunas de las empresas reclaman exponer sus razones, contrarias a los recortes, ante el pleno del organismo que preside Marín.

El pulso es de altura. La activación de la Comisión de Cooperación y su composición revela hasta qué punto tiene importancia el encontronazo entre instituciones. El decreto de enero que devolvió las funciones a la CNMC preveía posibles roces y para resolverlos recogió el nombramiento de tres representantes por cada parte con rango de subdirector general "al menos".

Las dos partes en liza han tirado por elevación. Por parte del Ministerio de Transición los designados para negociar con la CNMC son el secretario de Estado de Energía, José Domínguez, la directora general de Energía, María Jesús Martín, y un (o una) representante de la Abogacía del Estado. Mucho más que subdirectores generales. La representación de la CNMC está a la altura. La encabezará el presidente, José María Marín Quemada, que estará acompañado por el director de Energía, Fernando Hernández, y por el secretario del Consejo, Joaquim Hortalá.

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