Jueves, 19.09.2019 - 04:32 h
Cataluña, en el punto de mira

​La salida de Lesmes, el bloqueo político y el procés en el 'annus horribilis' del TS

La inestabilidad política fue tema de debate entre magistrados, fiscales y políticos que asistieron al acto de apertura del año judicial. 

Foto familia Apertura año judicial
El Rey, Lesmes,  Juanes y los presidentes de Sala en la tradicional foto de familia. / EFE. 

La crisis en Cataluña se ha convertido, como viene siendo habitual los últimos años, en centro de conversación entre los asistentes al acto de apertura del año judicial el cual, paradójicamente, se celebró este lunes en la misma sala del Tribunal Supremo en la que se juzgaron a los doce líderes independentistas que impulsaron el 'procés'. Sin embargo, al ya manido tema de la deriva catalana se ha añadido en esta ocasión otro asunto que preocupa y mucho fuera de la política: el bloqueo que rige las negociaciones para la formación de Gobierno. 

El tradicional cóctel que celebra el Tribunal Supremo y que cuenta con el Rey Felipe VI como invitado de excepción, acogió a magistrados de las cinco salas del alto tribunal, presidentes de tribunales superiores de justicia de las comunidades autónomas así como fiscales de carrera y otras figuras de reconocido prestigio en la carrera judicial. Aunque en esta ocasión el Jefe de Estado tuvo que compartir protagonismo con Manuel Marchena, el magistrado presidente de la Sala de lo Penal y cuya popularidad ha crecido como la espuma tras su crucial papel al frente del tribunal del 'procés'. Precisamente, la apertura de este año judicial viene marcada por la redacción de la sentencia que se espera tener lista el próximo es de octubre. 

Conscientes de ello, los asistentes al acto que marca el arranque del nuevo curso judicial buscaron aproximarse a Marchena y le convirtieron en protagonista estrella de los corrillos que se fueron formando en la recepción que se celebra siempre al término del acto. Especial interés despertó también la presencia en el acto de importantes figuras de la política como la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, o el diputado de Ciudadanos y abogado del Estado Edmundo Bal. Ambos fueron el centro de las miradas de periodistas y juristas ante la situación de bloqueo político que aboca a unas próximas elecciones y la pregunta en ambos casos era la misma. ¿Estamos condenados a elecciones?

Pendientes de la formación de Gobierno

Aunque desde el alto tribunal insisten en desvincular el devenir político de la redacción de la sentencia del 'procés', lo cierto es que este asunto junto con la formación de Gobierno ha sido la 'comidilla' general en los grupos de invitados. Y es que el interés que despierta el estancamiento en las negociaciones que mantienen PSOE y Podemos se acrecienta a tenor de que de la formación del nuevo gobierno depende la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Con todo, el sentir general que se respiraba en el ambiente era más positivo que otra cosa. "Yo creo que al final habrá Gobierno", se escuchó decir a uno de los asistentes. 

Con todo, este tema ya fue abordado previamente, durante la celebración del acto, por el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes. El jurista expuso sin tapujos que el actual mandato del órgano de gobierno de jueces expiró el pasado mes de diciembre y, desde entonces, no ha habido ni un avance en las negociaciones para la renovación de los vocales. La abrupta ruptura del acuerdo alcanzado entre PP y PSOE y que pasaba por aupar a Marchena a la presidencia del Supremo abocó al alto tribunal a una prórroga que parece no terminarse, al menos a corto plazo. 

Por ello y tras seis años en el cargo, Lesmes advirtió a la clase política de que este retraso constituye una grave anomalía y hasta puede derivar en el descrédito del propio órgano. Cabe destacar que el contexto no puede ser más delicado y ello teniendo en cuenta que el Supremo todavía acusa la crisis que padeció el pasado mes de marzo con su cambio de criterio sin precedentes en lo que respecta al pago de los gastos hipotecarios y que finalmente deberán asumir los clientes. La decisión del Pleno tras 16 horas de debate a puerta cerrada evidenció la grieta existente en esta Sección Tercera que preside el magistrado Luis María Díez-Picazo.

Pronta despedida

Ese es uno de los motivos por los que el presidente de la Sección de lo Contencioso se convirtió en otro foco de interés en un acto en el que, a juzgar por las palabras del presidente del Tribunal Supremo, sonaba a despedida. De hecho, Lesmes terminó su discurso sentenciando que había sido un honor desempeñar la más alta magistratura del poder judicial, dejando de esta manera abierta la posibilidad de que el próximo acto de esta índole esté presidido por su relevo en el cargo.  

Misma incógnita se cierne en torno a la actual ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, para la que este tipo de ceremonias resulta del todo familiar a tenor de su pasado en la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Por su parte, la fiscal general del Estado, María José Segarra, también tuvo respaldo de los suyos en el acto. De este modo, le arroparon otros antecesores en el cargo como es el caso de Eduardo Torres-Dulce o Julián Sánchez Melgar, además del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón.  

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