Martes, 17.10.2017 - 12:09 h

La tecnología se enmarca como una ayuda al reto de humanizar la sanidad, según los expertos

El papel protagonista del paciente posicionándose como eje central del sistema sanitario es una estrategia de actuación que ya han adoptado el 60 por ciento de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) en España, donde la tecnología ha jugado un papel fundamental, enmarcándose como una ayuda al proceso de humanización de la asistencia, según han destacado los expertos asistentes al simposio 'Innovación tecnológica para humanizar las UCI', organizado por Philips.

La tecnología se enmarca como una ayuda al reto de humanizar la sanidad, según los expertos

Esta tecnología se ha convertido en un elemento esencial para el proceso de transformación del sistema sanitario ya que ha permitido adaptarlo a las necesidades de los pacientes y no en función de las enfermedades y, en este sentido, aunque el desarrollo de los Servicios de Medicina Intensiva en España ha sido absolutamente relevante en los últimos años, "es necesario resituar a los pacientes y a las personas en el centro del sistema, revisando la atención a los pacientes, a las familias y analizar las necesidades de los profesionales", según el médico adjunto de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Torrejón de Ardoz y creador del proyecto 'Humanizando los Cuidados Intensivos', Gabriel Heras.

"La inversión en tecnología ha permitido aumentar de forma exponencial la supervivencia. Los proyectos de innovación avanzan más rápido y se anticipan a las necesidades de los pacientes y profesionales de las unidades de críticos y, por eso, el reto en las UCI no es la tecnología, es en humanizar la atención y hacer la tecnología más humana", ha señalado el doctor Heras.

Así, el desarrollo tecnológico en el sistema sanitario se ha orientado hacia la implantación de medidas para mejorar el bienestar, tanto de los pacientes, como de los familiares y profesionales implicados, llevando a cabo protocolos de actuación al final de la vida, flexibilización de horarios de visita, prevención del síndrome post-cuidados intensivos o la existencia de infraestructuras y espacios humanizados. Todas ellas, según ha indicado el doctor, "destinadas a convertir la UCI en un lugar más amable para los pacientes y así rehumanizar la forma de actuación y de pensar en el sistema sanitario".

En esta línea, en el caso de las UCI se están implementando sistemas para la gestión de alarmas que ayudan a reducir la irritación y frustración en el personal sanitario, que atiende una media de 300 alarmas por paciente y día y permite a los pacientes descansar de forma adecuada.

En cuanto a los episodios de delirio y alucinaciones, confusión o desorientación, presentes en alrededor del 80 por ciento de los pacientes ingresados en unidades de cuidados críticos, Philips ha diseñado 'VitalMinds' que consiste en un conjunto de dispositivos, software y procesos, de manera que una correcta gestión de elementos como la luz (respetando el ciclo circadiano) y el sonido (reduciendo los niveles de ruido en el entorno del paciente), permiten reducir estos episodios.

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