Martes, 19.03.2019 - 10:00 h

Un estudio a lo largo de 75 años demuestra que el dinero no da la felicidad

  • Las buenas relaciones sociales aportan felicidad, longevidad, memoria, según elEstudio de Desarrollo de Adultos de Harvard, realizado a lo largo de 75 años que ha analizado la vida de 724 hombres, de los cuales 60 permanecen vivos.
  • Las personas más satisfechas con sus relaciones a los 50, estaban más saludables a los 80 años que los que demostraron no estarlo y afirmaron que al sentir dolor físico conservaban el buen humor frente al agravamiento de éste en las personas aisladas o rodeadas de conflictos sociales.
Las buenas relaciones sociales protegen la salud física y el cerebro

Las buenas relaciones sociales aportan felicidad, longevidad, memoria. Sin embargo, la soledad y las relaciones conflictivas agravan el dolor físico, provocan achaques en la salud en la mediana edad y viven menos. Así lo refleja el estudio más largo de la vida adulta realizado en la historia.

Los investigadores han analizado durante 75 años la vida de 724 hombres, año tras año. Durante todo ese tiempo se les ha preguntado sobre su trabajo, su vida en el hogar y su salud, todo ello, sin saber dónde desembocaría la vida de cada uno de los miembros de la muestra del estudio.Fueron más felices al cambiar fama y riqueza por familia y amigos

En el estudio se demuestra que las personas de 75 años más felices al jubilarse son las que se han inclinado por las relaciones con la familia, amigos y la comunidad en general. Muchos de los que optaron por darle importante a rodearse de un buen clima social, soñaban de jóvenes con la fama, la riqueza y el logro de grandes cosas por considerar que en esos factores se hallaba la falicidad del ser humano.

El 80% de jóvenes de la generación del nuevo milenio buscan la riqueza y el 50% de ellos afirmó que uno de sus objetivos era llegar a ser famosos en una reciente encuesta.

Es muy importante el hecho de que se haya prologado a lo largo de tantos años porque la mayoría de estos estudios se marchitan a los 10 años de haber comenzado, la falta de financiación o la distracción de los investigadores son algunos de los factores que provocan que este tipo de estudios se desmorone, según Robert Waldinger, el cuarto director del Estudio de Desarrollo de Adultos.Gracias a la persistencia de los investigadores es posible conocer qué hace más feliz al hombre.Las buenas relaciones sociales nos hacen más felices, más longevos y mejoran la memoria

Las relaciones sociales nos hacen más felices. El estudio demuestra que las personas con más conexiones sociales son más felices, se encuentran más sanas y viven más que las personas que tienen menos vínculos. Es destacable que las personas más aisladas son más susceptibles a recaídas de salud en la mediana edady viven menos que las que no se encuentran solas.

En segundo lugar, el estudio destaca la importancia que tiene la calidad de las relaciones sociales más cercanas. Las relaciones buenas y cálidas aportan protección, sin embargo, los matrimonios llenos de conflictos son perjudiciales y, ante situaciones así, es preferible el divorcio.

Las personas más satisfechas con sus relaciones a los 50, estaban más saludables a los 80 años que los que demostraron no estarlo.

Asimismo, se demuestra que las relaciones 'tóxicas' aumentan el dolor físico cuando éste ataca el cuerpo humano y lo agrava. Por el contrario, las personas contentas con sus relaciones sociales afirman que al sentir dolor conservan el buen humor.

En último lugar, se demuestra que las buenas relaciones no sólo protegen la salud física, también el cerebro. El estudio concluye en que tener una relación de apego a los 80 años da proteccióny sus recuerdos permanecen más nítidos durante más tiempo. El estudio matiza que las buenas relaciones pueden no serlo tanto en algunas ocasiones. Sin embargo, afirma que "algunas de las parejas octogenarias podían pelearse a veces pero cuando sentían que podían contar con el otro si la cosa se ponía difícil, esas peleas no quedaban en su recuerdo".60 de los 724 hombres con los que comenzó el estudio siguen vivos

De los 724 hombres que comenzaron a etudiarse en un primer momento,quedan 60 con vida y, con más de 90 años, continúan participando en el estudio.En 1938 comenzaron a estudiarse la vida de dos grupos de hombres con vidas muy distintas. Por un lado, un grupo de estudiantes de la Universidad de Harvard. Por otro lado, jóvenes de los barrios más pobres de Boston, con familias desestructuradas.

En la actualidad, cada dos años se entrevista a los participantes. Muchos de ellos se sorprenden porque consideran que su vida no es lo suficientemente interesante. La metología no se basa en un simple cuestionario. "Los entrevistamos en sus salas de estar, conseguimos sus historias clínicas, les extraemos sangre, escaneamos sus cerebros, hablamos con sus hijos, grabamos en vídeo sus conversaciones con sus respectivas esposas sobre sus preocupaciones", explicaRobert Waldinger. De esta manera, los investigadores logran resultados más reales.

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