Jueves, 17.01.2019 - 19:00 h
Lotería de Navidad

¿Supersticioso? Así compran un décimo de Lotería sin tentar a la mala suerte

Lleva laurel al comprar lotería y que te la vendan con la mano derecha... los españoles se encomiendan a numerosas cosas para llevarse El Gordo.

Premio el Gordo 71198 lotería Navidad
Premio el Gordo 71198 lotería Navidad / EP

En todos los grupos de amigos está el supersticioso. Ese por el que cuando llegan estas fechas se tiene el comprar el décimo del Gordo con el que ha soñado, o el número que ha escuchado en el bar o el que ha salido en el anuncio de la Lotería de Navidad. Comprar un número sigue siendo un momento muy especial en el año, tanto si se acude a una administración de lotería como cuando se hace a través de internet, y no faltan un sin fin de supersticiones para que la buena suerte nos acompañe.

Pasar el décimo por la tripa de una embarazada o por la espalda de una persona son algunos de las creencias más conocidas para buscar buenas vibraciones y que la suerte no deje de pasar a nuestro lado. Incluso el tan despreciado gato negro puede ayudarnos si se roza el décimo con su lomo.

Pero hay otros muchos sortilegios menos habituales para mantener la ilusión y que hay que cumplir momentos antes de comprar la lotería y mientras se acude a una administración. Y no, tampoco están relacionados con las clásicas herraduras de la suerte, el trébol de cuatro hojas o las patas de conejo.

Loterías y Apuestas del Estado señala en su web que entrar con el pie izquierdo en la administración o acudir por la izquierda del establecimiento los días impares y por la derecha los días pares son algunos curiosos rituales. También están los clientes que quieren que su lotero solo les dé el décimo con la mano derecha.

Llevar encima un talismán es otra opción, desde una medalla personal a un palito de madera. Un par de hojas de laurel y muérdago también auguran buena suerte, aunque deberían ir renovándose según pierdan el color.

Las personas más religiosas, incluso las menos devotas, no renuncian en el siglo XXI a portar una estampita de un santo como puede ser la de San Pancracio, que te han tenido que regalar y al que no le debe faltar perejil cerca. Otros sortilegios son contar con un par de dados como símbolo de buena suerte.

Menos conocida es la superstición de acompañarnos de un metal. Para comprar loterías hay que llevar encima algún objeto de estaño, mientras que para apuestas hípicas tiene que ser de cobre y para apuestas deportivas de plata.

Las velas son otro distintivo de la brujería "blanca", aunque no hay que olvidar que sus colores influyen y entre las de buen augurio están precisamente las blancas y también doradas. Los números más personales son otra opción que puede propiciarnos conseguir la suerte con la lotería. Por ejemplo, comprar el décimo con las cifras de nuestra fecha de nacimiento u otra relevante en nuestras vidas (bodas, nacimientos de hijos...)

Para los que creen que el azar está relacionado con acontecimientos históricos, lo mejor es apostar por el número que represente una fecha memorable, desde fechas relativas a un país a la muerte de Elvis Presley, Marilyn Monroe o John Lennon, hasta la victoria de España en el Mundial de Fútbol.

Números fetiches del año pasado que buscaron en los décimos los más supersticiosos fueron el 155 (el artículo de la Constitución española que aplicó el Gobierno el pasado año para impedir el proceso independentista en Cataluña) o el 17.817, día de los atentados terroristas en Barcelona y Cambrils.

Sin embargo, este 2018 parece que no ha predispuesto a destacar fechas. Y no hay que olvidar que el principal ritual para que te pueda tocar la lotería es comprar un décimo y, desde luego, pagarlo si se comparte.

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