TSJC condena Generalitat a pagar 110.475 ? por fallos Policía en crimen Berga

  • El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha condenado al Departamento de Interior de la Generalitat a indemnizar con 110.475 euros a la familia de Josep Maria Isanta, asesinado en las fiestas de la Patum en 2005, al entender que los fallos del dispositivo policial propiciaron el crimen.

Barcelona, 11 ene.- El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha condenado al Departamento de Interior de la Generalitat a indemnizar con 110.475 euros a la familia de Josep Maria Isanta, asesinado en las fiestas de la Patum en 2005, al entender que los fallos del dispositivo policial propiciaron el crimen.

En su sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, el TSJC estima el recurso presentado por la familia de la víctima -representada por el abogado Jordi Busquets- contra la decisión del Departamento de Interior de denegarles los 110.475 euros que reclamaron de indemnización por las carencias del dispositivo policial desplegado la noche del crimen.

Josep Maria Isanta murió asesinado por una quincena de jóvenes que le acorraló en un concierto alternativo de las fiestas de la Patum, en Berga (Barcelona), la noche del 27 de mayo de 2005, en un crimen que siempre estuvo envuelto de polémica por la insuficiente vigilancia policial, denunciada por el entorno de la víctima y testigos del crimen.

El TSJC ha concluido ahora que la noche en que ocurrió el crimen hubo un "anormal y negligente" funcionamiento de las fuerzas de seguridad en Berga, dado que el dispositivo policial planificado fue "insuficiente" para los actos que se celebraban y, además, se retiró a una patrulla estática situada en el paseo donde se celebraba en concierto, lo que dejó la zona "desprotegida totalmente".

Además, la sala contencioso-administrativa del TSJC cree que también existió una "deficiente gestión" de las llamadas a los servicios de emergencias, lo que, a su parecer, "impidió un conocimiento y actuación rápida de los servicios policiales en la zona una vez ya manifestados los disturbios".

Para el tribunal, en este caso hubo "una sinergia negativa" en la actuación de los Mossos d'Esquadra, que en esa época dirigía la consellera socialista Montserrat Tura, "por una serie de actuaciones u omisiones anómalas, incorrectas o defectuosas" del servicio público policial.

El TSJC reprocha a Interior que el dispositivo desplegado la noche del crimen -con nueve mossos a pie de calle y dos en comisaría- "se aprobó sin tener en cuenta la celebración de un evento tan relevante como el concierto promovido por asociaciones y grupos juveniles de Berga", pese a existir chiringuitos de venta de bebidas alcohólicas "destinados, no olvidemos, a la gente joven del lugar y en viernes".

En opinión del tribunal, no hay duda de que la "zona era de especial conflictividad", lo que no impidió que Interior retirara el punto estático de agentes que la noche antes del concierto vigilaba la zona, sin adoptar ninguna "contramedida de refuerzo" como habría sido enviar a agentes de paisano.

De esa forma, añade la sentencia, los asistentes al concierto vieron que ya no estaba el punto estático de agentes del día anterior, con lo que "la sensación de desprotección aumentó ostensiblemente, unido al hecho de que los agresores -que se movían en grupo de un lugar a otro- se vieron fortalecidos al no tener que esquivar a los agentes".

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