Miércoles, 18.09.2019 - 22:49 h
Centro Arzobispo Morcillo de Madrid

Detenido otra vez el dueño del centro de Soto donde murió la anciana desnutrida

Fiscalía denunció el "deplorable" estado de los 60 residentes del centro, cuya dirección tuvo que lidiar con una sanción de más de 24.000 euros

Residencia Arzobispo Morcillo
Un detenido por la muerte de una anciana desnutrida en una residencia ya cerrada/ EFE

La Guardia Civil ha detenido a uno de los propietarios de la residencia de mayores de Soto del Real (Madrid), que cerró el 12 de julio tras una denuncia de la Fiscalía al apreciar peligro para sus residentes, por la muerte de una anciana de 101 años una semana antes por desnutrición y deshidratación.

Fuentes próximas a la investigación han indicado a Efe que el detenido es Carlos P.B., propietario junto a su hermano de la residencia Arzobispo Morcillo y presuntamente responsable de la muerte de una de las residentes, una mujer de 101 años que falleció el pasado 7 de julio en el hospital madrileño de La Paz por deshidratación y desnutrición.

La Comunidad de Madrid decidió cerrar la residencia, de gestión privada, tras una denuncia de la Fiscalía que apuntaba que los propietarios del centro podrían haber incurrido en un delito contra la salud pública y contra la integridad de las personas al constatar en una visita el estado "deplorable" de los ancianos y las instalaciones. Desde la Comunidad destacan que desde el primer momento, la Consejería de Políticas Sociales y Familia ha estado en contacto con los familiares de los residentes de este centro con los que ha ido contactando uno a uno telefónicamente para informarles de la situación.

Además de urgir al cierre de la residencia, que se hizo efectivo el 12 de julio, la Fiscalía solicitó a la Guardia Civil un atestado. Fruto de esa investigación, los agentes han detenido a uno de los responsables del centro. Aparte, la Consejería sancionó el pasado febrero con 24.204 euros a la residencia, según detallaron fuentes de este departamento. La sanción se impuso por falta de mantenimiento; por no actualizar los libros de incidencias y por estar por debajo del ratio del personal.

Los seis ancianos que quedaban el día 12 de julio en el centro de un total de 60 se marcharon de las instalaciones. La mayoría fueron trasladados a otras residencias o acogidos en los hogares de sus familiares.

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