Sábado, 07.12.2019 - 02:37 h
Un salvavidas

Un policía héroe: salva la vida a un bebé y ahora a su suegro en un incendio

En junio auxilió a un bebé que se atragantó con un galleta y el 22 de diciembre rompió la puerta de casa de su suegro para salvarle del fuego.

Fotografía de agentes de la Policía Nacional.
Agentes de la Policía Nacional / Wikimedia Commons.

Un policía nacional ha salvado la vida de su suegro cuando estaba fuera de servicio, al rescatarle inconsciente de la vivienda que habita en
Castilblanco de los Arroyos (Sevilla), donde se había declarado un incendio.

Según ha informado la Policía Nacional en un comunicado, los hechos acontecieron el pasado 22 de diciembre, cuando la familia de este
hombre que reside en Castilblanco descubrió que la alarma del domicilio del mismo había sido activada por un corte en el suministro
eléctrico, toda vez que estas personas intentaron contactar sin éxito con el hombre.

Ante esta situación, el esposo de la hija de este hombre, un agente de la Policía Nacional fuera de servicio en ese momento, optó por
trasladarse inmediatamente hasta la vivienda en cuestión, en Castilblanco de los Arroyos. Allí, el agente accedió a la vivienda de su suegro, percatándose de que dentro de la misma se había declarado un incendio.

Dado el caso, el agente derribó la puerta de la vivienda a fuerza de darle patadas, descubriendo fuego en el interior del domicilio. A
continuación, este policía nacional en ese momento fuera de servicio alertó a los servicios de urgencia, se roció con agua fría y protegido con
una prenda empapada de agua en las vías respiratorias
, se internó en la vivienda en busca de su familiar.

Reptando por la vivienda siniestrada, pudo localizar a su suegro, quien yacía en el suelo, y comenzó a tirar de él hasta lograr sacarle de la
vivienda. Una vez fuera del alcance del fuego, el agente comenzó a practicar maniobra de reanimación a su suegro, hasta que llegó el servicio de emergencias y lo trasladó al Hospital Virgen del Rocío afectado por intoxicación y quemaduras.

Se da la circunstancia de que este mismo agente el pasado mes de junio, cuando se encontraba trabajando en la oficina del DNI, salvó la vida a un bebé que se había atragantado con una galleta.

El bebé se encontraba en dependencias policiales con sus padres a la espera de renovar su documentación, cuando comenzó a asfixiarse
por la ingesta de la galleta. Este policía fue testigo de lo que estaba ocurriendo y tras una breve exploración al bebé, le realizó la maniobra de Heimlich, para liberar sus vías respiratorias hasta que expulsó los trozos alojados en su garganta que le impedían respirar y lo habían llevado a un estado de inconsciencia.

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