Viernes, 22.11.2019 - 08:40 h
De poco más de 300 a 800 euros el metro cuadrado de suelo

El Cañaveral despega ante los retrasos de los Desarrollos del Sureste y las licencias

Este barrio de Vicálvaro acoge 60 grúas y un 20% de las viviendas en construcción de toda la ciudad, lo que ha duplicado el precio del suelo.

El Cañaveral ya tiene licencia para construir las primeras 752 viviendas
El Cañaveral despega ante los retrasos de los Desarrollos del Sureste y las licencias. EFE

Madrid lleva ya varios años en los que el resurgimiento del sector inmobiliario es un hecho. Solo hace falta mirar por la ventana o al cielo cuando se va por la calle para darse cuenta de que las grúas llegaron de nuevo tras la crisis y se instalaron como un habitante más de la ciudad. Al calor de este resurgir, y como consecuencia de la paralización que pesa sobre algunos de los desarrollos urbanísticos más grandes de la capital, hay un barrio que no ha parado de crecer: El Cañaveral. El resurgimiento no solo se ve en el número de proyectos, también en los precios del suelo que se han duplicado desde su inicio.

En el distrito de Vicálvaro se encuentra este barrio, el que más grúas aúna de toda la capital. En total, 60 de estos instrumentos y 33 proyectos, según datos de la consultora CBRE, que han llevado a esta zona a ser una de las más valoradas por los compradores de vivienda. La escasez de suelo finalista en la capital ha llevado a las promotoras, cooperativas y fondos, a pelearse por las parcelas vacantes y muchas de ellas se encuentran en este desarrollo.

En concreto, y según datos de APCE, la Asociación de Promotores y Constructores de España, el precio del suelo que repercute sobre el comprador final se ha disparado en esta zona, pasando de los poco más de 300 euros por metro cuadrado que marcaba al inicio de este desarrollo a los más de 800 que suponen hoy en día. Como consecuencia de este hecho, el coste de las viviendas también ha subido, y donde se podían encontrar pisos de dos y tres dormitorios por poco más de 100.000 euros, ahora ya superan los 160.000 euros.

Realizando una búsqueda en cualquiera de las numerosas páginas web para encontrar casa se puede ver claramente este fenómeno. Así, por ejemplo, la promoción más barata que aparece se corresponde con una serie de viviendas libres de un dormitorio que se ofertan por un precio desde los 115.000 euros. Para poder conseguir una vivienda más grande, de dos dormitorios, el precio ya asciende a 150.900 euros como mínimo en viviendas de protección pública básica (VPPB). 

Para conseguir una vivienda libre, habría que sumar más dinero hasta llegar a los 166.000 euros. Estas cantidades se elevan hasta los casi 200.000 euros en el caso de las VPPB de tres habitaciones y las viviendas libres de este tipología lo superan con creces. Este auge de precios se debe principalmente a dos motivos: la escasez de suelo finalista en otras partes de la capital en la que se enmarcan los retrasos de los Desarrollos del Sureste, y otras viejas demandas del sector, como la tardanza en las licencias. 

En este sentido, los vecinos Desarrollos del Sureste -un conjunto de suelos en los que se construirán más de 100.000 viviendas- fueron desbloqueados por el consistorio de la capital durante el mes de julio, un respiro que aún no se ha materializado. Al mismo tiempo que se producía el desbloqueo, se retiraba el recurso que pesaba sobre el Plan Director, por lo que se eliminaba la amenaza de reclamaciones por valor de 1.580 millones de euros que se cernía sobre el consistorio.

En esta parte de la capital, una vez que se finalice la construcción de todo el ámbito, convivirán unas 105.000 viviendas, de las que solo unas 45.000 serán de renta libre, por lo que la presencia de viviendas protegidas será muy importante. El problema al que se enfrentan a partir de ahora, según señalan los promotores, tiene que ver con los amplios periodos de tiempo que tardan en llegar las diferentes licencias para levantar las viviendas. 

Así, por ejemplo, y según señalan los propios afectados, estas se pueden alargar hasta el año y medio. Además, una vez que comienza la obra, los retrasos solo han hecho más que empezar. En algunos sitios, y según la misma fuente, desde que se finaliza la obra hasta que se pueden comenzar a entregar las llaves, puede pasar un periodo de hasta seis meses como consecuencia de la tardanza a la hora de gestionar las licencias de primera ocupación. En este sentido, desde la administración pública están trabajando para reducir los tiempos al máximo y tratar de solucionar un problema que no hace más que encarecer las viviendas. 

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING