Sábado, 28.03.2020 - 22:06 h
Para frenar el intento de asalto de Sacyr

Villarejo pinchó más de 850 llamadas a Botín, Abelló y Sebastián para el BBVA

El comisario encubierto acometió en el marco del 'Proyecto FG' una operativa consistente en escuchas y seguimientos a los rivales del banco.

Montaje FG
El magistrado cifró en 10,3 millones los pagos del banco al entramado de Villarejo. 

El comisario jubilado José Manuel Villarejo puso en marcha una exhaustiva operación -bautizada como 'Proyecto FG'- mediante la cual quiso controlar de cerca a todos los protagonistas implicados en el presunto intento de asalto al BBVA por parte de la constructora Sacyr. En el marco de estas pesquisas, que se desarrollaron en el año 2004, el entramado empresarial del comisario jubilado se comprometió a hacer seguimientos y control de comunicaciones de todos ellos; tanto es así que interceptó 869 llamadas telefónicas al exministro de Industria Miguel Sebastián, el empresario Juan Abelló, el banquero Emilio Botín o el entonces presidente de la propia Sacyr, Luis del Rivero, entre otros.

Así consta en uno de los informes del agente que integra el sumario de la investigación y, según el cual, su entramado empresarial trazó una serie de vías para frenar la entrada en el banco de la constructora. Se trata de uno de los primeros trabajos llevados a cabo por el comisario para la entidad que ahora preside Carlos Torres y que él mismo bautizó como 'operación Trampa'. De acuerdo con este documento, al que ha tenido acceso La Información, el objetivo de sus labores era "boicotear las acciones previstas contra K" (en referencia al BBVA) y "provocar el abandono del plan de acoso contra FG".

El proyecto en cuestión especifica que los objetivos propuestos por la entidad era contactar con los accionistas de Sacyr Vallehermoso (SV) contrarios al intento de entrar en el capital de la entidad y convencerles de que actuaran a favor de Francisco González. Sin embargo, las actuaciones fueron mucho más allá y se empleó "toda la energía posible" para buscar elementos de presión contra el que bautizaron como Grupo Hostil (GH). En el marco de esta labor, y siempre según el proyecto, se llevaron a cabo 75 reuniones con el Servicio de Inteligencia del Gobierno, cerca de una treintena con los servicios de inteligencia en el extranjero y 90 contactos con medios de comunicación.

Sebastián, en el centro del encargo

Aunque son muchos los nombres que aparecen vinculados a esta labor de espionaje, el foco de las pesquisas se pusieron en el entonces ministro de Industria Miguel Sebastián. El economista, que está personado en calidad de perjudicado en el caso Tándem, era conocedor de que intentaron pincharle el teléfono y así lo trasladó al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. De acuerdo con el bautizado como 'Proyecto FG', se llevaron a cabo hasta 14 intentos de interceptación de su teléfono móvil llegando a controlar los mensajes de naturaleza que se intercambió con su pareja sentimental. 

Entre el 25 de noviembre de 2003 y el 26 de febrero de 2005 se analizaron cerca de 16.500 comunicaciones, la gran mayoría de las cuáles estaban vinculadas directamente con teléfonos móviles de Sacyr Vallehermoso. Sin embargo, existen otras 869 pertenecientes a la élite empresarial y política del país. En concreto, se interceptaron las llamadas de Miguel Sebastián; el expresidente de Sacyr Jesús María Cainzos; el empresario Juan Abelló; el exvicepresidente de la CNMV, Carlos Arenillas; el entonces presidente del Santander, Emilio Botín; el periodista Ángel Boixadós o el propio Luis del Rivero.

Boicot al exvicepresidente del BBVA

Entre las acciones de 'boicot' -como ellos mismo denominaron- al banco destacan dos encuentros con el exvicepresidente del BBVA José Domingo Ampuero. El economista, que fue uno de los fundadores de Banco de Bilbao, estuvo imputado en el famoso caso de las cuentas secretas de la entidad que habría abierto el BBVA en paraísos fiscales y que acabó siendo archivado por la Audiencia Nacional en 2007. Sobre este asunto reza el informe que se celebraron dos encuentros con el propio Ampuero avisándole de que "no era coincidencia" su imputación por parte del magistrado Baltasar Garzón en esta causa. Igualmente también se dio parte de otro encuentro con el jefe de seguridad de Emilio Botín donde se le filtró que los ataques del exconsejero de Banesto, Rafael Pérez Escolar, podrían desaparecer si definitivamente se apartaba de la operación de asalto de Sacyr.

Con todo, las pesquisas de Villarejo también consistieron en la emisión de 70 informes sobre esta operación lo que se traduce en más de 7.000 horas de vigilancia a los actores de la misma además de 24 viajes nacionales y 4 internacionales, siempre según el informe que obra en el sumario de la causa y cuyo secreto levantó el magistrado Manuel García Castellón el pasado lunes. Con todo, esta es una de las muchas operaciones que el banco habría encargado al entramado de Villarejo y su socio, el abogado Rafael Redondo y que costaron a la entidad un total de 10,3 millones de euros entre los años 2004 y 2017. 

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