X.Vidal-Folch: "Ningún país se ha construido desde la exclusión de una parte"

  • "En Cataluña algunos dirigentes han optado por la intolerancia, pero yo no conozco ningún país que se haya construido desde la exclusión", advierte el periodista Xavier Vidal-Folch, que acaba de publicar "¿Cataluña independiente?", un análisis "frío" del "acelerón histórico" de los últimos diez meses.

Cristina García Casado

Barcelona, 30 jun.- "En Cataluña algunos dirigentes han optado por la intolerancia, pero yo no conozco ningún país que se haya construido desde la exclusión", advierte el periodista Xavier Vidal-Folch, que acaba de publicar "¿Cataluña independiente?", un análisis "frío" del "acelerón histórico" de los últimos diez meses.

"Un síntoma absolutamente preocupante de esta tendencia excluyente es que están arrinconando y destruyendo la 'senyera', que siempre ha sido símbolo de libertad y unión de todos los catalanes. En su lugar introducen banderas de tendencia, de grupo, de afección, y así lanzan el mensaje de que no todos los nacionales formamos parte de la nación -catalana-", ha dicho Vidal-Folch en una entrevista con Efe.

El periodista de El País, que no comulga "ni con el nacionalismo español ni con el catalán", quiere mostrar con su libro "¿Cataluña independiente?" (La Catarata) que Cataluña y el resto de España son más plurales "de lo que parece" y contribuir a que el debate sea "más civilizado y tranquilo" en un momento en el que el soberanismo protagoniza la discusión política en esta comunidad.

"El discurso oficial del nacionalismo catalán es tan enfático como escuchimizado. Hablan con palabras mágicas: 'soberanía'. ¿Soberanía para qué? ¿Qué es la soberanía de un Estado cuando la moneda, la defensa, la diplomacia y las fronteras son comunes en la UE?", se pregunta Vidal-Folch.

Y añade en este sentido: "En Cataluña se está perdiendo el aprecio por la discrepancia, hay gente que trata de que otros no hablen. La cultura subvencionada directamente fabrica pensamiento de calidad dudosa. La propaganda no se interroga nunca, dictamina".

No obstante, Vidal-Folch considera que serán los propios ciudadanos los que castiguen a un Gobierno que, en su opinión, les propone "utopías imposibles y no soluciones viables": "los votantes ya dieron un correctivo a CiU en las elecciones, pero el partido no lo supo leer".

Lo que sí preocupa al periodista es que el proyecto soberanista de CiU acarree "la pérdida de una generación", "perder el tiempo", que es, subraya, uno de los reproches constantes que se hacen los quebequeses después de haber celebrado dos referendos sobre la independencia de Canadá desde 1980.

"La mirada de mi libro, que no está ni en el independentismo ni en el centralismo, creo que es mayoritaria en Cataluña. El 75 por ciento de los catalanes se definen como personas que comparten identidades. Los lazos entre la sociedad española y la catalana son tan importantes que es muy difícil desligarlos. No son dos sociedades independientes entre sí", señala.

Vidal-Folch reclama, por tanto, que en una Cataluña que es plural "se respete a todo el mundo" y se hagan esfuerzos "por la inclusión y no por la exclusión". "Excluyendo a una parte no se construye un país, como mucho se construye una facción", puntualiza.

El periodista también invita al debate sereno porque "el sentimiento es muy bonito pero en política puede ser catastrófico" y apunta que "hay mucha gente que está pidiendo un análisis más frío y más argumentado".

Vidal-Folch defiende reclamar más cotas de autogobierno para Cataluña pero considera, de manera irónica, "extraordinario" que se organice un concierto "para la libertad" en un momento en el que los catalanes "disfrutan de las libertades personales y colectivas más amplias de la historia".

"¿No tenemos libertad? ¿Decir que tenemos que ir a la libertad porque no la tenemos? Es extraordinario, extraordinario, los que dicen eso no saben lo que es una dictadura", exclama el periodista.

Mostrar comentarios