Zapatero pide al gobierno que cada cual explique “lo suyo y lo de todos”, para que los ciudadanos asuman y comprendan los sacrificios


El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha pedido a sus nuevos vicepresidentes y ministros que cada cual explique su trabajo y el de todos los demás, para que los ciudadanos asuman y comprendan la situación y la necesidad de seguir acometiendo reformas que comportan sacrificios en el objetivo prioritario de lograr la recuperación de la economía y del empleo.

Así lo explicó Alfredo Pérez Rubalcaba, en su primera rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros en su nueva responsabilidad de vicepresidente primero y portavoz del Gobierno.
El presidente explicó a su nuevo Gobierno los motivos de la remodelación, el deseo de dar “un nuevo impulso” al objetivo de recuperación económica una vez despejadas las “incertidumbres” financieras, presupuestarias y de estabilidad parlamentaria que pesaban meses atrás en la gestión de esa crisis.
Los tres ejes en los que se trabajará para lograr ese objetivo son “austeridad, reformas y cohesión social”, y el deseo expresado por el presidente es que todos los miembros del Gobierno expliquen a los ciudadanos los motivos de la austeridad, la necesidad de las reformas, y la garantía de que se seguirá preservando la cohesión.
Por ello, quiere que el Gobierno tenga “un presidente y quince portavoces”, porque cada ministro explicará directamente a los ciudadanos “lo suyo y lo de todos” para que la sociedad entienda que las reformas son estructurales, afectan a todos los ámbitos y todas repercutirán de una forma u otra en esa recuperación económica.
“Estamos iniciando la recuperación”, aseguró Pérez Rubalcaba, pero eso no significa que quede “poco” o que el resto del camino sea “fácil”. Quedan por delante momentos “duros y difíciles”, reconoció, pero la tarea del Gobierno será entre otras cosas trasladar confianza en que “saldremos adelante”, porque así lo demuestra la experiencia del país.
COMPROMISO DE AÍDO Y CORREDOR
De los nombramientos aprobados hoy por el Gobierno, el portavoz destacó los de Bibiana Aído como secretaria de Estado de Igualdad y de Beatriz Corredor como secretaria de Estado de Vivienda, y se refirió a ese descenso de rango desde sendos ministerios como muestra de un “compromiso” que pone las políticas por encima del cargo que se ocupe.
Con una sonrisa y tono irónico aseguró que está de acuerdo con la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, cuando reconoce que el nuevo Gobierno tiene más fuerza, aunque no haya sido en público, y con esa reflexión zanjó la respuesta a la valoración que hizo Rajoy de la remodelación.
Si es cierto que el Gobierno es la tripulación del barco en medio de la tempestad que sigue siendo España, al PP se le puede comparar con “unos señores que disfrutan de la travesía tumbados en la cama”, aseguró.
Dado que las pautas de comunicación hasta ahora han sido “correctísimas y útiles para todos”, Alfredo Pérez Rubalcaba anunció la continuidad del secretario de Estado de Comunicación, Félix Monteira, y de los directores generales de Nacional, Julián Lacalle, y de Internacional, Juan Cierco.
Pérez Rubalcaba no desveló dónde estará ubicado su despacho principal, si en Moncloa o en el Ministerio del Interior, pero aseguró que será capaz de desempeñar todas sus responsabilidades porque si Mariano Rajoy pudo ser vicepresidente y titular de esa misma cartera, él también podrá.
Su intención es presidir la Comisión de Subsecretarios cuando haya “asuntos de fondo” sobre la acción global del Gobierno, aunque esa tarea corresponde de forma cotidiana al ministro de Presidencia, que es Ramón Jáuregui, y que coordinará entre otras cosas el día a día de la relación entre el Ejecutivo y el Parlamento.
A Pérez Rubalcaba le corresponde por expreso encargo del presidente el seguimiento de los acuerdos con el PNV y Coalición Canaria, lo que hará en coordinación con los otros dos vicepresidentes, la económica, Elena Salgado, y el de Política Territorial, Manuel Chaves.
El vicepresidente no quiso desvelar si Rodríguez Zapatero tuvo que emplearse a fondo para convencerle de que volviera a Moncloa, pero sí dejó claro que no entrará en interpretaciones sucesorias porque el lugar para ello es la sede del PSOE, y el momento “cuando el presidente quiera”, y esa será su respuesta “hoy y siempre” cada vez que le pregunten por ese asunto.

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