¿Cómo se consigue la igualdad laboral?

El nuevo estudio Getting to Equal publicado de la mano de Accenture en 2018 subraya los pasos a seguir hacia la equidad en el entorno de trabajo, con la reducción de la brecha salarial como uno de los grandes retos.


Un ambiente de trabajo igualitario permite, entre otras cosas, un liderazgo mixto y un aumento de sueldo muy notable en el sector femenino. No obstante, hay un dato que sorprende a muchos: los hombres que pertenecen a ese tipo de empresas se sienten mejor en su puesto y también tienen más posibilidades de ascender, tal y como recoge el estudio Getting to Equal, publicado por Accenture en 2018.

Ante el conflicto generado por la brecha salarial, es mejor hablar con números. Según el mismo estudio, el 95% de los empleados de ambos sexos se declara satisfecho en un ambiente de trabajo equitativo. Las conclusiones se podrían resumir diciendo que las condiciones mejoran para todos, pero analizar los pormenores lleva algo más de tiempo. En términos de responsabilidades, por ejemplo, el número de mujeres en puestos de management aumenta de forma notable: por cada 100 hombres, asciende a 84 homólogas femeninas.

Partamos de una pregunta: ¿qué características tiene un ambiente de trabajo igualitario? Las respuestas, extraídas de una muestra de más de 22.000 hombres y mujeres de 34 países, son cuarenta y se reparten en tres grupos.

El primero de estos se centra en el liderazgo de un equipo diverso, que trabaje a su vez para definir y compartir medidas que fomenten la igualdad de forma abierta y transparente. El segundo habla de un plan de acción, ese que ya han decidido tomar empresas como Accenture, L’Oreal, Banco Santander o Marriot Internacional, entre otras, y que establece medidas y prácticas que apoyan la conciliación de la vida familiar. “De cara a obtener resultados tangibles, es importante que exista un compromiso fuerte de la dirección, un plan de acción concreto con métricas y un ambiente de trabajo de respeto al individuo y voluntad inclusiva”, señala Maria José Sanz, directora de Inclusión y Diversidad en Accenture España.

“Es importante que exista un compromiso fuerte de la dirección, un plan de acción concreto y un ambiente de trabajo de respeto al individuo y voluntad inclusiva”

Esa conciliación es precisamente una de las metas a alcanzar. La igualdad en los permisos de maternidad y paternidad se traduce en una relación de cuidados y un reparto de sueldos y responsabilidades igualitario. Pero no es lo único en lo que hay que abrir la mente: también resulta ideal una compañía que atraiga y retenga el talento sin ningún tipo de prejuicios.

De esto deriva el tercer punto, centrado en el empoderamiento. No ser juzgado por el aspecto o la apariencia, poder ser creativo sin miedo y no temer equivocarse, además de poder contar con flexibilidad, se unen a la petición más obvia: la desaparición del acoso laboral o los límites impuestos a las mujeres en sus lugares de trabajo.

¿Qué aspectos del ambiente laboral en una empresa ayudan al progreso de los trabajadores?

Recibir muestras de confianza y responsabilidades 64.14%
Tener libertad para la creación y la innovación 42.43%
Poder ser uno mismo en el trabajo 40.71%
Recibir opciones de formación 39.57%
Poder trabajar de forma flexible 25.29%
La diversidad en el liderazgo 14.29%

Cuestión de  números

El desarrollo en el trabajo abarca una vertiente salarial, pero no es la única mejora. Influye también el desarrollo profesional, la comodidad y el respeto a la individualidad.

La igualdad en el puesto de trabajo es, para muchas empresas volcadas en la adaptación, una pieza clave. Para hacernos una idea: En la actualidad, 34 mujeres ocupan un puesto de manager por cada 100 hombres, según los datos de Accenture a nivel global; de darse unas condiciones óptimas, esa cifra se elevaría hasta casi equipararse, con 84 por cada 100.

Ese desarrollo profesional se traduciría en una reducción de la actual brecha salarial, con un aumento de sueldos del 51% entre el sector femenino; se refleja, de media, en unos 30.000 dólares al año por mujer; es decir, de la proporción actual -72 dólares por cada 100 de un hombre- se pasaría a 92 dólares por cada 100 en el sector masculino.

Las ventajas de este tipo de ambiente también influyen en los hombres. Tal y como recoge el estudio, los cuarenta factores antes mencionados se traducen en un 23% más de posibilidades de acceder a un puesto de manager o superior; para las mujeres, la cifra se eleva hasta un tercio.

Las claves de la igualdad

Un liderazgo justo

Las organizaciones con mujeres en puestos directivos emplean, al menos, el triple de mujeres en condiciones de ascender de forma rápida.

Como actuación, Getting to Equal destaca la efectividad de hacer públicos los objetivos de paridad. Si el equipo directivo tiene una responsabilidad directa sobre los mismos, la posibilidad de participación de las mujeres aumenta en un 60%, y sus posibilidades de ascenso también se incrementan; las pagas y los pluses igualitarios se traducen, en última instancia, en metas y ambiciones compartidas. “Nuestra compañía se comprometió el año pasado a alcanzar la paridad laboral en 2025. En la actualidad el 41% de los profesionales en Accenture en todo el mundo son mujeres, un punto porcentual superior desde que se anunció el compromiso global de la compañía el pasado mes de junio”, añade Maria José Sanz.

Posibilidades de ascenso rápido entre mujeres

  • Todos los líderes son hombres
  • Al menos una de las líderes es mujer

Un plan de acción

Tener un hijo no tiene por qué suponer un problema, y menos aún algo asociado de forma exclusiva a la mujer. Introducir la baja por paternidad ayuda a eliminar la visión negativa de la maternidad con respecto al desarrollo laboral. Este avance se incrementa también con grupos femeninos de networking y participación activa y equitativa en grupos mixtos.

Un entorno para el empoderamiento

Que un entorno de trabajo libre funciona es algo de sobra comprobado; luchar para impulsar la individualidad de cada empleado es clave, y Accenture ha recopilado los aspectos más importantes para ello. La confianza y la responsabilidad otorgada por la compañía, la libertad a la hora de trabajar, las oportunidades de formación y el apoyo a la creatividad y la innovación son las direcciones a seguir para avanzar hacia el cambio. Si además se confía en el trabajador -opción de trabajo a distancia, reuniones virtuales y jornadas desde casa-, todavía mejor.

La tecnología, un gran aliado

El estudio Getting to Equal del año pasado merece una mención por su relación con el tema tratado; centrado en el uso de las nuevas tecnologías, aclara hasta qué punto es importante que las mujeres se mantengan a la vanguardia en ese aspecto.

Según los datos recogidos por Accenture en 2017, instaurar el uso de la tecnología daría acceso a trabajo remunerado a 100 millones de mujeres alrededor del mundo. Reduciría, además, la brecha salarial hasta un 21%, por lo que combinar esa formación con un ambiente equitativo aumenta las posibilidades de alcanzar la igualdad real en el aspecto laboral.

Proyecto realizado por Blue Media Studio para Accenture

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Créditos: Beatriz Langreo (redacción) y Fedra Valderrey (producción).