¿Cómo mejorar la seguridad vial en todo el mundo?

Este año 2020 finaliza el primer Decenio de Acción para la Seguridad Vial promovido por la Asamblea General de las Naciones Unidas. ¿Qué se ha hecho hasta ahora y qué proyecciones de futuro existen de cara al segundo decenio?

El pasado 18 de agosto, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el periodo 2021-2030 como Segundo Decenio de Acción por la Seguridad Vial, en línea con la meta 3.6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030: reducir a la mitad el número de víctimas mortales y heridos graves en accidentes de tráfico.

Este Segundo Decenio extiende y pretende mejorar lo establecido en el Decenio de Acción para la Seguridad Vial que, desde 2011, aboga mediante acciones internacionales y locales por reducir víctimas y lesiones graves que, en la mayoría de los casos, son evitables.

En la actualidad, 1,35 millones de personas mueren cada año en el mundo debido a accidentes en carretera, y provocan traumatismos no mortales a entre 20 y 50 millones de personas, según cifras actualizadas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además, cerca de la mitad de las víctimas mortales en vías de tránsito de todo el mundo se dan en los usuarios más vulnerables de la red viaria: peatones, ciclistas y motociclistas. Tanto el Primer Decenio (2011-2020) como el Segundo (2021-2030) buscan esa reducción mediante medidas concretas.

TukTuk

Diez años de camino

Para combatir esta cifra, similar en el año 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas creó en cooperación con la Organización Mundial de la Salud un Plan Mundial, pero aplicable a nivel local y nacional. Este plan tenía tres objetivos principales: salvar vidas, evitar traumatismos graves y ahorrar dinero a los estados.

El plan se sostenía a su vez en pilares como la gestión de la seguridad vial, la creación de vías de tránsito y movilidad más seguras, el progreso hacia vehículos más seguros, el aumento de seguridad en usuarios en vías de tránsito, como peatones, y la respuesta a los accidentes.

A nivel local, la OMS animaba a poner en marcha planes nacionales, a promulgar nuevas leyes y a garantizar fondos a cada país, además de crear instrumentos de sensibilización, organizar actos públicos y contribuir desde Organizaciones No Gubernamentales a la creación o modificación de la legislación.

En la vertiente de empresas privadas, se instó a publicar normas de seguridad aplicables al propio parque de vehículos, a apoyar campañas en las comunidades donde esas compañías operen o contribuir económicamente al Fondo para la seguridad vial. 

Carretera

Una mirada al futuro

De cara a la nueva década, además de mantener las recomendaciones, se incluyen puntos como el uso de las tecnologías para disminuir la cifra de decesos en carretera. Estas son, punto a punto, las líneas marcadas para el Segundo Decenio.

El ejemplo de España

En el año 2010, y según datos de Abertis en su estudio Los conductores y la conducción ecológica y eficiente, un 56,1% de los españoles se preocupaban por una conducción eficiente, ecológica y económica; además, manifestaban su disposición a cambiar sus conductas siempre que se les enseñase cómo hacerlo.

España tiene camino que recorrer. Lo muestran cifras como la revelada por la Fundación Abertis en colaboración con la London School of Economics: en nuestro país, el impacto socioeconómico de los accidentes de tráfico con niños se cifra en 700 millones de euros. No obstante, las cifras que aporta la Dirección General de Tráfico (DGT) son esperanzadoras: En el año 2019, la cifra de muertos en carretera había descendido un 42,3% respecto al año 2009, a pesar de un aumento en los desplazamientos del 6,7% y una subida del parque de vehículos del 11,7%.

Esta mejora se ha dado, en gran parte, gracias al correcto comportamiento de los conductores en fechas clave como la operación salida veraniega, según la DGT. Ese cambio de actitud se crea a través de concienciación; en ese aspecto, las iniciativas de entidades públicas y privadas guardan una gran importancia para hacer llegar el mensaje a conductores y viandantes.

Dentro de esa línea, Abertis ha contribuido gracias a acciones de sensibilización como Te queda una vida. No la pierdas en la carretera, destinada a premiar a los conductores jóvenes que diesen negativo en controles de alcoholemia, además de campañas de concienciación junto a voluntarios de Cruz Roja; #SumaTuLuz, para evitar que los jóvenes conduzcan bajo los efectos del alcohol y de las drogas; o Tenemos que repetirlo, un programa de educación vial destinado a estudiantes de secundaria.

Sumando iniciativas, creando conciencia y mejorando la seguridad desde las esferas públicas y privadas, estaremos un paso más cerca de lograr el objetivo: reducir al máximo la siniestralidad en las carreteras de todo el mundo.