¡Al abordaje!
Sánchez se lanza
a la economía


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FERNANDO PASTOR
JESÚS TRAVIESO


Diseño Nerea de Bilbao

Imagen Brian Kingston (Pixabay)

Los cambios de Gobierno, aunque sean del mismo signo, siempre suponen una catarsis en todo el entorno público empresarial por el abordaje que realiza el nuevo Ejecutivo sobre los entes y empresas públicas. Sobre todo si actúan en sectores estratégicos o regulados. En unos casos, porque corresponde al Estado promover la renovación de líderes y consejeros en órganos reguladores o supervisores, y en otros porque hay que poner al timón de compañías clave para la economía del país a peones bien alineados con la estrategia del Ejecutivo para que no cambien el rumbo a su manera. El caso es que la llegada de un nuevo equipo a Moncloa, y más si es una coalición de izquierdas con muchos ministerios disgregados y conceptos distintos sobre la forma dirigir la nave, conlleva siempre una batalla aguas abajo en la que siempre hay alguien que pierde.


La primera pieza que está vacante es la del presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el holding público que controla la mayoría de 15 grandes empresas con 78.000 trabajadores (Correos, Navantia, Tragsa, Efe, Hunosa, etc…) y cuenta con participaciones minoritarias en otras 9 grandes compañías más, de la talla de Indra, Hispasat, Red Eléctrica, IAG o Airbus. En su primer Gobierno tras la moción de censura, Sánchez solo tardó 15 días en poner al frente del grupo al exconsejero andaluz de Innovación Vicente Fernández, dimitido temporalmente pero que puede volver en cualquier momento. Eso sí, nada más llegar, en julio de 2018, cambiaban hasta ocho presidentes de las compañías del grupo, que han estado en funciones hasta ahora y son susceptibles de volver a ser removidos de su cargo si así le conviene a la dirección política del Gobierno.

La macroestructura económica y de control político que se ha creado en Moncloa en torno al asesor de Sánchez, Iván Redondo, tiene ahora todas las riendas atadas para ir nombrando presidentes allá donde pueda. Además de poder controlar procesos de renovación en órganos como la CNMC, la CNMV y el Frob, cuyas renovaciones hay que atajar este año. El poder de Moncloa trasciende a los ministerios de los que dependen muchos entes y empresas del Estado. Controla cualquier acción estratégica de gestión, desarrollo corporativo o comunicación que se quiera poner en marcha, sobre todo ahora en el inicio de la legislatura. La cuestión se complica, además, con el apoyo necesario de los separatistas catalanes de ERC para sacar adelante la investidura y los Presupuestos, con la consiguiente cuota catalana que hay que tener en cuenta en todos los movimientos que se quieran hacer. La práctica política demuestra que en los segundos mandatos de un mismo Gobierno, aunque el primero haya sido breve, siempre se estrecha más el control y se afina mejor el abordaje sobre todos los ámbitos del sector público para que nada se mueva si el capitán del barco no quiere.

EFE La salida del periodista Fernando Garea de la presidencia de la agencia EFE ha sido el detonante que ha lanzado las especulaciones sobre los cambios que vienen en el sector público. No gustó en la cabina de mando de Moncloa que defendiera la esencia de su oficio y quisiera hacer de EFE una agencia de noticias, no una agencia del Gobierno, y fue despedido sin más explicaciones en un Rodilla, por el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver. Para entonces ya tenían pactado el recambio, Gabriela Cañas, una periodista veterana de El País que tendrá sobre la mesa el plan de renovación de la agencia que Garea había puesto en marcha, para seguirlo… o no. .

RED ELÉCTRICA E HISPASAT La salida de Jordi Sevilla de Red Eléctrica a causa de su falta de entendimiento con la vicepresidenta, Teresa Ribera, y el nombramiento de la exministra de Vivienda Beatriz Corredor para dirigir la compañía es uno de los capítulos que mejor demuestran el poderío estatal sobre el sector público empresarial. Tanto el presidente como Ribera cuenta ahora con una fiel de su guardia pretoriana en Ferraz para que no discuta ninguna de sus indicaciones. A Ribera no le gustó en su día que Sevilla se empeñara en comprar Hispasat, una compañía a la que puede extender su influencia política, aunque sea para la parte que gestiona de la España vacía.

RTVE Renovar el consejo de la televisión y la radio públicas y nombrar a alguien que sustituya a Rosa María Mateo se ha convertido en el cuento de nunca acabar. Tras el cambio en EFE, las quinielas para la corporación están más abiertas que nunca y apuntan a un profesional allegado a la izquierda de Podemos y que no caiga mal en el PSOE. El problema está en que el concurso público para nombrar consejeros a partir de la representación parlamentaria puede ser un camino muy tortuoso como para garantizar un proceso sin estridencias. Al contrario, será el nombramiento que más de que hablar.

CNMC Dentro de los organismos supervisores, la renovación más urgente se centra en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Cinco de los diez miembros de su consejo cumplieron mandato en septiembre. Entre ellos están el presidente, José María Marín Quemada, y la vicepresidenta, María Fernández. El parón político ha retrasado el cambio, con un mandato de 6 años. Dado el tremendo poder que ha cogido la institución, su renovación se ha convertido en una lucha de poder. “Todos estamos dispuestos a renovar y a lo que haga falta tener un nuevo liderato, pero la situación de enfrentamiento interno no es la idónea”, aseguraba un consejero esta semana.

CNMV La Comisión Nacional del Mercado de Valores es el otro gran supervisor que debe renovarse en octubre, cuando el Ejecutivo esté más rodado. Su presidente actual, Sebastián Albella, y su vicepresidenta, Ana María Martínez-Pina, llegaron al cargo hace cuatro años, con el Gobierno de Rajoy y a partir de un acuerdo entre PP y Ciudadanos. Aunque todo apunta a que Albella, procedente del mundo del derecho de los negocios, quiere seguir en el cargo, la situación política ha cambiado y es seguro que los nuevos responsables de Economía, que son quienes proponen candidatos a ambos puestos, y a otros tres sillones más de consejeros, tomarán el timón de la institución en octubre.

ADIF La presidenta del gestor de infraestructuras ferroviarias desde hace año y medio es Isabel Pardo de Vera. Una técnica que lleva casi catorce años en la entidad y es una reconocida ingeniera de Caminos bien valorada por su equipo directivo. A pesar de los rumores sobre su sustitución dentro y fuera del organismo, se trata de la primera mujer que preside este organismo que ha puesto en marcha la liberalizacion del sector y cuenta con el apoyo del ministro de Fomento.

RENFE El presidente de Renfe, Isaías Taboas, ha saludado al nuevo Gobierno con un contrato de 5.560 millones de euros por llevar la primea línea de AVE en Estados Unidos, entre Houston y Dallas. Llegó al cargo en la renovación de la SEPI de 2018 y es uno de los socialistas históricos -fue secretario de Estado con Zapatero- en los que ha confiado Sánchez para esta nueva etapa, bajo la batuta de José Luis Ábalos en Fomento. Además de por su vínculo con el PSOE, su continuidad está más cerca por los éxitos de los últimos días y por haber sido el encargado de gestionar la liberalización del sector ferroviario a través de la empresa pública.

AENA Y ENAIRE El presidente de AENA, Maurici Lucena, ha saltado a la primera línea de actualidad de la mano de, José Luis Ábalos, y las cintas del escándalo del ‘Delcygate’ que amenazan con arruinar el futuro del ministro. Eso mantiene unidos a ambos por necesidad y utilidad. Y, además, Lucena ocupa la ‘cuota’ de los socialistas catalanes en la dirección de las firmas estatales más jugosas, como es el caso del administrador aéreo. Más complicado lo tiene el director general de Enaire, Ángel Luis Arias, que lleva en el cargo desde 2015, nombrado por el PP. Para el que se prevé un panorama mucho más negro dentro de la entidad, ya que se espera su relevo pronto.

TRAGSA La empresa pública que vela por el desarrollo rural y la preservación del medio ambiente fue una de las que tuvo nuevo presidente al poco de que Pedro Sánchez lograra llegar a Moncloa. El jefe actual es Jesús Casas Grande, un funcionario experto en la materia con un perfil muy técnico, ya que antes era director general de Desarrollo Rural y Agroalimentación del Principado de Asturias. Pero su cercanía al PSOE de Asturias y por extensión a uno de los grandes opositores a Sánchez en las filas socialistas, el expresidente asturiano Javier Fernández, le pone muy complicado continuar en el puesto apenas un año y medio después de acceder al mismo.

CORREOS La llegada de Iván Redondo a Moncloa fue un varapalo para uno de los más fieles a Sánchez. Se trata de Juanma Serrano, que hasta la moción de censura había sido el jefe de gabinete del líder socialista, y que se quedó sin sitio en el Ejecutivo. Una situación que sorprendió en Ferraz, y que motivó críticas contra el presidente por no contar con alguien que le había apoyado en sus peores momentos. La solución fue situarle en la mayor empresa pública: Correos. Un puesto en el que lleva año y medio, y que ha coincidido con una renovación de servicios y de imagen.

PARADORES Una de las firmas más singulares y rentables para el Estado también tiene un jefe que lleva año y medio. El actual es el socialista Óscar López, que llegó a la presidencia de Paradores en un movimiento que causó sorpresa por su distancia política con Sánchez, al que no apoyó en el último proceso de primaria. A pesar de ello, se trata de una empresa sin grandes implicaciones políticas, más allá del valor añadido que aporta al turismo, donde una figura como la de López puede jugar un buen papel.

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