Solo en Shanghai hay 1,5 millones de bicicletas compartidas

Caos en China: las ciudades se llenan de cementerios de bicicletas que nadie usa

Las autoridades chinas se vieron desbordadas por las miles de bicicletas de diferentes colores que tomaban las ciudades.

Bicicletas ofo
Ofo es la empresa principal de bike sharing de China / EFE

El año pasado, el servicio de bike sharing despegó en China y docenas de compañías de bicicletas compartidas inundaron rápidamente las masificadas calles de las grandes ciudades con millones de bicicletas. Las startups chinas de alquiler de bicicletas permitían a los usuarios desbloquearan las bicicletas habilitadas con un GPS con sus smartphones y que pudiesen dejarlas en cualquier lugar sin anclaje.

Los clientes de este servicio solo tenían que pagar unos céntimos por viajes de 30 minutos y las empresas inundaron las ciudades con bicicletas para garantizar que estaban siempre disponibles. Las dos principales empresas de bike sharing recaudaron más de mil millones de dólares en fondos.

Llegó el boom y la oferta superó rápidamente a la demanda y las autoridades locales chinas se vieron desbordadas por las miles de bicicletas de diferentes colores que tomaban las ciudades y acababan estacionadas o abandonadas en cualquier lugar, bloqueando las calles ya abarrotadas.

Las autoridades de gestión urbana de la ciudades tuvieron que recoger y transportar miles de bicicletas de empresas de bike sharing, requisadas por estar mal estacionadas y que las compañías no reclamaban por temor a las multas, a estacionamientos temporales.

Debido al gran número de bicicletas abandonadas acumuladas las autoridades no tuvieron más remedio que estacionar estas bicicletas abandonadas en espacios vacíos alrededor de la ciudades. Las normativas de las ciudades avanzaron rápidamente para limitar el crecimiento y regular la industria.

Montones de bicicletas incautadas, abandonadas o rotas se convirtieron en un escenario común en muchas grandes ciudades chinas. Algunas de las empresas que nacieron con el boom quebraron, entre ellas Bluegogo, la que era la tercera compañía del país, que quebró a finales de 2017.

La quiebra de Bluegogo provocó preguntas sobre el futuro del negocio de bicicletas compartidas sin anclaje en China, de hecho, en una carta pública, el director ejecutivo de Bluegogo se disculpó por sus errores y aseguró que había estado "lleno de arrogancia".

Actualmente, Shanghai tiene 1,5 millones de bicicletas compartidas en las calles, y a pesar de que su población es tres veces mayor que Londres, ese número supera con creces las 11.000 de la capital británica.

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