Un producto que se debe usar con cuidado

¿Autobronceador, sí o no? Cómo usarlo para poder lucir moreno antes de verano

Con la llegada del buen tiempo, muchos buscan tener un aspecto más bronceado a través de un producto que no es fácil de utilizar. 

Autobronceador
El autobronceador es uno de los productos más polémicos por sus resultados / Pixabay

Sucede todos los años por estas fechas. Llega el buen tiempo, empezamos dejar de lado la ropa de invierno y a la hora de vestirse con prendas más ligeras y que dejan a la vista parte de nuestro cuerpo nos entra el pánico, ya que descubrimos que el espectacular moreno que cogimos el verano anterior se ha evaporado por completo. Ahora, nuestra piel blanca no hace justicia a las prendas de nuestro armario más veraniegas, con lo que nos entra la prisa por volver a recuperar el color perdido. Y en esa búsqueda desesperada aparece un producto que se ha convertido en el salvavidas de muchos pero también en la pesadilla de otros.

Hablamos del autobronceador, un producto que promete dejarnos un bonito color sin tener que exponernos al sol. Y en muy poco tiempo. En estos años han salido al mercado cientos de ellos, cada uno con sus peculiaridades y distintos formatos, con el objetivo de atraer a aquellos que buscan tener un bonito color en pocos días. Si bien no siempre se consigue el efecto deseado, más bien al contrario, porque utilizar un autobronceador no es tarea fácil.

¿Cuál es el problema? Pues que si no se aplica correctamente se corre el riesgo de quedar moreno pero a trozos, sin lograr un tono uniforme. Es decir, que en lugar de un bonito bronceado se corre el riesgo de acabar con manchas por todo el cuerpo. Por ello, hay que tener mucho cuidado al aplicarlo.

Igualmente, su abuso puede provocar que en tono sea demasiado oscuro o con cierto tono naranja, lo que no resulta nada favorecedor. Por ello, es conveniente llevar a cabo una serie de 'trucos' o técnicas que lograrán que el autobronceador quede perfecto y el moreno parezca natural. Lo más importante, antes de ponerse manos a la obra, es elegir el tono que quede mejor con el color de piel natural. Además, en este inicio de la primavera conviene no pasarse y que sea lo más bajo posible, para que después cuando cojamos color del sol la evolución sea lo más natural posible.

En primer lugar, los expertos aconsejan exfoliar la piel 24 horas antes de usar el producto, haciendo especial hincapié en zonas como los codos o rodillas, los más rugosos. Una vez aplicado, igualmente, también se debe practicar una exfoliación dos o tres veces por semana para evitar que se acumule el producto. 

Igualmente, cuando se vaya a aplicar en el rostro, este debe estar totalmente limpio y sin restos de maquillaje. Pero no conviene aplicarlo después de la ducha, ya que los poros están abiertos, por lo que se provoca la aparición de puntos negros. Una vez que se vaya a dar, es conveniente poner vaselina en las entradas del pelo y las cejas, para que no se manchen. Igualmente, hay que ponerse guantes, para que las manos no queden manchadas, pues luego el producto no se irá.

¿Y cuál es el truco para que el tono se mantenga uniforme? Aplicar el autobronceador con movimientos circulares en lugar de ascendentes y descendentes, así se extenderá correctamente. Lo recomendable es dar dos capas ligeras, dejando esperar entre una y otra una media hora. Para asegurarse de que el producto penetra, es mejor esperar ocho horas antes de ducharse.

Aquí no acaba todo. Porque estos productos resecan la piel, por lo tanto hay que aumentar la hidratación después de usarlo, utilizando cremas más densas incluso que penetren más. Además, de este modo el bronceado lucirá más bonito porque la piel estará más luminosa. En cuanto a la duración, el autobronceador suele irse en un máximo de dos semanas, por lo que si se quiere volver a aplicar hay que quitar bien lo anterior, y para ello es muy efectivo utilizar aceite exfoliante.

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