Así se siente uno dentro de la PlayStation VR, la apuesta de Sony por la realidad virtual

Vea los vídeos en los que se siente la realidad virtual en los juegos para la PlayStation VR que ya se puede encontrar en Japón y EEUU. Vea aquí todos los detalles.

Desde conducir un coche sintiendo el riesgo de que puedes morir en un accidente hasta ver cómo un tiburón está a milímetros de morderte... aunque sea virtual. 

Probamos PlayStation VR, la apuesta de Sony por la realidad virtual

Para los que temen que la realidad virtual pueda convertir a los jugadores en series solitarios ensimismados en su propio mundo, The PlayRoom demuestra que pueden crearse experiencias sociales con esta tecnología. Permite disfrutar de partidas locales de hasta 5 jugadores (uno con las gafas y cuatro DualShock 4) de carácter cooperativo o competitivo. Vea ahora cómo se siente en los juegos para el VR.

Antes de empezar a jugar, nos dijeron que nos ajustáramos las gafas hasta que viéramos la imagen 100 % definida (para ello hay un botón con el que ir acomodándolas). He de reconocer que no fui capaz de conseguir esa nitidez suprema en la imagen, aunque a lo mejor dedicándole un rato más hubiera llegado a ello, pero el tiempo apremiaba, pues la cola de gente para probar el dispositivo era larguísima.

Una vez dentro del menú de minijuegos, me decanté por 'Ghost House' (los otros dos los explicaré después), una experiencia al estilo cazafantasmas en la que el jugador con las gafas debe capturar cinco de estos seres sobrenaturales con un arma de protones. ¿Dónde reside la dificultad y consecuente necesidad de cooperación por parte de otros jugadores? En que el usuario que lleva puesto el HMD no ve a estas criaturas, por lo que necesita de las indicaciones de los amigos para apuntar y disparar al lugar exacto donde están los fantasmas para encerrarlos. El jugador necesita del DualShock 4, que ejerce de linterna y arma, para capturarlos. Una vez pillado el fantasma con el rayo, hay que seguir con el mando los movimientos de este para hacernos con él en el menor tiempo posible, porque se trata de una tarea contrarreloj. El tiempo solo se ve en el televisor, por lo que el jugador que está cazando no sabe qué tiempo le queda. 

Visualmente el juego tiene un toque infantil y desenfadado (los robotitos son adorables) y las sensaciones de inmersión están bien conseguidas, aunque tampoco estamos ante un exponente máximo de lo que la realidad virtual puede dar, pues la interacción del jugador con el entorno no es mucha, si bien no deja de ser un minijuego. Ya habrá otros títulos más complejos e inmersivos que nos hagan caminar por pasillos oscuros o combatir por el espacio.

En mi partida no tuve problemas ni de mareos ni de retardo entre el mando y la linterna/punto de mira, sin embargo, sí que fui testigo de cómo a otro jugador la respuesta del DualShock le jugó malas pasadas.

El otro minijuego en el que pude participar, aunque sin gafas, fue 'Cat & Mouse', que, a diferencia de 'Ghost House', se trata de una experiencia competitiva. Es una versión virtual del popular escondite inglés. El usuario que lleva el HDM es el gato y el resto de jugadores son los ratones, que tendrán que recoger todos los trozos de queso que hay por el suelo sin que el gato les pille en movimiento cuando se asome por la cortina. 

En este título son los jugadores 'de fuera' los que usan DualShock para moverse y recolectar, mientras que el que tiene las gafas lo que debe hacer para pillar infraganti a sus orejudos rivales es hacer un movimiento hacia delante con la cabeza. Según nos confirmó el compañero que jugó con el HMD, había un poco de lag entre su movimiento y lo que se veía en pantalla, pero no tal que lo hiciera injugable.

El tercer y último minijuego que estaba disponible en la jornada organizada por la U-tad era 'Monster Escape'. Este no tuvimos la oportunidad de probarlo, pero sí podemos contaros en qué consiste. El jugador con las gafas es un monstruo que debe perseguir al resto de participantes, que son pequeños robots que deben huir de los ataques de la enorme criatura (que los hace con movimientos de cuerpo y cabeza) con el DualShock. En la segunda parte de la partida se cambian las tornas si el monstruo no ha conseguido eliminar a todos los enemigos, y serán estos los que empiecen a lanzar objetos a la bestia y esta tenga que esquivarlos.

Esta experiencia casual que tuvimos con PlayStation VR no es más que una milésima parte de lo que esta tecnología va a ofrecer. Pero, para pasar ratos divertidos con amigos y familia al mismo tiempo que disfrutamos de la realidad virtual, The PlayRoom VR es un gran aliado.

Recordamos que PlayStation VR sale a la venta en octubre de 2016 a un precio de 399 euros.HTC Vive gana la partida

Hace unos meses pude probar también HTC Vive y Oculus Rift. De entre los tres, me quedo con la experiencia que me brindó el kit de realidad virtual HTC Vive por su mayor sensación de estar en otro mundo. También es cierto que su tecnología es más compleja (y cara) que la de PS VR y Oculus Rift. No sumerge igual estar sentado en un sofá moviendo la cabeza que de pie en una sala en la que la imagen te envuelve por completo y donde te puedes desplazar. No quiero desmerecer las otras dos experiencias, porque también tienen mucho que ofrecer, pero a la hora de conseguir lo que realmente se espera de la realidad virtual HTC gana la partida.

Podéis leer mis impresiones sobre HTC Vive y Oculus Rift en el siguiente enlace.

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