Fundada en 1870

Bodegas Almau en El Tubo, en Zaragoza, para los amantes del buen vino

Es probablemente la bodega más completa de la zona. Su selección de vinos con más de mil referencias, le viene de largo.

Un local para amantes del vino en el corazón de Zaragoza.
Un local para amantes del vino en el corazón de Zaragoza. / Facebook

"Como en España en ningún sitio" Una máxima que se repite como un mantra, realmente responde a una forma de entender la vida, un tanto diferente a como lo hacen en los países de nuestro entorno. Entre otras disfrutamos de un clima más suave que el nuestros vecinos, mas horas de luz que ninguno de ellos; una forma más relajada de mirar el reloj y un sentido menos transcendente de la vida. Pero lo que realmente nos hace diferentes son nuestros bares y sus barras. Los bares de Lo Viejo, en Donosti; El Laurel, en Logroño; El Húmedo, en León; El Tubo, en Zaragoza y así sucesivamente en cada ciudad. Una zona dedicada al lujo del tapeo.

A espaldas de la Gran Basílica del Pilar, monumento y símbolo de Zaragoza, se encuentra un laberinto de callejuelas estrechas, en muchas de las cuales no entran mucho más alla de una mesita y un par de taburetes. Es la zona de los bares, las barras y las tapas: El Tubo. Es una zona en la que sólo caben bares, tabernas y restaurantes. Desde Casa Lac que dicen es uno de los establecimientos más antiguos de España, hasta el popular El Plata, cuyas puertas rojo bermellón destacan desde lejos. Aunque en una zona con tal densidad de bares, en un entramado de cientos de barras, no es fácil señalar uno, Bodegas Almau tiene personalidad.

Bodegas Almau es probablemente la bodega más completa de la zona. Su selección de vinos con más de mil referencias, le viene de largo. El tatarabuelo del actual dueño, fundó el bar en 1870 como establecimiento para la venta del vino que elaboraba en un pueblo de la comarca. Desde entonces, han ido enriqueciendo sus estanterías con vinos de aquí y de allá. Vinos de casi todas las denominaciones de origen, de bodegas pequeñas y especiales y de grandes productores cuyas etiquetas por sí solas definen un gran vino. Vinos por copas y una barra repleta de tapas, pero cuya verdadera especialidad son las anchoas.

Si nos pidieran que definiéramos Bodegas Almau en pocas palabras: Es una copa de buen vino y una tapa de anchoa. Las bodegas destilan una atmósfera que no encontrará en ningún otro bar de El Tubo. Su gran barra de madera original, la vitrina donde colocan las tapas, las recias estanterías hasta el techo que atesoran buenos vinos, los libros sobre vinos y fichas de cata... y los pequeños carteles anunciando su propuesta de tapas entre las que destaca una correcta tortilla de patata en pinchos generosos, croquetas, cremosas y crujientes y un capítulo completo de anchoas; hacen de Almau punto de referencia de vecinos y oficinistas de la zona.

Las clásicas anchoas en salazón, pero también sus recetas más originales como la Reina con anchoa, menta y almendra; La Dulce sorprendente con queso, tomate y chocolate, aunque la anchoa queda un poco apagada; la de Vinagre que en realidad es una reducción de Módena, atún, tomate deshidratado y aceitunas, una anchoa cuyos matices agrios se notan en los laterales de la lengua, y que combina perfectamente con un tinto de uva garnacha. Pero la que se lleva la palma, la más popular de todas es La Garum que, reinterpreta la tradicional receta de la Roma de los emperadores.

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