Una pequeña joya en la capital

El Gallocanta, en el barrio de las letras en Madrid, una cocina sencilla y rica

Una nueva taberna abierta antes del verano en el entorno del Barrio de las Letras, y que ya destaca por su cocina casera, sencilla y rica.

Uno de los platos que puedes degustar en el restaurante.
Uno de los platos que puedes degustar en el restaurante.

Las tabernas madrileñas son el tipo de establecimiento más característico de la capital. Las que se llaman ilustradas aquellas que han evolucionado la cocina, para ofrecer una propuesta de calidad se ubican en torno al barrio de Retiro, Laredo, La Raquetista... En torno al Madrid de los Austrias se repite el formato aunque de una forma más básica con la honrosa excepción de Matritum (una joya) en la Cava Alta. Alrededor de Huertas se reúne un buen número de tabernas con distinto formato, entre las que abundan las que apenas ofrecen tapas relativamente básicas y la Taberna El GalloCanta, con una cocina sencilla, pero casera y rica.

Ubicada a un paso de otra ilustre del barrio como la Taberna Dolores y frente a la iglesia de Jesús de Medinacelli, es la única con una propuesta de cocina de cierta entidad. Aunque toma el nombre de un vino de Rioja (ya que uno de los socios viene del mundillo), les ha servido para establecer la línea editorial de su carta. Una propuesta entorno a los huevos y el cerdo de Teruel (que también existe más allá del ibérico) y algunos arroces que siempre hay fuera de carta. Los huevos de corral de gallinas criadas en libertad, son de una granja avulense. La apuesta por el cerdo de Teruel viene por la necesidad de ofrecer calidad a un precio asequible.

En nuestra gastronomía hay chefs que han hecho del huevo su referente. Eneko Atxa, en Azurmendi, presume de los huevos de caserío que le han servido para elaborar platos tan especiales como la yema trufada. Martín Berasategui, el otro gran maestro del norte, y su huevo Gorrotxategui. La Taberna GalloCanta lejos de tal sofisticación sirve platos más básicos y sencillos, pero igual de efectistas si nos atenemos a su sabor. Una más que notable tortilla de patata agria y cebolla dulce. Excelentes huevos fritos con puntilla, chistorra y patatas fritas. Huevo con pisto, muy bueno, pero aún sería mejor si se sazonase un poco más.

Las raciones de jamón de Teruel son de una calidad más que suficiente y que fundamenta y encuentra su justificación en el precio. ¿Cuántas veces hubiera deseado pedir jamón y se ha quedado con las ganas por su precio? Aquí, lo puede pedir sin temer la factura final. Las croquetas de trufa son ricas y cremosas. El tomate aliñado, de Almería, es carnoso y se aliña muy bien. Un detalle que dice mucho del cuidado que ponen en su cocina es el pan. Pan de pueblo que se sirve tostado con un chorrito de aceite y una mayonesa de ajo... no podrá contenerse.

El cerdo se prepara en varios formatos, desde el solomillo, fileteado y con una salsa que llaman Rusticana cuya receta guardan como el secreto de la Coca Cola. El plato de boletus y setas sobre puré de patata trufado, con taquitos de jamón, es un plato de corte absolutamente casero, sencillo y muy rico. Fuera de carta siempre tienen un arroz vegetal, suave y rico. Y Algún pescado de calidad y a buen precio que hayan encontrado en MercaMadrid. La bodega con referencias de vinos de Madrid y algunos otros de bodegas de Levante y uvas singulares como la bobal. A los postres, el pie de limón es fresco y excelente.

TABERNA EL GALLO CANTA

C/ Jesús 2, Madrid

https://www.elgallocanta.es/

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