En la costa gallega

Meses con erre, noviembre, época de buen marisco en Loureiro, frente al mar

La zona de bar posee una carta propia para tapear a base de buenas tostas de pulpo, de anchoas o de solomillo.

Loureiro.
Loureiro. / Facebook

En el paisaje urbano de Las Rias Baixas y con excepción de Cambados y algunas pocas localidades más, la arquitectura popular se muestra gris para hablar de un pasado que denota las penurias sufridas por sus gentes forzados a emigrar durante una gran parte de su historia. Como contrapunto los pazos, auténticos palacetes, se muestran orgullosos, construidos sobre piedra. Al ras de la carretera infinitas viñas de parras elevadas sobre el terreno que en esta época del año muestra los colores del otoño. En Bueu, uno de esos pueblos sin más, Loureiro, ofrece buen marisco en su carta.

Conduciendo por la carretera de la costa a Bueu, se pasan innumerables calitas de arena blanca y aguas verdes que podrían competir en igualdad de condiciones con las del Caribe. Muy poco más allá desde el Cabo de Udrá, entre humedales y robledales, rocas y peñas, se contemplan unas puestas de sol maravillosas. Casi las mismas vistas que se disfrutan desde el comedor de Loureiro. Un local ubicado en una curva del camino, en el que por su aspecto exterior, no pararía; sin embargo, nada más entrar se vislumbran las vistas al fondo. La sala es un escaparte sobre la misma playa y las aguas verdes, las mejores vistas para comer marisco.

Gambas
Uno de los arroces que puedes disfrutar este restaurante gallego.

La zona de bar posee una carta propia para tapear a base de buenas tostas de pulpo, de anchoas o de solomillo; raciones como los inigualables pimientos de Padrón, el tradicional pulpo a feira, o los chipirones de la ría encebollados; ensaladas y tortillas. La carta del restaurante, es al contrario, un relato descriptivo del mejor marisco de la zona: Camarones, percebes, centolla y bogavantes, cigalas, quisquillas de la ría, zamburiñas y almejas, entre otras especies. Excelentes pescados y una selección de un puñado de correctos arroces de marisco.

Es de agradecer que a las centollas cuyo tamaño podía aspirar a algún récord, no le añadan licor alguno, manteniendo así su pleno sabor a mar. Los percebes, al punto de cocción, pero un punto por debajo de su nivel de sal, terciados y de buen tamaño. Las almejas de Carril en salsa marinera, densa y sabrosa, invita a emplear el pan a fondo. Los berberechos, perfectamente cocidos, muy ricos. Loureiro elabora una media docena de arroces secos, melosos y caldosos. El de carabineros, recomendación de la casa, es correcto en un primer servicio y mejora sustancialmente en un segundo vuelco cuando el grano acaba de absorber toda la sustancia.

Restaurante loureiro

Avenida Loureiro, 13, 36939 Bueu, Pontevedra

https://www.restauranteloureiro.es/

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