Reconocida como una de las cinco mejores del mundo

Rekondo, la mejor bodega del mundo y una gran cocina vasca

Los mejores caldos del mundo para regar uno de los mejores arroces con almejas que hayan probado...

Rekondo

El Monte Igueldo no es sólo la atalaya desde la cual se domina la que dicen es una de las bahías más bonitas de España, la de La Concha, de San Sebastián. La ciudad más bonita de España nació del Monte Igueldo. Desde Ondarreta a Gross y desde La Concha hasta Anoeta, las piedras que atesoran las fachadas de los edificios más elegantes de toda España se han levantado con las piedras que regaló la cantera del Monte Igueldo. Además, reúne dos templos gastronómicos sin igual: Akelare de Subijana y Rekondo, un restaurante de esencia y alma 100% vasca.

Si Rekondo es uno de los restaurantes de referencia de Donosti, ese mérito se reparten a partes iguales la cocina y la bodega. Esta última es extraordinaria, única y excelsa. En 2011 Wine Expectator, la publicación más destacada del mundo del vino, la señaló como ¡una de las cinco mejores bodegas del mundo! Y es que Rekondo guarda su tesoro a buen recaudo de la luz, en silencio y unas condiciones controladas y medidas de 80% de humedad y quince grados de temperatura ¡Cien mil botellas! De dos mil quinientas etiquetas suponen la mejor colección de vino del país.

Una bodega que reúne los mejores vinos de las grandes bodegas del mundo: Mouton-Rothschild, Romanee-Conti, Chateaux d’Yquem (aquí sí, superado por la bodega de José Pérez de Atrio, en Cáceres), en definitiva los mejores vinos de los grandes Cru franceses, las etiquetas alemanas y por supuesto, las mejores y más valiosas referencias de los grandes vinos de España. Si está bodega se ha formado durante décadas, a base de pequeñas compras en subastas en toda Europa; casi cada mes, dan rotación a precios irrisorios, a aquellas joyas que de otro modo perderían su enorme calidad.

El hecho de que Txomin Rekondo impulsará su afición al vino, reuniendo desde 1964 vinos especiales, le ha permitido llegar hasta el día de hoy con la que para La revue de vin de France, era en 2016 ¡La mejor bodega del mundo! La gestión de esta grandísima bodega que, bien podría apabullar a cualquier comensal, es, sin embargo, en manos de Martín Flea, sumiller de Rekondo, un punto de encuentro y disfrute que se ofrece con la naturalidad y hasta cierto punto humildad que sólo un grande sabe y puede gestionar retirando el polvo que el tiempo acumula en el cristal de sus muchas joyas.

Y si el vino es parte capital en la propuesta de este restaurante, la cocina, natural, sencilla, de producto y como diría Arguiñano, con mucho fundamento. Uno de los mejores arroces con almejas que hayan probado, así como los pimientos rellenos de rabo de toro y las cocochas; son algunos de los platos de consumo obligado. La parrilla que, desde siempre manejaba con inigualable maestría el propio Txomín y que desde que se retiró del día a día, mantienen al mismo nivel es el escenario donde se hacen unas fabulosas chuletas, convirtiéndolas en plato emblemático de la casa.

Desde que Lourdes se hizo cargo de la gestión, Rekondo mantiene una línea ascendente que mantiene la calidad de la cocina de siempre así como una justa dosis de actualización en consonancia con los tiempos y con la remodelación que hace un par de años largos transformó la sala en un ambiente más actual y confortable. Cuando el tiempo acompaña, la terraza bajo la sombra de los plataneros es el lugar perfecto para disfrutar de una gran cocina vasca y darse el capricho, al menos una vez en la vida de disfrutar de un gran vino.

Rekondo

 Paseo de Igeldo 57, San Sebastián

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