Google evitará que YouTube funcione con el obsoleto Explorer 6

  • Ofrece a sus visitantes la descarga de otros navegadores más modernos
Alvy / Microsiervos
Alvy / Microsiervos

Tal y como un lector apuntó a TechCrunch, quienes visitan desde hace unos días las páginas de YouTube con el navegador Internet Explorer versión 6 de Microsoft están recibiendo un mensaje de aviso: pronto no podrán ver los vídeos porque la empresa "e;dejará de dar soporte a Explorer 6″ favoreciendo así "e;a otros navegadores web más modernos"e;.

Según las más recientes estadísticas de W3Schools todavía un 15 por ciento de los usuarios navegan por la red con la versión 6 de Explorer, que vio la luz hace ya ocho años, en agosto de 2001. La siguiente versión, Explorer 7, data de 2006, pero mucha gente no se actualizó y cuenta más o menos con la misma cuota de mercado (17 por ciento). La versión actual, Explorer 8 (de 2009) la utilizan de momento únicamente el 7 por ciento de los usuarios a pesar de ser la más moderna, segura y rápida. Este extraño panorama hace que Microsoft acapara una cuota de mercado de casi el 40 por ciento sumando las diferentes versiones (e incluso algo más según otros análisis), pero arrastra el problema de los usuarios que no se actualizan y continúan trabajando con versiones obsoletas, que padecen especialmente de muchos problemas de seguridad.

Para los usuarios finales con menos experiencia o exigencias en Internet la diferencia no es mucha: simplemente algunos sitios funcionan mejor que otros, aunque algunos de los más modernos decididamente no están hechos para versiones tan antiguas como Explorer 6. Pero lo que sucede es curioso: como los diseñadores de sitios web son conscientes de que muchas personas todavía navegan con navegadores obsoletos, recurren a trucos y técnicas de programación para garantizar que también en esos navegadores antiguos funcionen. Es una macabra pescadilla que se muerde la cola: al funcionar prácticamente todas las páginas, ciertos usuarios –y especialmente empresas– no ven ningún aliciente en "e;cambiar de navegador"e;, algo que gratuito conlleva cierto coste técnico y en algunos casos de formación. Mientras tanto, la situación para los diseñadores de webs hace que califiquen de "e;pesadilla"e; a tener que dar soporte a todas las versiones de Explorer, el vía crucis particular de los webmasters.

El movimiento de Google, propietario de YouTube, es ingenioso pero a la vez arriesgado. Por un lado, si interrumpe el soporte a un navegador obsoleto en uno de sus servicios más populares puede motivar que la gente cambie de navegador (entre las opciones incluyen su propio navegador Chrome, que podría resultar muy favorecido, pero también Explorer 8 y Firefox 3.5, competidores de su propio software). Pero otro lado, YouTube puede perder millones y millones de visitas, que al no poder usar el servicio tal vez se vayan a otra parte. Ciertamente la elección de YouTube es acertada: es uno de los servicios por los que todo usuario "e;pasa"e; alguna vez, ya sea para ver allí vídeos o a través de los "e;clips"e; incrustados en otras páginas web. No está claro cuánto "e;monetiza"e; Google YouTube como negocio, de modo que incluso la elección puede ser un riesgo bien medido: dado su éxito no depende de momento de las audiencias masivas a las que mostrarles publicidad, tal vez sea un buen momento para hacer la jugada. Ahora solo queda esperar a ver las reacciones y el resultado del "e;ultimatum"e;.

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