Viernes, 20.09.2019 - 08:28 h
Con la marca Sofistafunk

Cómo llegar a ser una 'It girl' a los 61 años de edad (y doblar tus ventas online)

Empresaria y diseñadora, posa también con sus propias creaciones porque la gente de su edad "también compra ropa".

Esta mujer sigue siendo una influencer pese a tener 61 años.
Esta mujer sigue siendo una influencer pese a tener 61 años. / Sofistafunk

Arlinda McIntosh ha doblado sus ventas con su línea de ropa en los últimos años y lo ha hecho de una forma sorprendente. "En este mundo, los modelos son altos y delgados. Y no ves a la gente mayor como modelos". McIntosh, de 61 años, añade: "Pero nosotros compramos".

Sofistafunk, el nombre de la marca de esta modista de 61 años, está llena de colores vivos y piezas únicas creadas por la propia McIntosh. Su producto más popular, la falda Gathering, está inspirada en la que llevaban su madre y sus amigas a los campos de algodón en Carolina del Norte. La marca es respetuosa con el medioambiente, e intenta rehusar restos de tela siempre que sea posible.

Allison cuenta al portal Money.com, que sus diseños cuentan con una gran plataforma en redes sociales. Instagram, que en un primer momento fue concebida para que los jóvenes colgaran sus fotos y compartieran sus vivencias con otra gente de su edad, ha visto como una gran cantidad de mujeres mayores rompiendo estos estereotipos y haciéndose un hueco como influencers. Estas mujeres, de más edad de la habitual en este tipo de redes sociales, no han parado de ganar seguidores publicando fotos de sus modelos y su estilo de vida tras cumplir los 50 años.

Instagram nació en 2010 y McIntosh se unió pronto a ella, haciendo uso del enorme poder de la plataforma para llegar a una gran audiencia y alcanzar a sus potenciales clientes. Cuando decidió posar como modelo con sus propias creaciones, sus ventas aumentaron exponencialmente. Lo que le hizo llegar a ser la modelo de su propia ropa fue ver la gran cantidad de preguntas que la gente joven recibía sobre dónde habían comprado sus compras.

Con 14.500 seguidores en el perfil de su marca, SofistafunkTheSkirtCo, y 5.900 seguidores en su cuenta personal, McIntosh se ha unido a la lista de otras influencers mayores como Lynne Slater, que cuenta con 596.000 seguidores en su cuenta @iconaccidental. Allison McIntosh gestiona su negocio fuera de su estudio en Verona, en Nueva Jersey. Vende sus diseños a través de su web y en una tienda en Montclair, que muestra las creaciones de diseñadores locales.

Tras ser abandonada por su marido a finales de los 80, tuvo que encontrar la manera de sobrevivir sola con sus tres hijos, la más pequeña tenía nueve años. Sabía que su salario como recepcionista en una compañía telefónicaa no sería suficiente para pagar las facturas, por lo que se centró en vender sus propios diseños, que hasta ese momento era tan sólo un hobby.

"Hay una frase que me repetía cuando se fue mi marido. 'Puedes quedarte sentada aquí o puedes intentar algo para cambiar las cosas.", relata Allison. "Puedes llorar, pero entonces sólo tendrás una cara mojada". Entonces, sus amigos empezaron a comprar sus diseños y compartiendo sus creaciones para alcanzar a más clientes. El resultado fue un éxito.

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