Los pubs irlandeses invaden Ciudad de México

  • En Ciudad de México, los locales de corte europeo -como los pubs irlandeses y las cervecerías alemanas- están arrasando y llevándose por delante a las tradicionales cantinas mexicanas que resultan aburridas para una nueva generación de jóvenes de clase media-alta.
Los pubs irlandeses arrasan en Ciudad de México
Los pubs irlandeses arrasan en Ciudad de México
Peter Macdiarmid | Reuters
Ioan Grillo | GlobalPost para lainformacion.com

(Ciudad de México, México). Con las pintas de espesa Guinness negra pasando por una barra de madera oscura, la música de The Pogues de fondo y la gente engullendo salchichas con puré de patatas, este pub bien podría estar en el centro de Dublín, o incluso en el sur de Boston. Pero no, este garito irlandés está en el corazón de México D.F.

El Celtics, decorado en los tonos verdes brillantes de Irlanda, es uno de las docenas de bares y pubs de estilo europeo que han empezado a salpicar la capital de México en los últimos años. No lejos de este local también hay bares repletos de cerveza alemana, locales de estilo parisino e incluso un pub británico que sirve desayunos completos al estilo inglés.

Esta nueva oleada de locales atrae a toda una nueva generación de mexicanos que han crecido con acceso a internet y televisión por cable y que prefieren el sabor del viejo continente a las tradicionales cantinas mexicanas o los locales de baile más formales.También es un reflejo de las regulaciones comerciales cada vez más abiertas  del país, que ahora permiten importar cervezas que pueden competir con las clásicas marcas mexicanas.

Entre esas nuevas marcas extranjeras están London Pride Ale, Schneider Beer y Amstel, que ahora se pueden encontrar en los bares de la jungla urbana junto a Corona y Sol.Muchos de estos locales han sido montados por europeos aventureros, que cruzaron el Atlántico y se quedaron, cautivados por la cultura latina.

El londinense Umair Khan pisó México D.F. por primera vez en 1996, para vivir una experiencia corta como profesor de inglés. Pero se enamoró del país y decidió quedarse y añadir su propio toque a la mezcla metropolitana de México. "Cuando llegué aquí no había muchas opciones para salir por la noche. A menudo terminabas sentado en un restaurante bebiendo cerveza o yendo a una cantina, donde el público es mayor", dice. "Pero esto es una ciudad enorme, con una gran clase media que quería algo diferente a eso".

Khan pasó varios años trabajando en clubes nocturnos. Después, en 2004 se juntó con otros tres británicos y un mexicano y abrieron el pub The Black Horse, que acaba de cumplir cinco años y es ya un punto indiscutible de la vida nocturna capitalina.Según Khan, la música es una de las claves que atrae a los clientes al local, que tiene pinchadiscos poniendo música de bandas británicas de moda como The Artic Monkeys o temas clásicos de Madness.

"Internet ha permitido que la gente pinche música más variada. Cuando llegué por primera vez, simplemente no podías encontrar música diferente en las tiendas. Pero ahora la gente de aquí escucha cosas de todas la partes del mundo a través de la red", afirma.

Otro atractivo de los locales de estilo europeo es la informalidad. Mientras que muchos locales mexicanos nocturnos tradicionales tienen mesas atendidas por camareros, la nueva ola de pubs invita a los clientes a beber y entremezclarse.

"El ambiente es mucho mejor cuando no tienes que estar apoltronado", nos dice Karina Aguilera, de 26 años, mientras toma una copa y baila una noche de sábado. "Puedes conocer a gente más fácilmente y pasarlo mejor".Aguilera, que es diseñadora gráfica y representa perfectamente al tipo de gente que llena estos nuevos bares.

Con cervezas que cuestan desde dos euros en adelante, estos locales son caros para la clase media trabajadora mexicana, pero sí resultan asequibles para muchos jóvenes profesionales del mundo del diseño y la informática que buscan una opción divertida para el sábado por la noche.

Muchos de los bares han abierto en la zona de Condesa, un barrio céntrico que se ha construido en torno a un antiguo hipódromo. Habitado originariamente por miles de españoles que se refugiaron en el barrio durante la Guerra Civil española, la Condesa ha acogido desde entonces otras oleadas de inmigrantes europeos y también a muchos actores y artistas bohemios mexicanos.Sus calles centrales están ahora repletas de bares, pubs, restaurantes, cafés y salas de billar, compitiendo por clientes con una variedad infinita de olores y sonidos.

No obstante, algunos de los viejos clientes de Condesa creen que quizás el lugar se ha hecho ya demasiado conocido.Los grandes empresarios no han querido desaprovechar las oportunidades y las multitudes que salen por la zona. Hace poco, grandes cadenas como las cafeterías Starbucks y las discotecas Don Quintín han abierto sus establecimientos al lado de los pubs de estilo europeo.

Algunos habituales, como el escritor Alejandro Bernal, de 35 años, opinan que es hora de buscar otros sitios con toque alternativo. "Todo esto solía ser algo realmente diferente, algo bastante exótico aquí en México D.F.", dice Bernal, mientras echa una ojeada a una fila de coches esperando a aparcar frente a un bar repleto. "Pero ahora se ha vuelto un poco demasiado comercial. Ha perdido la gracia".

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