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Madrid con niños: la guía definitiva para disfrutar de la capital en familia

En Madrid la diversión está asegurada para los más pequeños, y va más allá de parques de atracciones, zoológicos, teatros y museos de cera.

Salir con niños
Salir con niños

Disfrutar del último musical de Broadway en la Gran Vía y visitar el estadio del Real Madrid después de esquiar en la pista cubierta más grande de Europa, otear la ciudad desde un faro urbano, caminar entre dinosaurios y subirse a una avioneta del ejército, un viejo ferrocarril o un barco pirata en el interior de un edificio histórico. En la capital la diversión está asegurada para los más pequeños, y va más allá de parques de atracciones, zoológicos, teatros y museos de cera. No hay duda. Madrid es para los niños.

Para mini aventureros

Si tienes un auténtico Tadeo Jones en casa, sigue la pista de la historia en el Museo Arqueológico Nacional, instalado en el fabuloso edificio del siglo XIX ocupado también por la Biblioteca Nacional, junto a la plaza de Colón, y lleno de tesoros de la prehistoria, la Edad Media, Egipto o la antigua Grecia, y viaja al interior de la tierra a través de una puerta oculta en la Escuela de Ingenieros de Minas de Madrid, que te llevará a unas galerías que reproducen una mina y un pozo, con vagonetas, maquinaria de extracción, ventilación… Se trata de una mina que se construyó en 1963 para que los estudiantes pudieran adquirir conocimientos prácticos y ahora se pueden solicitar visitas guiadas y experimentar, durante un momento, las duras condiciones en las que trabajan los mineros. En el piso superior, el Museo Geominero muestra las más sorprendentes colecciones de minerales, rocas y fósiles de España y sus antiguas colonias, así como ejemplares de yacimientos de otros lugares del mundo, para emular a nuestro arqueólogo animado favorito. Además, el primer domingo de mes organizan un mercadillo de minerales y fósiles que a los niños les encanta.

Otra de las actividades favoritas de los aprendices de Indiana Jones es intentar resolver el mensaje que se oculta tras las piedras del Templo de Debod. Este singular edificio del antiguo Egipto situado al oeste de la Plaza de España, junto al Paseo del Pintor Rosales, orientado aproximadamente igual que en su lugar de origen, propone un simpático juego de pistas en el que puede participar toda la familia. Sólo los más valientes podrán entrar en la cámara secreta del templo y descifrar el jeroglífico.

Circo
 

Para aprendices de mago

Si hay un lugar mágico en el que los niños puedan reír y soñar libremente ese es el Circo Price. Un singular circo sin con programación musical, espectáculos de magia y funambulismo todo el año que en verano cuenta con su propio campamento urbano en el que los niños pueden crear títeres y juegos de magia, volar en el trapecio, mantener el equilibrio o empezar a dirigir una película; y en invierno se convierte en la ‘ciudad de la Navidad’ con un imprescindible espectáculo que se supera cada año.

Príncipes y princesas por un día

La idea de ser príncipes y princesas por un día entusiasma a los más pequeños de la casa. Para ello, nada como visitar un auténtico palacio. La Casa de América organiza visitas teatralizadas durante las cuales conoceremos las diferentes estancias del Palacio de Linares de la mano de especialistas en historia y arte, y descubriremos las historias y leyendas vinculadas a este edificio ‘encantado’. El político e historiador Enrique de Aguilera y Gamboa, XVII marqués de Cerralbo, invita a los niños a su casa Museo Cerralbo, un antiguo palacete situado en Ventura Rodríguez que alberga una antigua colección privada de obras de arte, objetos arqueológicos y otras antigüedades sorprendentes. Si llega la hora del té, iremos a tomarlo al Museo del Romanticismo, antiguo palacio del marqués de Matallana, centrado en la vida cotidiana y las costumbres del siglo XIX y lleno de curiosidades históricas, en cuyo coqueto jardín secreto se sirven deliciosos pasteles al estilo victoriano. Para una ocasión tan importante, habrá que vestirse adecuadamente, y un recorrido por la historia de la indumentaria en el Museo del Traje seguro que nos inspira. Además, los fines de semana se organizan talleres en los que los más pequeños podrán vestir sus propios miriñaques, resolver un misterio oculto en las vitrinas del museo o descubrir la manera de fabricar camisetas que se lavan solas, prendas invisibles o abrigos conectados con dispositivos electrónicos.

El artista de la casa

Los pequeños grandes artistas de la familia tienen también su particular triángulo del arte en Madrid. El eje Prado-Thyssen-Reina Sofía tiene una versión mini con talleres infantiles, visitas dinamizadas y divertidas alternativas como un juego de pistas para encontrar el perro de las Meninas o un itinerario guiado para conocer las anécdotas más divertidas de los cuadros más famosos, entre otras actividades que sacarán la vena creativa de toda la familia.

Una visita al Ratoncito Pérez

Durante el tradicional paseo de la Puerta del Sol al Palacio Real, pararemos a hacerle una visita al Ratoncito Pérez. Y es que no todo el mundo sabe que vive en Madrid, concretamente en la calle Arenal número 8. En esta céntrica dirección tiene lugar el cuento que el Padre Coloma escribió para el Rey Niño Alfonso XIII, y allí hoy podemos visitar la Casita Museo del Ratón Pérez, un espacio dedicado a la historia y tradición del roedor más famoso del mundo (con permiso de Mickey Mouse), donde podemos ver los dientes de leche de personajes ilustres como Rosalía de Castro, Edith Piaf o Pasteur… y en cuyo despacho a escala humana al que se accede a través de una caja de galletas, nuestro pequeño amigo firma a los niños un Certificado de Origen de caída de sus dientes de leche.

Kilómetros de pizza
 

Pequeños bocados para grandes apetitos

Llega la hora de comer y nos comeríamos… un kilómetro de pizza. El cinco veces campeón del mundo de pizzas, Jesús Marquina, prepara las más grandes en su local cercano al Estadio Santiago Bernabéu, donde un contador avisa de los Kilómetros de Pizza que salen de su gigantesco horno y que dan nombre a este divertido restaurante. ¿Quién dijo que con la comida no se juega?

Si algo hay en Madrid son restaurantes. Como contrapunto a las cadenas de comida rápida que si bien encandilan a los más pequeños no terminan de convencer a los mayores, La Cocinita de Chamberí nace con la idea de acercar a los niños a hábitos saludables de alimentación y con la idea de la diversión en torno al buen comer. Y si tus niños tienen alguna intolerancia, no te preocupes. En la capital cada vez hay más sitios donde encontrar comida sin gluten. Grandes y pequeños restaurantes, cafeterías y pastelerías incluyen ya algunos platos adaptados para los celíacos: New York Burguer, Raza Nostra, Da Nicola, Pizza Jardín, Celikatessen, Celicioso…

Una ciudad de su tamaño

Para esos canijos que sueñan con ser mayores, Micrópolix les propone mudarse a una ciudad a su medida. Aprobar el carné de conducir, sacar dinero en el banco, trabajar en lo que más les gusta o incluso ¡marcharse solos de crucero! Aprender a defenderse en la ciudad es aquí un juego de niños.

Diversión aire libre

Siempre que el tiempo lo permita, una de las opciones favoritas de los más pequeños es jugar al aire libre. El Retiro, Juan Carlos I, la Casa de Campo o la recién acondicionada vereda de Madrid Río son las zonas al aire libre más apropiados para patinar, montar en bici, tirarse por toboganes gigantes o simplemente pasear pero, ¿sabías que toda Europa cabe dentro de un parque madrileño? París, Londres, Berlín, Ámsterdam, Lisboa… el Parque Europa, en Torrejón de Ardoz, está inundado de réplicas de conocidos monumentos para vivir un sinfín de aventuras. Prepárate para hacerte un selfie con la torre Eiffel de París, la Sirenita de Copenhague o la Acrópolis griega de fondo y deslizarte en tirolina desde el London Bridge.

Entre animales y dinosaurios

No podemos olvidarnos de los mejores amigos de los niños, los animales. No hace falta salir de Madrid para darnos un baño con manatíes, unos mamíferos enormes y muy cariñosos que puedes conocer en Faunia, un gigantesco jardín botánico y zoológico que representa diferentes ecosistemas como la jungla, los polos o bosque africano a las afueras de Madrid; convertirte en cuidador por un día y descubrir los secretos de los osos panda, koalas, delfines y grandes simios o incluso dormir con tiburones en el Zoo Aquarium de Madrid, el gran parque forestal de la Casa de Campo.

Para seguir alucinando con el mundo animal, el Museo de Ciencias Naturales, en pleno Paseo de la Castellana, es una parada obligatoria. A los niños les encantará caminar entre gigantescos esqueletos de dinosaurios o contar los meteoritos que han caído en España gracias una magnífica colección desde 1773 hasta nuestros días, así como indagar en los entresijos del mundo natural mediante juegos, talleres, cuentacuentos, charlas y búsquedas visuales.

Parque de atracciones
Parque de atracciones

Para los más valientes

Va siendo hora de pasar a la acción. Si tanto museo os ha abierto el apetito de adrenalina, en Madrid podréis daros un atracón de atracciones. Visitar la casa de Piolín y coged fuerzas para ver de cerca a Batman, volar en la montaña rusa de Superman o precipitarse en 115 metros de caída libre a 80 km/h. en el Parque Warner. Las emociones más fuertes continúan en el Parque de Atracciones si os atrevéis a subiros al Abismo, la Tarántula, o el Tornado y a refrescaros de la forma más divertida en los Rápidos, los Fiordos o El Aserradero después de haceros fotos con vuestros personajes animados favoritos.

¿Esquiar en plano agosto? El sueño de cualquier amante de la nieve se hacer realidad en la Snowzone del Centro Comercial Madrid Xanadú, la pista indoor más grande de Europa en la que se puede esquiar durante todo el año. Los niños pueden practicar su deporte favorito y, si no saben, dar sus primeros pasos con la ayuda de un monitor y deslizarse en trineo cuesta abajo... ¡o por los aires! Y es que esta montaña de nieve artificial cuenta con la tirolina cubierta más larga del mundo.

De pino a pino
 

Para celebrar su cumpleaños o simplemente pasar un día divertido y dejar salir el espíritu competitivo que todos llevamos dentro, pisar el acelerador al máximo en el Karting de Carlos Sáinz es la opción más acertada. En los parques de ocio City Jump y Urban Planet Jump no es necesario ser niño para pasarlo en grande. Si mides más de 90 cm. puedes pasarse las horas saltando en más de 50 camas elásticas comunicadas entre sí y repartidas por el suelo y las paredes, jugando al baloncesto entre brincos o descubriendo una versión aún más divertida (y aérea) del balón prisionero. Y para hacer el salvaje más allá de la urbe, De Pino a Pino nos propone trepar y balancearnos como chimpancés y saltar en liana como Tarzán en pleno bosque de Navacerrada.

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