Escapada recomendada

Aspen, la estación de esquí con la nieve más chic y detalles de lujo

Dicen que es la mejor nieve del mundo, nieve en polvo, seca, deshidratada tras pasar por el desierto. 

ASpen

Aspen es hoy una de las estaciones de esquí más deseadas, con más y mejores servicios, tiendas de lujo, remontes que incorporan la última tecnología y comodidades y los hoteles más confortables, eso sí, a precio de oro. Pero no siempre fue así. En un principio Aspen era una colmena de viejas minas de plata que hicieron florecer la zona. Como signo de esa distinción provinciana se llegaron a editar hasta seis periódicos y dos teatros donde se interpretaba ópera. Ahora es la que dicen es la mejor nieve del mundo, nieve en polvo, seca, deshidratada tras pasar por el desierto. Las burbujas del champán corre entre imponentes arboledas de abetos.

Aspen es una estación de esquí relativamente pequeña, aunque la categoría de sus restaurantes, boutiques de alta costura, club exclusivos, un sorprendente centro de arte contemporáneo en el que se congregan una fundación de escritores, un museo de arte y la ópera; la eleva a categoría de super estación. Algunas de sus calles son un verdadero museo ya que las numerosas galerías de arte muestran sus obras permanentes y temporales en sus escaparates. En otras, las fachadas de ladrillo rojo y balcones de hierro forjado imponen su personalidad a una estación encantadora.

Desde el día de Acción de Gracias hasta mediados del mes de abril se puede esquiar en un dominio que no tiene ni las montañas más grandes, ni las más altas, pero sus tres valles conforman un dominio esquiable único.

Desde Thanksgiving hasta el mes de abril, se puede esquiar en este dominio donde si bien no tienen las montañas más grandes ni las más altas, sus tres valles forman una de las áreas esquiables de mejor nieve del mundo. La zona conocida como Ajax, es la zona para esquiadores expertos porque tienen pocas pistas fáciles. Aspen Highlands es la zona más alta del dominio y cuenta con pistas de todos los niveles. Snowmass es el valle con más pistas de esquí y ButterMilk que es la zona recomendada para que se inicien los principiantes. Para los amantes de las raquetas de nieve, hay 80 km de pistas de esquí nórdico.

El servicio en pistas es increíble, las sillas de los remontes son calefactables. Al descender de las mismas ofrecen chocolate y café caliente gratis y crema con protección si necesita. Un servicio que ni por asomo encontramos en nuestras pistas. La mayoría de hoteles ofrecen mascarillas de oxigeno para recuperarte mejor del día de esquí. Eso sí, el forfait no es barato 164$ para un pase de un día. Más de tres veces lo que cuesta en una estación media en España; pero la experiencia no tiene nada que ver. Un pase para toda la semana sale a 110$/día.

Por la mañana, antes de subir a pistas puede parar en Paradise Bakery, a disfrutar de un café para planificar la jornada mientras contempla la grandiosidad de las montañas que se alzan ante usted. Les sugiero empezar a esquiar en las difíciles pistas de la zona de Ajax y acabe en el valle contrario persiguiendo los últimos rayos de sol que a última hora da en las laderas y en la arboleda de las pistas de Face of Bell.

El Apre ski no se queda atrás. La Opera House es un pequeño teatro de aspecto y sabor decimonónico y hasta cierto punto decadente, pero con todo el atractivo y la elegancia de un local único y donde se representan obras de gran nivel. El Caribou Club es un local muy exclusivo, solo para socios, pero puede entrar por invitación si conoce a algún socio que le invite. Buen ambiente en Little Annie's donde puede tomar una cerveza que acompañan con un chupito de whisky, como en las películas, por poco más de 3$.

Para cenar y aunque el mar esté muy lejos, le recomendamos Matsuhisa, un japonés excelente. Si el bolsillo anda justo, una propuesta más económica es el bar del restaurante francés Cache-Cache. Campo de Fiori es un italiano inmejorable. En Red Onion puede probar las mejores hamburguesas de Aspen desde siempre. Hickory House es famoso por sus costillas y buen precio.

Para dormir, nada como el Hotel Jerome, el más antiguo de Aspen, en Main Street, un edificio de ladrillo rojo cuya fachada nada hace presagiar el lujo y calidez que solo los americanos saben dar. Para acabar el día, una copa en su J-bar.

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