En Huelva

Joyas de la Sierra de Aracena: El Jamón de Jabugo, el tomate Rosao y el Hotel Palacio

Su belleza es  equiparable a la riqueza de su gastronomía. El jamón de Jabugo y el tomate rosao, elevan la calidad de sus restaurantes.

Sierra de Aracena
La Sierra de Aracena es uno de los territorios más sorprendentes de España.

La Sierra de Aracena es uno de los territorios más sorprendentes de España. Situado al sur, en la provincia de Huelva es, sin embargo, uno de los puntos más lluviosos y verdes de nuestra geografía. Una sierra salpicada por una treintena de pueblos blancos de fachadas pulcramente encaladas que se ocultan en un paisaje de espectaculares fotografías con fondos de dehesas verdes en las que destacan la encina y el alcornoque. En esta época del año, en plena montanera el suelo amanece sembrado de bellotas de las que se alimenta el cerdo ibérico para duplicar su peso, y lograr las 15 arrobas que dan lugar a los mejores jamones de Jabugo.

Una estrecha carretera recorre, serpentea, asciende y se retuerce, abriéndose camino entre la bruma que a primera hora del día cubre las dehesas. En las inmediaciones de los pueblos, a ambos lados de la carretera, pequeñas parcelas, huertos recogidos en los que durante los meses de verano, de agosto a octubre, crece uno de los mejores tomates que pueda probar, el el tomate ‘rosao’. Su piel fina y delicada por fuera y carnoso y sabroso con un tono dulce que lo hace más aromático aún, por dentro lo sitúan como uno de los mejores tomates que se cultivan en las huertas de España.

En esta tierra bendecida por la geografía y el clima; no sólo coexisten dos productos únicos como el jamón de Jabugo y el tomate rosao, sino que estos, a su vez, aportan valor a una cocina muy interesante de sierra, de raíces y tradicional. Arrieros es uno de los establecimientos emblemáticos al frente de cuya cocina Luismi nutre su despensa de los mejores productos del campo y del monte. El cerdo ibérico, las verduras y las setas de otoño contribuyen a crear un menú en el que destaca un rico revuelto de setas, un delicado carpaccio de ibérico, y una suculenta carrillera de ibérico estofada.

A los pies del castillo de Aracena, un antiguo convento de monjas dominicas del Siglo XVII, reconvertido en hotel; es el otro punto de la Sierra cuya cocina transmite sabor y autenticidad. Huerto Nun es el restaurante ubicado en el antiguo huerto de las hermanas que habitaban en el monasterio y donde se sirve un menú cuyo guión gira entorno de los 4 elementos: Aire, representado por un milhojas de queso, mojama y mango. El Fuego que se plasma en unos canelones de trufa y setas. El Agua que llega en forma de taco de bacalao confitado y con salsa de naranja, así como una merluza con mayonesa de cítricos y costra de pistachos.

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