Escapada

Siete direcciones secretas en Poblenou, en Barcelona

Para empezar el día, nada como acercarse hasta Nomad Roasters, para tomar un gran café.

Torre Agbar
Torre Agbar / Pixabay

Barcelona es una de las ciudades más interesantes y atractivas de toda Europa. A su inigualable arquitectura modernista de finales del XIX y primeros años del Siglo XX, se suma el esplendor inacabado de la Sagrada Familia y la novelada Catedral del Mar que da acceso al encanto mágico de calles escondidas del Barrio Gótico. A las direcciones imprescindibles en las que no falta una visita a la ingente y colorida despensa que se muestra en el Mercado de la Boquería; se añaden direcciones hasta ahora secretas para la mayoría, localizadas en el barrio de Poblenou, antes industrial, hoy artístico y bohemio.

Las viejas fábricas y naves industriales de la zona han sido sustituidas por lofts y galerías en las que artistas de múltiples disciplinas crean y producen arte en estado puro dándole al viejo barrio industrial esa atmósfera que se reservan sólo para algunos barrios del Berlín más vanguardista y del New York que marca tendencias en el mundo. De hecho, el hito arquitectónico que en el plano de la ciudad la entrada marca la entrada al espacio innovador y abierto en el que se ha transformado el barrio de Poblenou, es la cilíndrica Torre Agbar, icono de la Barcelona más vanguardista.

Para comenzar el día, nada como acercarse hasta Nomad Roasters, para tomar un gran café con el que cuyo lema Bloody good coffee, definen la calidad del café que se puede tomar aquí. Importan el cafe de productores seleccionados de diversos orígenes y lo tuestan artesanalmente en sus propias tostadoras que puede ver tras la cristalera. Un expresso bien tirado por 1,50€. Si es en fin de semana, tal vez prefiera pasarse por Can Dende para un brunch a base de huevos Benedictine, bocadillos variados que puede acompañar de una limonada o un Bloody Mary.

Para abrir boca La Cervecita nuestra de cada día, encontrará una selección de cervezas elaboradas en Barcelona, la punta de lanza de las cervezas artesanas en España. De su mostrador de madera salen diez tiradores y botellas de las principales cervezas ‘craft’ de la ciudad. Si en lugar de cervezas, prefiere vino, entonces la dirección es Can Recasens, un establecimiento centenario, una típica bodega en la que disfrutar de una buena botella de vino acompañado de una tabla de embutidos locales para picar, que además puede comprar para llevar en su propia tienda.

Palo Alto Market, el topónimo de una de las zonas más innovadoras y tecnológicas de California, es el nombre del mercado callejero que se celebra en Poblenou cada primer fin de semana de mes y en el que además de los ya imprescindibles ‘foodtrucks’ de cocina orgánica y callejera, bocadillos de calamares y empanadas; encontrará puestos con ropa, discos y objetos de artesanía para casa producidos por artistas locales. Se celebra en los jardines de una vieja fábrica y aunque parece que los puestos se van alternando, pero entre ellos hay algunos fijos como Marino en el que encontrar trajes de baño de diseño.

La Plataforma, centro geográfico del barrio, es una moderna galería de arte en la que se exhiben trabajos de artistas locales que van desde ilustraciones a pinturas, de esculturas a fotografía. Durante algunas épocas del año, estas galerías se convierten en locales en los que hacer catas de vinos y conciertos de jazz. Espai Joliu es otro establecimiento que define claramente la personalidad del barrio. Un ‘Concept Store’ de plantas y cactus en el que degustar buen café de Nomad Roasters y en la que puede adquirir objetos decorativos para casa, ilustraciones de artistas emergentes.

Ahora en Portada 

Comentarios