Miércoles, 20.02.2019 - 23:24 h
Escapada

Un paseo por la Tarragona romana y mediterránea en 24h

Sus piedras recogen la inscripción latina más antigua de la Península.

Tarragona

Elevada sobre el resto, la ciudad de Tarragona descansa desde tiempo inmemorial sobre la atalaya rocosa que le permitió destacar en la historia desde la perspectiva que le daba el Imperio Romano. Sus piedras recogen la inscripción latina más antigua de la Península, cuando un legionario romano invocaba la protección de la diosa Minerva. Tarragona es Mediterráneo en esencia. Piérdase por los callejones medievales y respire el aire romano que aún pervive la ciudad. Es una ciudad única. Tarragona se ha alimentado de la sustancia de caldos de pescado y de salsas romescu con las que aderezaban casi cualquier plato de la huerta cercana.

09:00h Mercado central

Acuda al mercado a primera hora para contemplarlo en toda su amplitud. Un edificio de primeros del siglo XX que se ha remodelado profundamente y hoy exhibe orgulloso bajo sus techos abovedados puestos que muestran innumerables cajas de pescado y gambas de la zona.

09:30h Bar Can Boada

Para desayunar o almorzar contundentemente. Excelentes bocadillos de casi cualquier cosa. Déjese asesorar por su personal y no traiga prejuicios. Su imaginación para combinar y mezclar ingredientes que a priori pueden parecer cuando menos extraños; funcionan, son excepcionales.

10:00h Del culto a Júpiter a la Catedral

En la parte más alta de la ciudad, en el centro, en torno al cual ha girado siempre la vida, visite la catedral. Se erigió en el mismo punto en el que previamente se había levantado el templo romano dedicado a Jupiter. Una iglesia consagrada en el 1331, quedó inacabada por los efectos devastadores de una epidemia de peste negra que causó estragos en la ciudad. Su portada y el gran rosetón son una de las postales más emblemáticas de la ciudad.

11:00 Anfiteatro romano

Un arquitecto de hoy en día no hubiera podido imaginar un enclave más bello e impactante para excavar en roca el gran anfiteatro romano, uno de los mejor conservados de Europa. Con capacidad para quince mil personas, su programa de actividades incluía luchas de gladiadores que también peleaban contra felinos salvajes. En el mismo anfiteatro se produjo el martirio de personajes cristianos relevantes que prefirieron morir quemados antes que abjurar de su fe, mostrando así unos principios sólidos, opuestos a los de los políticos que hoy huidos, reclaman un territorio nacido de la Roma imperial para sí.

12:00h El Pretorio y el Circo Romano

Aún es posible recorrer y descubrir huellas y vestigios del que fuera uno de los circos romanos más importantes del Mediterráneo. Levantado en el Siglo I, tenía una capacidad asombrosa, llegando a albergar al doble de público que el propio anfiteatro. La torre del Pretorio es una edificación singular que marcaba las lindes que conectaban la ciudad con el foro, un paseo subterráneo.

13:00h Asómese al Mediterráneo

El llamado balcón del Mediterráneo es un paseo al final de la rambla, que elevado sobre el mar, le permite mirar con la perspectiva de la altura el azul infinito del mar, su relación y dependencia histórica del mar y su puerto y la profundidad de la historia en la que Tarragona hunde sus raíces con el anfiteatro a cuarenta metros bajo sus pies.

14:00h El Serrallo

Es el barrio de pescadores, al fondo de la bahía se encuentran uno de los entornos más característicos de Tarragona. Un sin fin de restaurantes cuya esencia se muestra en platos de recetas tradicionales y su profunda relación con el mar. En El Xalox, su dueño pescador durante muchos años, le dará a probar las apreciadas gambas rojas del Mediterráneo y buenos guisos marineros.

16:00h La lonja de pescado

A primera hora de la tarde cuando el sol comienza a bajar, los pescadores de bajura regresan a puerto tras haber faenado desde primera hora del día en las casi siempre tranquilas aguas del Mediterráneo. Acérquese para ver en primera persona como se subastan las cajas de pescado, merece la pena.

18:00h Paseando por el Foro

Cuando cae la tarde y la ciudad se ilumina el encanto se incrementa varios grados y se hace sobrecogedor cuando pasea por la zona de calles medievales, que convergen en calles y pequeñas plazoletas porticadas en las que hoy se ofrecen bares y terrazas en las que tomar un té o una copa. Una zona cargada de historia y trazas de un pasado glorioso que dejan al descubierto indicios de antiguas torres y edificios institucionales de otra época.

19:30h Casa Canals, el esplendor de la burguesía catalana

Este gran palacete resume como pocas otras edificaciones el esplendor de la burguesía de Tarragona, que abrió la muralla para disfrutar de grandiosas vistas al mar. En la planta noble, amplios salones alfombras de riqueza singular, lámparas versallescas y el salón de baile de estilo neoclásico recibió al rey en alguna ocasión.

21:00h Cenar en AQ

Ana y Quintín hacen una cocina directa, sin artificios ni barroquismos, sólo vale conmover el paladar de todos aquellos que se acercan hasta su restaurante. Cocina en vivo y en directo, sin trucos, todo se hace a la vista del comensal. Cada día la carta cambia, se recoge en apenas un folio y se escribe con lo que ofrece el mercado. Muy buenas las mollejas y los callos de bacalao. Las croquetas cremosas merecen la pena y si han llegado gambas rojas, dese un capricho. Los jereces tienen un peso importante en su carta de vinos.

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