Lunes, 23.10.2017 - 11:56 h

Caperucita Roja existe y logró salvarse de los lobos al salir de casa de su abuela en Siberia

Caminó durante seis horas a menos de 34º bajo cero. Los expertos dicen que haber vivido en la zona siberiana la ha salvado. A sus cuatro años. Saglana resiste grandes caminatas, sabe hacer fuego y no le teme a casi nada. 

La pequeña Saglana Salchak fue enviada por su abuelo ciego a la casa de su vecino más cercano en una región remota de Siberia después de que su amada abuela muriera repentinamente. La madre de la pequeña será acusada de neglicencia por dejarla sola con sus abuelos. 

Caperucita Roja existe y logró salvarse de los lobos al salir de casa de su abuela en Siberia

¿Se acuerdan del cuento de la Caperucita? ¿De que abandona la casa de la abuela y se encuentra con el lobo? Pues aunque parezca increíble, ha ocurrido. La realidad siempre supera a la ficción, dicen, y a veces es cierto.
A Saglana Salchak, con apenas 4 años, ya la llaman la Caperucita Roja. Y no faltan motivos. Ella misma ha hablado de su calvario: caminar durante seis horas a través de un bosque infestado de lobos ¡a una temperatura de menos 34 grados! Su historia la relata The Siberian Times.La nieve le llegaba por los hombros


La pequeña Saglana Salchak fue enviada por su abuelo ciego a la casa de su vecino más cercano en una región remota de Siberia después de que su amada abuela muriera repentinamente.
Su caminata de 8 kilómetros a través de las nieves que le llegaban por los hombros se convirtió en seis horas traicioneras. A oscuras hizo una proeza rodeada de lobos, pero ella, dice ahora, nunca tuvo miedo.
La chica, que estaba luchando contra el hambre, ha sido elogiada por su asombrosa valentía por los líderes locales en la república de Tuva en Rusia.La madre se enfrenta al cargo de neglicencia


La madre de la pequeña podría enfrentarse a varios cargos, entre ellos el de negligencia. Eleonora, de 31 años, dejó sola a la niña con los abuelos, que no podían garantizar la seguridad d ela pequeña, según los primeros informes, La pequeña aún recuerda esos momentos y solo puede repetir una cosa: "!Yo solo caminaba, caminaba y caminaba! Y finalmente llegué.


¿Qué salvó a la pequeña? Ser hija de una familia de pastores que estaba acostumbrada a "situaciones extremas", que sabía hacer fuego y moverse por los bosques o seguir huellas.


"Esos niños en Siberia aprenden a montar a caballo tan pronto como comienzan a caminar. La niña estaba vestida para soportar el frío con un abrigo de piel de oveja y con botas de fieltro. Para ellos -34º no es un frío extremo sino un invierno cálido", dicen los expertos. Ahora el calor se lo está dando todo un pueblo que la da regalos y cariño después de su hazaña. La pequeña caperucita solo llora por una cosa: la muerte de su abuela. El resto, no le daba miedo.

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