Relojes

Patek Philippe, la celebración de la tradición y la elegancia bajo el signo del Calatrava

La Maison lanza una pieza limitada a 1.000 unidades (Ref. 6007A-001) que conmemora la inauguración del nuevo edificio de la manufactura en Ginebra.

El primer reloj de Patek Philippe en 2020 rinde homenaje al nuevo edificio que hospeda el centro de la manufactura en la ciudad suiza.

Un nuevo edificio que amplía el territorio de la manufactura y un reloj que lo conmemora. La historia relojera se mueve alrededor de hitos, y este que protagoniza Patek Philippe habla de mecánica, de belleza y de excelencia. Comencemos por el edificio, cuyos primeros moradores llegaron en julio del pasado año –dedicados a la producción de componentes de los calibres– como así lo atestigua el fondo del reloj, aunque no ha sido hasta ahora cuando los 133.650 metros cuadrados repartidos en diez plantas, recogen tanto a los empleados de los talleres de Perly como convierten a Plan-les-Ouates en el centro neurálgico tanto del presente como del crecimiento futuro.

El edificio, además de ser un reflejo de la elegancia y distinción de la firma suiza, se ha construido siguiendo un programa medioambiental a través del uso de energía sostenible.

El proyecto arquitectónico, que se inició en 2015 y ha finalizado en abril de este año, es obra de Frisk de Marignac Pidoux (Genève), mientras el diseño interior corresponde a Frei & Setefani SA (Thônex). La construcción cumple con el exigente protocolo de consumo de baja energía sustentable de las autoridades de Ginebra y en su realización se han invertido 600 millones de francos suizos.

Esta ampliación de la manufactura tiene su refrendo en la creación de la Ref. 6007A-001 Calatrava. Hay que recordar que Patek Philippe acompaña los eventos clave de su historia con la creación de piezas conmemorativas en edición limitada. De hecho, cuando inauguró la manufactura de Plan-les-Ouates en 1997 presentó el Pagoda Ref. 5500 (2.000 piezas) y el Repetición de Minutos Ref. 5029 (30 piezas). Ahora, de esta nueva creación que será objeto de colección, se producirán un total de 1.000 piezas.  

Para lograr el resultado perfecto, todos los elementos de un reloj (incluyendo el movimiento, el interior y el exterior de la caja, la esfera, los pulsadores) están impecablemente acabados.
 

Destaca por su caja de acero pulido y su ancho bisel, apoyado además en un diseño en el que sobresale la escala ferrocarril interior del círculo horario con marcadores triangulares y las agujas, que se inspiran en la Ref. 6006. En el centro de la esfera, el dial presenta una textura de estilo ‘carbono’ que juega con los reflejos de la luz. En cuanto al diámetro, este Calatrava llega hasta los 40 mm que integra en su interior el calibre automático 324 S C con ventana de fecha a las 3 horas. Como remate, una correa de piel de becerro con costuras decorativas blancas.

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