Miércoles, 13.11.2019 - 18:13 h

Huaxi, la misteriosa ciudad de los millonarios chinos

Huaxi se encuentra a poco menos de una hora de Shanghai y es la ciudad de China en la que viven más ricos.

Los trabajadores obtienen poco dinero en efectivo por su trabajo, pero cambio reciben la posibilidad de vivir como millonarios.

Huaxi, la misteriosa ciudad de los millonarios chinos

A simple vista es un pueblo construido en medio del campo, a poco menos de una hora de Shanghai. Sin embargo, es la ciudad de los millonarios de China.

Hace apenas 50 años era una comunidad agrícola pobre en la que vivían unos 2.000 campesinos. Hoy, Huaxi tiene una réplica de la Casa de Ópera de Sidney, del Arco de Triunfo en París y de la Estatua de la Libertad. En ella, viven más de 380 familias con coches de último modelo y grandes cuentas bancarias.

El creador de este modelo de ciudad fue Wu Renbao, un fabricante de tornillos. En su fábrica de tornillos, Wu trabajaba 14 horas al día. Poco a poco, comprendió que el trabajo organizado podía producir riqueza. Poco le importaban, según declaró, la política y los discursos de los líderes.

No obstante, gracia a las buenas relaciones que tenía en el partido, tomó el poder del pueblo en 1963. En 40 años de trabajo, creó 12 empresas cooperativas, sobre todo del campo siderúrgico y textil. No obstante, el pueblo cuenta, entre otras, con una fábrica de misiles.

Los trabajadores obtienen poco dinero en efectivo por su trabajo y el 95% de sus dividendos debe ser reinvertido en la comuna. A cambio reciben la posibilidad de vivir como millonarios, con todos los lujos. Si los habitantes salen del pueblo, pierden automáticamente estas ventajas. Todo ello ha hecho que esté considerado como "el más socialista de China", ya que todos trabajan incansablemente para conseguir un nivel de vida elevado para todos.

En 1963, la población de Huaxi no llegaba a las 1.000 personas y los activos colectivos eran de 25.000 yuanes (4000 dólares). En 2013, el pueblo produjo 58.300 millones de yuanes (8325 millones de dólares), según la agencia oficial Xinhua.

La cara oscura de este milagro la sufren quienes no disfrutan de un permiso de residencia (unas 30.000 personas) y que, en consecuencia, no gozan de los mismos beneficios. Por ello, sus detractores lo acusan de haber creado un régimen piramidal sostenida por estas personas sin derechos.

Por otra parte, Huaxi se enfrenta con el desafío de cambiar de modelo de producción. De una producción barata (por los costos y por la mano de obra) y contaminante se debe a pasar a una más cara y verde.

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