Jueves, 13.12.2018 - 01:12 h
Miedo, decepción con la democracia, crisis...

Juego de Tronos, House of Cards, Homeland: la geopolítica salta a las series

Dominique Moïsi dedica su último ensayo 'Geopolítica de las series o el triunfo global del miedo', a analizar este fenómeno mundial.

Fotografía de House of Cards de Netflix
Fotografía de House of Cards de Netflix / Netflix

Miedo, populismo, decepción con la democracia, violencia, postverdad, declive de EEUU, cambio climático... el ambiente geopolítico mundial cambió tras el 11S y recibió un nuevo golpe tras la crisis de 2007 de la que aún se sufren las secuelas. ¿Dónde se percibió antes que en ningún sitio este giro? En las series de televisión... americanas. Dominique Moïsi dedica su último ensayo 'Geopolítica de las series o el triunfo global del miedo' (editorial Errata Naturae), a analizar este fenómeno mundial con ejemplos claros. No ha sido el primero. El Foreign Office analizó de la mano de Alyssa Rosenberg, Oriente Próximo y el mundo en base a las casas de 'Juego de Tronos', donde los Lannister eran Araba Saudí, la Casa Stark las primaveras árabes, los Targaryen serían EEUU, los Baratheon, los autócratas árabes, la casa Martell, Irán; los Greyjoy, Turquía y los Tyrell, Israel. La guardia de la noche, los kurdos. Los caminantes blancos serían el EI y los salvajes, los islamistas.

Cierto, son paralelismos llevados al extremo, pero su valor es la idea que se esconde tras cada casa en relación al mundo de hoy. 'Juego de Tronos' es el reflejo del mundo de hoy, de la caída de un sistema y un modelo de vida. EEUU ya no es la policía del mundo. 'Downton Abbey', qué era si no la caída de un modo de vida, el declive de las clases sociales. En 'Juego de Tronos' Winter is coming... y en el mundo actual también. La violencia, el cambio climático (¿no da pistas 'Juego de Tronos'?) y la muerte ganan... aunque siempre haya luz al final del túnel. Maquiavelo, Hobbes, Tocqueville, Dickens... se esconden tras las series. Netanyahu lo dejó claro en el Congreso de los EEUU: "EI y Teherán se van a entregar a un 'Juego de Tronos' mortal". El primer ministro israelí no empleó el término al azar. Como paradoja los trazos del final de la serie se esconden (rodeados de misterio) en una caja fuerte.

¿Locura? "Consideraremos las obras de George R.R. Martin tanto por lo que nos dicen sobre nuestro propio tiempo, como por lo que nos recuerdan sobre nuestras ideas del pasado. El curso incluirá la lectura de los libros de la serie y la observación de las seis temporadas de la serie de HBO". Así se presenta la asignatura de 'Juego de Tronos' que ya se estudia en la universidad de Columbia y en Harvard. El verdadero 'Juego de Tronos': de los mitos modernos a los modelos medievales', es el nombre del curso en Columbia.

Robert Rouse, profesor de este curso señala que el primer año contó con 16 alumnos y el segundo 65. No tiene dudas de que Juego de Tronos "se relaciona con muchos temas geopolíticos contemporáneos. El Muro, por ejemplo, habla de los muchos muros políticos que tenemos o hemos tenido: la frontera entre Estados Unidos y México; el muro Israel-Palestina; el muro de Berlin. En términos más generales, estos abordan cuestiones relacionadas con las fronteras nacionales, la política de inmigración y la política de aislamiento".

Otro tema sería el cambio de régimen. "Danyerys se hace cargo de Mereen y libera a todos los esclavos, habla simultáneamente de la historia de los Estados Unidos (su propia guerra civil), pero también de los intentos de llevar la democracia a Iraq...". Un último tema sería guerras civiles. "La guerra de los cinco reyes es a la vez un eco de las guerras inglesas de las rosas, pero también refleja las guerras civiles de los siglos XX / XXI, en Yugoslavia, Irak, Siria ...".

Jon Snow e Ygritte en 'Juego de Tronos'.
Jon Snow e Ygritte en 'Juego de Tronos'. / Youtube.

Del 'Ala Oeste de la Casa Blanca' a 'House of Cards'

Hay un ejemplo claro para ver cómo las series han captado el cambio geopolítico. Solo hace falta comparar 'El ala Oeste de la Casa Blanca' y 'House of cards'. Dos visiones diametralmente opuestas del poder. Del idealismo al cinismo. En la primera, una serie que Bush intentó eliminar porque en ella veía una idealización demócrata, había confianza en las instituciones. A Bush no le faltaba razón para intentar 'acabar ' con Sorkin (acabó dejando de escribir sus guiones). Los guionistas comandados por Eli Attie 'compraron' la idea a un tal... David Axelrod, asesor de la serie y el hombre que llevó a Obama a la Casa Blanca.
Solo que 24 se anticipara impidió que vieramos al futuro Obama cerrar el final de la serie con un presidente negro. Al final fue latino. La serie finalizó en 2006 y Obama se presentó en febrero de 2007. Axelrod le envió un SMS a Attie definitivo: “estamos aplicando el guión”. Los guiones de El ala oeste de la Casa Blanca han dado lugar a análisis de expertos como el de Yolanda Rodríguez Vidales titulado  'Un tratado de Comunicación Política Institucional'.

El mundo del Ala Oeste era el mundo en el que el 25% de los americanos confiaban en la Casa Blanca (en 2014 no llegaba al 13%, en 2015 estaba en el 19%, según The Economist que la calificaba como una democracia con problemas) y un 22% confiaba mucho en los bancos. En 2015 solo el 29% de los americanos creía que su país va por buen camino. Ya en 2014, el 73% pensaba que sus hijos vivirían peor que ellos. Cuando empezó el Ala Oeste, dos tercios aún creía todo lo contrario.

En estas llegó House of cards y esa frase terrible: "La democracia está sobrevalorada". ¿Alguien se sorprende de la llegada de Trump al poder al grito de los políticos son unos mentirosos y Washington solo se ocupa de su propio poder? La cara de Spacey aparece como en un espejo. No ayuda que Bill Clinton manifieste que el 99% de lo que sale en la serie es cierto, o que Obama pidiera ver los capítulos antes que nadie. House of cards demuestra una rotunda falta de confianza hacia las élites y emociona... a los Chinos, que como los rusos hacen series para hacer patria, pero disfrutan como pocos de las americanas. EEUU se fragela y anticipa el desastre. Ocho de cada diez americanos ve hoy al país dividido, más de la mitad no está satisfecho con la democracia. Palabra de Underwood. El hombre que elige a sus asesores... por sus debilidades. ¿Le suena?

'Homeland', 'Revenge' y 'Anatomía de Grey', casi al tiempo que a EEUU
Una imagen de 'Homeland'.

Un reflejo de la crisis económica con Maquiavelo de fondo

Como destaca Gabriel Colomé, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona, "House of Cards es el reflejo de El Príncipe de Maquiavelo en el siglo XXI. Underwood es Fernando el Católico modelo para Maquiavelo. Y es cierto que todo lo que hace el protagonista es mantenerse en el poder. No tiene moral. Sólo la razón de Estado aplicada a sus intereses".

El miedo es el otro gran tema en las series de éxito. Ahí está Homeland. El terrorismo en casa. Una serie que describe la arrogancia y los errores de EEUU hasta llegar al EI. El mensaje de la serie es rotundo: EEUU necesita aliados y diplomacia, no drones y daños colaterales. Las críticas a Obama son claras así como la descoordinación de los servicios secretos. ¿No es la serie 'Occupied' el miedo al renacer del temor ruso? El miedo. Es el motor del mundo de hoy. A los otros, al futuro, a un mundo que desaparece, a uno nuevo que no comprendemos, miedo a no estar a la altura...

Colomé confirma "que las series son un reflejo de la crisis económica del 2008, parecida a la de los años 30,y con "síntomas muy parecidos. 'Homeland' es el miedo al post2001 y 'Scandal' refleja la política más oscura". Scandal, o lo que es lo mismo, la corrupción, la zona oscura escondida tras la imagen de los políticos.

En cuanto a la política, la rueda no para. Trump. Brexit, conflicto catalán, populismo, corrupción. Desde Politikon tienen claro que "vivimos en una especie de "Juego de Tronos" permanente, esperamos siempre un nuevo giro inesperado, cada día tiene que ser histórico.

"Tenemos que ser pornógrafos de la política, desnudar a los actores, ver qué hay debajo de los ropajes ideológicos, mostrar cuál es la racionalidad", explican a Efe María Ramos y Pablo Simón, dos de las doce jóvenes firmas que conforman la "mente colmena" de este grupo de análisis político.

Colomé destaca que, pese al momento actual, es necesaria una serie positiva. "La política es importante por su grandeza y por su defensa de la democracia", aunque hoy esté "sometida al populismo y a la postverdad". Dominique Moïsi en su ensayo se atreve a anticipar e inventar la trama de una serie de futuro: Balance of Power, sería su título. Narraría la colaboración de China y EEUU, a su pesar, para intentar mantener su posición de privilegio en el mundo frente a los peligros de Corea del Norte, Daesh o el cambio climático. La serie estaría protagonizada por dos agentes del servicio secreto, un hombre y una mujer entre los que habría más que complicidad. ¿Les parece una locura? Visto lo visto... podría tener éxito.

Ahora en Portada 

Comentarios