Martes, 21.11.2017 - 02:08 h

Iniesta, con su abrazo, puede hacer cambiar a Del Bosque su decidión de irse

  • El seleccionador tenía decidido dejar el cargo tras la derrota contra Chile y comprobar que el espíritu de unión y los valores de deportividad del grupo lo habían roto algunos futbolistas
  • En los tres últimos días en Brasil los jugadores reaccionaron, pidieron perdón, Cesc mostró su arrepentimiento y el presidente Villar le ha vuelto a mostrar su confianza para que siga

Vicente Del Bosque quiso dejar su cargo de seleccionador cuando comprobó que el espíritu de unión del grupo se había roto. Detectó que el egoísmo y la relajación de algunos internacionales no ayudaba a mantener los valores que había propuesto para hacer una plantilla fuerte, unida y solidaria. Hubo rebeldía. En los últimos tres días en Brasil dio un giro a su decisión. Sirvieron para hablar, con sinceridad, muchas cosas a la cara y hacer autocrítica.

Del Bosque se ha desgastado mucho defendiendo a los jugadores y pidiéndoles que fueran un ejemplo de deportividad y profesionalidad en sus clubes. Sobre todo en la etapa más crítica de los Clásicos en la Liga. Los jugadores reaccionaron, pidieron perdón y el técnico salmantino recibió el cariño y el apoyo de los futbolistas. Estos gestos se pueden interpretar como un punto de inflexión a favor para seguir en el cargo. El abrazo de Iniesta, de Xabi Alonso y el arrepentimiento de Cesc por su mal comportamiento en un entrenamiento le valen como estímulo.Con gente y profesionales como Iniesta sí le merece la pena seguir en el cargo. Pronto anunciará su decisión.En este escenario de confianza y urgencias se tiene que decidir pronto Vicente Del Bosque y despejar cualquier duda que ronde por su cabeza. No es fácil porque necesita comprobar y pulsar si realmente tiene fuerzas e ilusión y su familia le apoya y valora como positivo que siga dos años más. Del Bosque siente la responsabilidad de seguir con esa regeneración iniciada después del Mundial de 2010 y en la que han ido entrando una gran nómina de jugadores. También comprende que no hay mucho tiempo para demorar la decisión porque el 4 de septiembre se echa encima con la vuelta del calendario internacional.Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, no tiene ni sustituto ni tiempo para dar el relevo a Vicente Del Bosque. No encuentra un técnico mejor que el salmantino para seguir con la transición generacional en la selección e ir incorporando a los futbolistas más jóvenes. Considera que el calendario se le echa encima a la selección con la disputa de seis partidos desde el mes de septiembre hasta el final de año. España tiene que jugar dos amistosos, contra Francia (4 de septiembre) y Alemania (18 de noviembre), y cuatro encuentros correspondientes a la clasificación para la Eurocopa de 2016: España-Macedonia (8 de septiembre), Eslovaquia-España (9 de octubre), Luxemburgo-España (12 de octubre) y España-Bielorrusia (15 de noviembre).El proyecto sigue adelante por parte de la Federación y así se lo han comunicado en más de una ocasión, tanto Villar como Jorge Pérez (secretario general) a Del Bosque, al que han vuelto a respaldar una vez que se ha producido la eliminación. Queda por celebrar una Junta directiva, a finales del mes de julio, de la que puede salir una ratificación mayor para el actual técnico. Del Bosque tiene que presentar un informe sobre lo que ha sucedido en el Mundial. Nadie espera que se pida su cese cuando quedaría poco más de un mes para que la selección volviera a la competición.

Ahora en portada

Comentarios